La corrupción se tomó Girardot y es labor comunal desmantelarla

La poca transparencia política en la ‘Ciudad de las Acacias’ hizo que jóvenes ejercieran veeduría, en aras de aclarar la situación del municipio.

Christian Mora, activista por los Derechos Humanos, es uno de los líderes jóvenes de mayor relevancia en Girardot por exigir claridad en procesos  administrativos. Foto Jenny Ramírez

En las últimas décadas el municipio cundinamarqués ha sido desangrado económicamente, tribulación reflejada en el estancamiento en el que actualmente se encuentra. A comienzos de los años cincuenta, la ‘Ciudad de las Acacias’ prometía al ser uno de los principales conectores del país, empero, un cambio en su proyección hizo que pasara a ser netamente turística; esto desencadenó una serie de irregularidades administrativas que han dado como resultado que empresas de talla nacional abandonen la comarca.

Hoy, mencionar a Girardot tiene dos connotaciones y ninguna es la que muchos desearían: por un lado, se destaca en octubre con el Reinado Nacional del Turismo; por el otro, noticias sobre corrupción o con tintes de irregularidades administrativas suelen ser las que captan la atención. La segunda es la más desgarradora, puesto que la ciudadanía es la que ha permitido que ocurra. No obstante, grupos juveniles han cambiado la imagen de ciudadanos pasivos a diligentes.

El veedor que ha logrado cambios

Las plataformas digitales son herramientas que arteramente utilizadas logran transformar. Algo que sabe muy bien el estudiante de Licenciatura en Humanidades, de la UDEC, Christian Mora, quien desde su postura de activista ha tenido enorme aceptación de la comunidad y se ha caracterizado por “destapar procesos que han sido archivados por los principales entes regulatorios”. El veinteañero se destaca por conocer al dedillo procesos, ventas e irregularidades cometidas en las últimas cuatro administraciones. Es, como muchos dirían, un personaje.

“En Girardot no existe la transparencia e información pública (…), y los mecanismos para obtener información no son eficientes” (sic), expresa el activista político Christian Mora.

 Mora, oriundo de Girardot y criado en un entorno católico, -crianza que respeta, pero no comparte, es lo que muchos llamarían el polo opuesto a su familia; toda vez que el activismo político es algo innato en él. Recuerda que todo inició con el grupo ‘Bloque Negro Girardot’, en 2012, con el cual realizaba labores sociales en pro de lo comunal y medioambiental. Ad portas de graduarse como ingeniero civil en Uniminuto desistió, enfocándose activamente en la necesidad de dar respuestas a procesos administrativos locales.

Actualmente, Christian Mora está desarrollando veedurías respecto de endeudamiento público, la coordinación de Juventudes, el déficit del alumbrado público y las PTAR, que no han sido construidas en Girardot. Foto Margarita Calderón

Cuando se le pregunta a Mora sobre su recorrido y la importancia de que la comunidad ejerza su pleno rol de ciudadanía, sonriente manifiesta que “se debe participar más en temas administrativos y gubernamentales para acabar la corrupción en Girardot”. Así mismo, recalca que “lo más importante es la información, y los jóvenes deben conocer lo que ocurre a su alrededor; no basta con sólo replicar lo que otros dicen sino realmente investigar”.

Ante este tipo de posturas tan determinantes que jóvenes locales tienen, el concejal Édgar Valdés agrega que “labores de veeduría realizadas por Mora y otros ciudadanos, sirven para que la comunidad sea responsable, tanto de problemas que se presentan como de dar soluciones” (sic). A su vez,  el también docente en Administración de Empresas de la UDEC, sugirió que “el joven que está preparado con argumentos válidos, es aceptado tanto por la comunidad y escuchado por los diferentes entes regulatorios”.

Riesgos por buscar la verdad

El Instituto Nacional de Medicina Legal cifró “en 317 los líderes sociales asesinados en Colombia entre el 1 de enero de 2018 y el 30 de abril de 2019”. Christian Mora, al igual que muchos líderes sociales, ha sido intimidado por desconocidos que pretenden presionar para que no ahonde en temas que afectan a la comunidad, y manifiesta que conoce muchos casos similares al suyo en “la corrupta Girardot”; situación que en lugar de intimidar, lo ha motivado a continuar con su labor.

También pertenece a la Asociación de Activistas Juveniles de la Región del Alto Magdalena, y ha estado involucrado en la denuncia contra el actual burgomaestre, César Villalba y los exalcaldes Diego Escobar, Rodolfo Serrano y Jairo Beltrán, quienes cambiaron la imagen de Girardot al estar involucrados en problemáticas legales durante sus mandatos. Mora no se asusta ante amenazas contra su vida, considera que “unos pocos no van a parar con el ejercicio” (sic).

Con la seguridad que lo caracteriza, manifiesta que este tipo de situaciones son las que lo motivan a no permitir que Girardot siga bajo el ‘manto de la corrupción’. Piensa en forma colectiva e invita a más personas a trabajar en pro de la comunidad. Las redes sociales son una provechosa herramienta; no obstante, como señala el comunicador social David Rivadeneira, “el que usa redes sociales debe tener claro que se debe gestionar y no sólo señalar” (sic). 

“Tuvimos la satisfacción de aportar pruebas al caso de Villalba y Escobar. También logramos desarchivar un caso en la Fiscalía de Cundinamarca contra Rodolfo Serrano y Jairo Beltrán: el primero tiene casa por cárcel por cuatro años, y el segundo está esperando la segunda instancia; ambos por peculado por apropiación” (sic), aseguró Mora.

Las redes sociales son plataformas que impulsan múltiples iniciativas e incluso ayudan a denunciar irregularidades administrativas locales; empero, tal como lo manifiesta la docente de Comunicación Social en Uniminuto, Mariana Ariza, “no significa que se haga veeduría”. También, recalca que los jóvenes tienen “la necesidad fundamental no sólo de promover la participación ciudadana, sino de generar actividades que dinamicen dicha participación”. Para finalizar se recalca que al utilizar los mecanismos adecuados se puede conseguir que la corrupción en Girardot disminuya o desaparezca.

Etiquetas: Corrupción electoral en Girardot, Fracaso en reelección, Código azul para la Udec, Redes sociales como herramientas de control político

                                                                                                                                                                Infografía por Margarita Calderón
                                                                                                                                   Caricatura por Margarita Calderón

Por: Jenny Ramírez, Margarita Calderón, Cristian González

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Un comentario sobre “La corrupción se tomó Girardot y es labor comunal desmantelarla

  • el 6 junio, 2019 a las 2:33 PM
    Permalink

    Las veedurías son vistas, casi siempre, por la administraciones como un obstáculo para que las informaciones sobre obras, decretos, y demás procesos estén ocultas de los ciudadanos. Al promover un control político de manera independiente, se corre el riesgo de caer en el círculo corrupto que se señala, debido a ofrecimientos de beneficios por no decir, ni denunciar nada sobre las irregularidades que se presentan en las alcaldías; así que Mora puede ser un mentor para los jóvenes que quieran ser veedores y saber la verdad de su municipio o ciudad.

    Respuesta