A la delincuencia en Girardot no hay quien la pare

Las autoridades intensifican los controles para prevenir los recurrentes casos de intolerancia protagonizados por parte de la delincuencia común.

 

Las autoridades refuerzan la seguridad con labores de registro y control de patrullajes, entre los que están el registro de personas, automotores y solicitud de antecedentes que serán incrementados en todos los rincones del municipio. Foto por Johan Hernández

El alcalde de Girardot, César Villalba, no sólo entrega su mandato con una inhabilidad política de once años por irregularidades contractuales, sino además con los índices más altos de delictividad en lo corrido del año, pues la Fiscalía General de la Nación presentó un balance de percepción de inseguridad en la provincia del Alto Magdalena, que posiciona a ‘Ciudad de las Acacias’, con un incremento del 65% de robos y asaltos.

Al iniciar 2019, en temas de seguridad, todo iba bien, calles tranquilas, y control de la ciudadanía por parte del cuerpo policial del municipio, hasta cuando llegó Semana Santa. El jueves, viernes y sábado santos se vieron permeados, no sólo de creencias y fanatismos religiosos, sino también de una oleada de asaltos, porque según la Policía Nacional, se presentaron 65 denuncias por robos registrados: en un 35% a residentes; y en un 75% a turistas. 

“El cuarenta por ciento de los casos de delincuencia en Girardot son generados por menores de edad”, informa el mayor Diego Álvarez, comandante de la Estación de Policía.

Un carro Mazda 626 plateado, treinta millones de pesos y hasta el mercado para el fin de semana de la familia -a la que un grupo de encapuchados intimidó, ató y encerró en una habitación para robarlos- constituyó el acto criminal más caracterizado del año. Casi todo se recuperó después del desembolso de una significativa recompensa, documentos de identidad, celulares, el vehículo y la mitad del dinero; pero no hubo rastro alguno de los maleantes.

Capturas de ‘combos’ delincuenciales

De los actores de los otros 64 casos, durante la Semana Mayor, tampoco se sabe nada; esos quedaron impunes. Pero, en junio, se detuvieron a siete personas que hacían parte de una banda criminal conocida como ‘Los Pingüinos’, que según fuentes de la Fiscalía General de la Nación, fueron contactados por una persona conocida como alias el ‘Tata’ -quien se encuentra privado de su libertad en una cárcel- para delinquir y generar intranquilidad entre los habitantes del municipio.

“Las Acacias, El Obrero, Bocas de Bogotá, Las Rosas, La Victoria, Puerto Monguí, Puerto Cabrera, Alto de La Cruz, Divino Niño, Corazón de Cundinamarca, Valle del Sol y Pozo Azul son los barrios que presentan más inseguridad”, comentan entre residentes.

En julio el panorama era esperanzador, pues tras los allanamientos de la Policía a dos viviendas en zona rural –por parte de los departamentos de Prevención Ciudadana, y la Seccional de Investigación Criminal (SIJÍN)- lograron desarticular dos bandas criminales que se encargaban de la venta de estupefacientes y mediante el empleo armas de fuego eran responsables de cuatro hurtos en el municipio. 

En Girardot se respiraba aire puro y tranquilidad, se aclamaban días soleados durante agosto y septiembre, pues disminuyeron los índices de inseguridad en un 24 %; la gente únicamente pensaba en fiesta, felicidad y descanso. Era obvio, se avecinaba el Reinado Nacional del Turismo y con él las festividades más reconocidas de la región: se esperaba que el control ciudadano del siguiente mes, se mantuviera en orden; pero fue solo una ilusión.

Algunos operativos están enfocados en combatir acciones delictivas, como lo son el hurto en todas sus modalidades y el consumo de sustancias alucinógenas, en puntos plenamente identificados por las autoridades. Foto por Ana Hernández

La implosión delictiva en octubre y noviembre

La situación reflejada fue alarmante, debido a los disparados niveles de inseguridad, con un aumento del 60 %. El incremento en homicidios registró un 12 %; en hurtos y robos, de distintas modalidades, un 54 %; y en porte ilegal de armas, un 35 %. La ciudadanía se vio amenazada, fruto de que “también robaban delincuentes de Flandes, Ricaurte y Espinal”, acota el futbolista David Reyes, quien presenció, mientras se dirigía a un entrenamiento, según su versión “el robo a dos personas y el asesinato de un hombre”.

Mientras la tranquilidad de los nativos disminuye, la Fiscalía General expone el crecimiento del 10 % de las cifras oficiales de delincuencia en noviembre. En sólo una semana “sustrajeron cuatro motos, diez celulares y asesinaron a cinco personas” alude el mayor Diego Álvarez, comandante de la Estación de Policía. Las estrategias aplicadas no cubren las necesidades de seguridad en Girardot, en atención de que “las 93 cámaras de seguridad están dañadas y los recursos son de menos de 500 millones de pesos”, concluye Álvarez.

El flagelo se ha convertido en un reto para la actual Administración; cada año se presentan índices de inseguridad más altos y nada que dan con el medio. La comunidad considera que el fenómeno “está ligado con factores de desempleo, elevada descomposición social y poca accesibilidad a la educación”, asevera Yamid Muñoz, docente del programa de Ingeniería Civil en UNIMINUTO, quien comenta que la solución está en “incentivar a los jóvenes al aprovechamiento del tiempo libre por medio de clases deportivas y culturales” (sic).

Las perspectivas por parte de la comunidad crecen, se pregunta a gritos qué pasará en las festividades decembrinas, si mejorará la seguridad el próximo año; las estrategias están, sólo falta cumplirlas. Para el próximo año, tras la -creación de la Secretaría de Seguridad y el aumento del pie de fuerza– anuncia el alcalde electo, Francisco Lozano-, se pretende combatir a las bandas delincuenciales, implementando también estrategias centradas en talleres de cultura y convivencia ciudadana. 

Etiquetas: Estrategias de seguridad vial en Girardot; La ‘Ciudad Salud’, de frente con la seguridad; Cambios positivos en la seguridad del Alto Magdalena; Disminuye la delincuencia en el barrio Valle del Sol, de Girardot

                                                                                                                                                                            Caricatura por Johan Hernández

 

                                                                                                 Infografía por Heidy Miranda

Por Johan Hernández, Ana María Hernández, Heidy Miranda 

2 comentarios en “A la delincuencia en Girardot no hay quien la pare

  • el 16 marzo, 2020 a las 1:30 PM
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    Los constantes sucesos delictivos en Girardot demuestran el débil proceder de las instituciones encargadas de la seguridad, lo que deriva en la poca confianza de la comunidad en las autoridades, al ver que en la mayoría de los casos los delitos quedan impunes; la comunidad no presenta la respectiva denuncia. El débil sistema judicial también es motivo de la poca confianza de la población, ya que cuando se captura un delincuente por un delito menor tan solo recibe la anotación y una medida de aseguramiento no mayor a las 48 horas; por lo que en gran parte de los casos es la sociedad quien toma justicia por mano propia.

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  • el 13 marzo, 2020 a las 11:41 AM
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    El incremento de homicidios, hurtos y robos y el porte ilegal de armas seguirá siendo temor para la comunidad de Girardot y turistas que nos visitan, ya que al celebrar las fechas especiales que la región hace se ve el incremento principal de estos factores. Para dar solución a este problema, el cuerpo policial debería ejercer un poder autónomo ante esta problemática siendo más precavidos en el cuidado de los ciudadanos. Es decir, deberían implementar nuevas maneras tecnológicas que den un buen desarrollo en el cuidado de las personas como mejorar las condiciones de las cámaras de seguridad y demás.

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