Las Tecnologías de la Información y la Comunicación desataron una ola de oportunidades para la creación de nuevas ocupaciones

Las industrias creativas se abren paso y ganan cada vez más terreno, para brindar herramientas como el teletrabajo a quienes desean llevar un estilo de vida diferente al tradicional, que les permita tener libertad sobre el manejo del tiempo y la posibilidad de trabajar en cualquier lugar.

El próximo año, los milénicos –el grupo poblacional al que pertenecen quienes nacieron entre 1981 y 1999– representarán el 35% de toda la fuerza laboral mundial. Fotomontaje por María José Aranzazu

Los modelos de empleabilidad han cambiado y consigo la forma de concebir la vida. El mundo contemporáneo acoge las ocupaciones desde una lógica diferente, en la cual las nuevas tecnologías, el rechazo a empleos tradicionales y el desarrollo de habilidades inventivas, están determinando los modos de generar ingresos. Hoy se pueden ver individuos que gozan de formas alternativas de producir dinero, al utilizar medios poco convencionales.

“Las nuevas formas de negocio han desarrollado una mejor economía, requieren menos valor en temas de publicidad, pues las redes sociales han minimizado costos” (sic) expresó la administradora de empresas, Martha García, docente de UNIMINUTO.

Las condiciones en las que ha debatido la humanidad por mucho tiempo han provocado que las diferentes prácticas sociales comiencen a evidenciar cómo se han adaptado y enfrentado a cada exigencia para evolucionar; por ende, el trabajo es una muestra clave del desarrollo que ha tenido la ciudadanía, sea manual o intelectual, que, transformado en una actividad diaria, intenta ser el medio para contribuir al orden y progreso de la sociedad.

Las nuevas ciudadanías se han desenvuelto en medio de no sólo la tendencia digital, sino también en aspectos como la emancipación y creación de empresas. Las nuevas estrategias laborales generan dinámicas en el aspecto productivo, porque contribuyen a reconvertir procesos de antaño, que generaban retrasos en la producción, manifestó Martha García, docente de Administración de Empresas en UNIMINUTO.  Las comunicaciones y las TIC han influido para aumentar el número de devotos de las nuevas economías, irrumpiendo con la mentalidad universal del empleo bancario, es decir, cuando se permanece ocho horas sentado en una oficina.

Las empresas están cada vez más conscientes del impacto de la tecnología para lograr conquistar mercados, que se abren gracias a las redes sociales y la internet. Fotomontaje por María José Aranzazu

La génesis del trabajo

En los inicios de la humanidad no existía el término que se conoce hoy como trabajo, utilizado para nombrar a las actividades dificultosas, remuneradas o no; pero necesarias para la supervivencia en sociedad. Es por esto que, en la obligación de supervivir, el ser humano desde siempre ha usado sus capacidades físicas e intelectuales, mudando a lo largo de la historia la manera de lograrlo, modificando hábitos, herramientas de trabajo y prácticas que garanticen diferentes modos de subsistir.

“Según el Banco de la República para 2018 la tasa de empleabilidad estaba en un 58,8% y el desempleo subió a 9,48%” (sic), informó Jorge Patiño, profesional en Emprendimiento de UNIMINUTO.

En la Edad de Piedra, el hombre desarrolló el uso de sus manos como elemento inicial de trabajo para recolectar los alimentos nacidos de la tierra, construyendo nidos y tejadillos entre las ramas. La necesidad de ayuda mutua, durante la caza, lo condujo a la elaboración de herramientas de pedernal; mientras que el consumo de alimentos mixtos, el uso del fuego y la domesticación de los animales fue transformando gradualmente el concepto de trabajo.

Posteriormente, en la Antigüedad, predominó la esclavitud. El papel de los lacayos era considerado inferior, al constituir un trabajo sin remuneración, carente de derechos, rindiendo su labor a quien los había comprado y era poseedor de tierras. Luego empezó a segmentarse el trabajo en grupos sociales: según su oficio, capacidades, fuerza física y habilidades. De esta forma, las naciones empezaron a aumentar sus riquezas, pues la división interna del trabajo aumentó la productividad, exigiendo la especialización del hombre en quehaceres específicos.

La percepción del trabajo en la actualidad

La generación económicamente productiva contemporánea se denomina “generación sin jefes”, pues su lugar de trabajo no representa un espacio físico ni contratos fijos u horarios; por consiguiente, no laboran para sobrevivir, sino para adquirir experiencias de vida. Aunque, pese a que la tecnología ha brindado la oportunidad de obtener ingresos, independientemente no desaparece la condición de que a los profesionales recién egresados se les sigue exigiendo varios años de experiencia.

 Los nuevos empleos han permitido que los viajes y la movilidad se apoderen de la vida ideal, pues, las plataformas virtuales son ahora la forma de ingresos de algunos. Por tal motivo, en la Administración local ha programado cursos cortos para desarrollar ideas de negocio virtual, creación de páginas web y competencias digitales, adelantando, además, “visitas a empresarios y asesorías para cubrir necesidades y fomentar la formalización empresarial, aseguró Rosana Pérez, Coordinadora del área Económica de la Secretaría de Desarrollo Económico en Girardot.

Además, en las nuevas formas de trabajo están los que deciden emprender y romper con el sistema tradicional de empleados y jefes, optando por la creación de iniciativas individuales y colectivas que permiten el impulso de proyectos productivos de distinta naturaleza. Tal es el caso de Ángely Gutiérrez, comunicadora social y periodista, directora del periódico Alerta Región, quien decidió emprender porque se quería “desligar de las órdenes, y quería poner en marcha unas propias ideas” (sic).

Las nuevas tecnologías, también han modificado la educación, prescindiendo del plano presencial al facilitar la modalidad virtual. Ello a la vez, contribuye a los trabajos en línea como blogger o copywriter, que han ido transformando el sector productivo. Sin embargo, aún son muchos los que no han salido de su zona de confort; “las personas quieren emplearse en lo mismo de siempre -asistentes, administrativos, oficios tradicionales-; porque los nuevos empleos requieren más capacitación”, aseguró Jorge Patiño, profesional en Emprendimiento, de UNIMINUTO.

Etiquetas: La práctica del emprendimiento, Bitcoin, una nueva economía, Educación en línea para el desarrollo, Girardot apuesta por nuevas estrategias para incrementar ingresos económicos personales

                                                                                                                                                       Caricatura por María José Aranzazu

 

                                                                                   Infografía por Génesis Torres

Por Génesis Torres, María José Aranzazu, Aura Alejandra Rubio

 

Un comentario en “Las Tecnologías de la Información y la Comunicación desataron una ola de oportunidades para la creación de nuevas ocupaciones

  • el 7 octubre, 2019 a las 4:36 PM
    Permalink

    Teniendo en cuenta lo anterior, las tecnologías actualmente, son las que están gobernando el mundo entero. debido, a que antes se realizaban mecanismos tradicionales y hoy esto está quedando en el olvido, pero, no debería ser así porque muchas cosas que se realizaban en la antigüedad aún se pueden emplear generando una mezcla y obtener unos buenos resultados, dando así, un mecanismo innovador en la sociedad como también generando empleos para todas las personas. otra característica, que se ha generado gracias a la tecnología es que las personas prefieren tener todo a su facilidad, también, disfrutar más con sus familiares y experimentar nuevas cosas. Añadiendo a lo anterior, en el tema de las tecnologías con la comunicación, esta mezcla ayuda a que la población esté más informada y aprenda nuevas nociones sobre la actualidad y la realidad, de modo, que si se quedan en lo rutinario lo único que va a generar es que el estado siga pensando que la ciudadanía puede seguir siendo ignorante ante sus gobernantes, por eso es mejor investigar, probar, experimentar y adquirir nuevos conocimientos. Un ejemplo, son aquellas actividades que generan las TIC en algunos municipios o ciudades, las personas deberían aprovechar estos espacios para aprender y no quedarse inculto.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *