El planeta arde, la biodiversidad se acaba y nadie reacciona

Durante 2019 se han presenciado en Colombia más de 500 incendios forestales por temporada seca, ante esto se han perdido centenares de hectáreas que difícilmente se podrán recuperar.

Las llamas han devorado más de trece millones de áreas de valiosos bosques en el mundo. Foto de la web

¡Oh, gloria inmarcesible! ¡Oh, júbilo inmortal! ¿A quién no se le inflama el pecho al escuchar el himno de su tierra? El orgullo no puede ser menos, y es que bastantes son los artículos publicados sobre la hermosa tierra que rodea a los colombianos, cuna de una impactante variedad que estremece hasta al viajero más experimentado. La belleza natural patrimonial de esta nación es sin lugar a dudas una de la más completas del mundo.

Colombia, un país megadiverso, ocupa el tercer lugar con la mejor pluralidad en especies vivas; el segundo lugar en mayor variedad de aves. Se divide en las regiones Amazónica, Andina, Caribe, Insular, Orinoquia y Pacífica; además, por sus distintos climas, posee casi el 60 % de páramos del mundo. De hecho, el Centro de Monitoreo de la Conservación del Ambiente ha incluido a Colombia en la lista de los 17 países con mayor multiplicidad ambiental.

Pero… ¿qué empaña tanta belleza?

Colombia sufre por escasez de lluvias durante varios meses, “la gran aridez y el aumento del viento aúnan fuerzas para incrementar temperaturas e incendios, que con el paso de los años han crecido” (sic), asegura Héctor Cruz, docente de Ingeniería Ambiental, y ello propicia el fin de la capa de ozono y los recursos vegetales. La tierra clama por ayuda para poder salvar lo que le es arrebatado vía la negligencia humana, ante la inacción gubernamental.

La falta de cultura ciudadana, la desinformación y el desinterés de los habitantes es lo que poco a poco está dejando al país sin un patrimonio ambiental rescatable. Las zonas afectadas por conflagraciones causadas por una raza inconforme a la que no le importa preservar ni cuidar su hábitat.  Los políticos que han gobernado no han sido conscientes de los relevantes beneficios ambientales, económicos y sociales; de la importancia crucial que tienen para el futuro los espacios verdes.

“Girardot es la ciudad de Cundinamarca que más incendios presenta, un promedio de 70 al mes en temporadas normales; sin tener en cuenta la temporada de verano” (sic): Juan Fontalvo, bombero maquinista.

En agosto de 2019, la selva amazónica fue protagonista de un desastre natural, una conflagración que acabó con animales y bosques. Una tragedia ambiental que afecta significativamente, toda vez que los incendios aceleran e intensifican el cambio climático. “Si no se cuida el medio ambiente, esto tendrá repercusiones graves. Se acaba el agua, la fauna y eso va sumando al deterioro de bosques y montañas, que son el pulmón del mundo” (sic), expresa Jairo Rodríguez, habitante de Girardot.

La ‘Ciudad de las Acacias’ no es la excepción, campañas han sobrado para concienciar sobre el cuidado de la biodiversidad, creando una atmósfera de ‘seguridad’ entre quienes escuchan que hay leyes que se supone protegen el medio ambiente: pero la angustia aún invade a los defensores acérrimos del planeta. Ecologistas que han luchado por dejar un legado a futuras generaciones, yendo en contra del Estado e intentado cambiar la fría lógica del gobierno calculador.

¿Qué hace el Gobierno al respecto?

En Girardot hace falta un cambio en la concepción de los recursos naturales, y estrategias educativas en pro del medio ambiente es lo que realmente se necesita para evitar desastres. Es necesario que las autoridades competentes reaccionen y empleen tácticas que sean expuestas a las comunidades. Aunque ya “se han realizado campañas sobre incendios y la no quema de residuos” (sic), aprecia Juan Fontalvo, bombero maquinista, tener sentido de pertenencia, no se logra en poco tiempo.

Incendio en Porto Velho, Brasil, el 23 de agosto de 2019. Foto de la web

La dirección de la Corporación Autónoma Regional (CAR), en Girardot, adelanta cruzadas de concienciación y prevención de riesgos, en cuestiones de preservación de la naturaleza, informa Juan Escobar, cabeza de la CAR en la seccional Alto Magdalena. No obstante, las cifras indican que esos esfuerzos se quedan cortos, pues el Cuerpo de Bomberos ha atendido alrededor de ochenta incendios entre agosto y noviembre; la mayoría causados por situaciones como dejar un envase de licor vacío cerca de fuentes hídricas.

“Existe una temporalidad para determinar la frecuencia de los incendios forestales, hay metodologías que se pueden implementar; sin embargo, el Gobierno no invierte en las herramientas necesarias para el gran impacto medioambiental” (sic): Héctor Cruz, docente de Ingeniería Ambiental.

Hoy en día, gracias a indebidos manejos estatales, es complicado hablar incluso de la flora natural, pues con los proyectos de erradicación de cultivos ilícitos se ha permitido: la utilización de productos como el glifosato y las quemas “controladas” que no hacen más que afectar el ecosistema y poner al país en la lamentable posición de perder su segundo puesto en los escalafones de biodiversidad, dado que tales medidas acaban por destruir las reservas naturales.

Si bien, la ley 99 de 1993 es una de la más completas mundialmente, habida cuenta que garantiza la vigencia de un ministerio y una protección total del medio ambiente, Colombia únicamente le es fiel en el papel; aunque la academia ha gestado dispositivos que permiten el estudio y resguardo de las zonas forestales. El gobierno, por ahora prefiere inyectar más dinero a sus fuerzas militares; de forma que se está muy lejos de conservar el orgullo de ser el segundo país más biodiverso del orbe.

Etiquetas:  Capacitaciones para prevenir incendios forestales, Girardot en llamas, Cuerpo de bomberos de Girardot, Campaña de prevención por posibles conflagraciones

                                                                                                                       Caricatura por María José Aranzazu

 

                                                                                                            Infografía por Génesis Torres

Por María José Aranzazu, Génesis Torres, Aura Rubio

4 comentarios en “El planeta arde, la biodiversidad se acaba y nadie reacciona

  • el 18 marzo, 2020 a las 3:32 PM
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    En nuestra sociedad, el grupo más vulnerable a nivel económico son los de la tercera edad, ya que en un gran porcentaje muchos integrantes de esta población son los que responden económicamente por sus hogares, haciendo trabajos forzosos, este incremento monetario es claro que no les va a solucionar la vida por completo a esta población, pero si le va a facilitar un poco más el llevar víveres a sus hogares o en ocasiones para pagar el arriendo en donde viven, porque algunos no cuentan con vivienda propia o en el peor de los casos, sin algún tipo de vivienda.

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  • el 18 marzo, 2020 a las 3:20 PM
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    Es sumamente preocupante el tema de incendios forestales en todo el mundo, teniendo en cuenta que cada día abra más escases de agua a nivel mundial, la única opción que yo veo seria en la administración de presidentes seria que cada una iniciara un plan para trata de controlar los incendios, estos serían: hacer limpieza de nuestras montañas y bosques, y de igual manera se evitara incendios, ya que estos son la mayoría ocasionados por elementos qué arrojan las personas. La idea es que el gobierno eche un vistazo a nuestra biodiversidad para poder dar una solución pronta y efectiva.

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  • el 16 marzo, 2020 a las 2:57 PM
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    El Colombiano Jaime Garzón dijo: «Acá no hay una cultura a la propiedad; uno baja el vidrio y tira el papel, porque como esto no es mío». Jaime Garzón (pérdida de identidad, Cali,1997). La falta de pertenencia a cerca de los recursos naturales, a los cuales tenemos derecho como colombianos, pero como no es un bien por el cual pagamos, no hacemos un buen uso, no cuidamos ni protegemos, tomar una cultura de propiedad y concienciarnos de que todo nos relaciona y que un aporte por mínimo que sea contribuirá a la protección del medio ambiente, es necesario.

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  • el 13 marzo, 2020 a las 3:07 PM
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    No se puede permitir que sigamos perdiendo estos campos verdes tan bastos, seguir perdiendo estos pulmones naturales que además de brindarnos el tan preciado oxigeno también es hogar de tanta fauna que caracteriza nuestro país, necesitamos más soluciones efectivas para no solo poder controlar y poder acabar con estos incendios, si no también poder prevenirlos, y crear la manera de sembrar suficientes árboles para tratar de combatir este problema y a su vez recuperar las zonas afectadas, para también prevenir la perdida de fauna en dichos lugares, sin dejarnos ganar del cambio climático y las altas temperaturas que se presentan.

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