‘Caserolo’ se las ingenia para desatar sonrisas en los pequeños del Alto Magdalena

La vida de un hombre dedicado a alegrar corazones, cambiar realidades, construir y emprender.

“Hacer reír ha sido la bendición más grande, porque creo que las personas que siembran recogen en abundancia; Dios nunca se guarda nada” (sic). Foto de Facebook

Carlos Herrera, de mote ‘Caserolo’, es un empresario e ingeniero exitoso, oriundo de Girardot, que vivió su infancia y parte de la adolescencia en Bogotá. A los dieciséis años regresó a su pueblo natal para alegrarlo con su trabajo, y cuya existencia ha estado llena de infortunios y alegrías. Pero lo importante para él es contribuir con el desarrollo y la construcción de ciudadanía, con el fin de alegrar el alma de los pequeños con iniciativas que promuevan el sentido de pertenencia en los girardoteños, aprovechando su influencia en redes sociales y la condición especial de payaso, curiosamente, egresado como ingeniero civil de Uniminuto.

En la vida de ‘Caserolo’

Lisa Rincón (L.R.): ¿Quién es Carlos Herrera?

Carlos Herrera (C.H.): Es un joven luchador, emprendedor, que tiene toda la energía para salir adelante y, que viene haciéndolo día a día construyendo felicidad, luchando por cumplir metas, y sueños (sic).

María José Aranzazu (M.J.A.): ¿Cómo nace ‘Caserolo’?

C.H.: ‘Caserolo’ es un personaje que encontré por casualidad, ya que cuando llegué a Girardot no tenía nada qué hacer y uno de mis grandes amigos -un profesor- me hizo la invitación a una empresa de recreación. La primera experiencia fue entregar volantes; ahí fue cuando me vestí, por primera vez, como payaso donde antiguamente era Carrefour. Lo hacía con toda la energía (sic).

M.J.A.: Pero, ¿por qué el nombre ‘Caserolo’?

C.H.: No es que tenga una historia trascendente…Como que “es un payaso de Aristóteles…”(risas). No, mentiras. ‘Caserolo’ nace en ese primer show, donde tuvimos que hacer ciertas cositas y, pues, la verdad cuando iniciamos queríamos ser diferentes, con mi amigo el payaso con el que andaba. En realidad, a él se le ocurrió el nombre y yo también le puse un nombre a él; quedamos como “bautizados”… Porque siempre era ‘tuerquita’, ‘rosquita’… esos eran los nombres comunes y nosotros no queríamos ser iguales.

Génesis Torres (G.T.): ¿Cuál fue su primera experiencia como payaso?

C.H.: Un día se me dio una oportunidad, ya que el payaso que necesitaban no había asistido al evento y… me tocó reemplazarlo…Desde el primer día que hice de payaso vi que por ahí era un desfogue, hablémoslo así, desde el primer show las personas vieron que tenía esa gracia, fue excelente y, desde ahí, comenzó a nacer todo lo que hoy soy.

Yussen Hernández (Y.H.): ¿Cuál es el objetivo de Carlos Herrera a través de ‘Caserolo’?

C.H.: El objetivo es llegar a muchos corazones, a muchas familias y ser reconocido por transformar vidas, por cultivar felicidad en cada una de las personas no solamente de Girardot,  sino  a nivel nacional. Ha sido una batalla muy fuerte pero el que es perseverante alcanza. Se han presentado muchas oportunidades y ‘Caserolo’ no ha sido conocido solamente aquí en Girardot, sino también en varios municipios. Se nos dio la oportunidad de salir del país a realizar esta gran labor: estuvimos en Cancún – México,  y en Panamá, donde nos fue excelente. Hemos aprendido que por medio de la risa, se pueden entregar muchos mensajes, y fortalecer  valores que se han perdido en las familias.

L.R.: ¿A qué se debe el gusto por el humor y los payasos?

C.H.: Desde el primer día, al ver cómo la gente se conectaba conmigo, cómo quedaban a la expectativa de lo que iba a hacer, eso me motivó. Pero en sí, fue la sonrisa de los niños la que me dio la fuerza de ver cómo en un momentico podía transformar la vida de alguien. Ésa es mi motivación cada vez que salgo a un show.

“Desde que volví, Girardot abrió las puertas para mí, me dio muchas oportunidades que pensaba ya no iba a tener…”: Carlos Herrera.

Las risas, los juegos, la inocencia de los niños, es lo que lo motiva cada día a levantarse con la esperanza de alegrar la realidad de los niños con los que tiene contacto, sobre todo, con aquéllos que visita y cuyo desarrollo social y nutricional no es el adecuado. Su labor no es momentánea, una vez trabaja con una comunidad le brinda acompañamiento constante. Su objetivo es ayudar al desenvolvimiento de la vida en comunidad de los pequeños.

«Desde las familias podemos retomar los antiguos juegos que hacían que los niños encontrarán amigos que se convertirían en hermanos». Foto de Facebook

El trabajo con la comunidad

M.J.A.: ¿Hace cuánto y por qué trabaja con comunidades vulnerables?

C.H.: Fue por una invitación, precisamente en el Kennedy, para ir a hacer animación a unos niños donde quedaba la antigua plaza. Tuve la oportunidad de compartir con ellos, y desde ese día, todos los años; cuando uno entrega las cosas de corazón nutre muchísimo el alma y la energía. Ver cómo estos niños se gozaban el show hasta llorar de la felicidad, es gratificante.

G.T.: ¿Cuál ha sido la experiencia más significativa dentro de su labor social?

C.H.: Sobre la labor social, he podido llegar a comunidades lejanas, ellas una de ellas la encontré en la temporada del ‘Día Dulce’ o ‘Halloween’: se me presentó la oportunidad de visitar una vereda ubicada antes de llegar a Apulo, me hicieron la invitación y me tocó ir por una trocha de una hora hasta que llegar a una escuelita, en la cima de una montaña, allí ni siquiera había luz; y los niños tenían que caminar kilómetros. Uno les preguntaba de dónde venían, y decían “mi casa queda a diez kilómetros, a cinco y los tenemos que caminar tantas horas…” Fui recibiendo los niños y ellos iban con su disfraz. La primera impresión fue cuando llegó un niño con su disfraz de payaso, al que le habían pintado con tempera la carita, empecé a quitarle el maquillaje, le puse el que yo utilizaba, y después al ratito una niña llegó y llevaba un costal puesto, la carita sucia y le pregunté: “Oye, mi amor, y ¿tú de que estas disfrazada? Y me dice: “De costal…”, Entonces, fue bonito ver la inocencia de ellos.

“Hacer este tipo de labor toca el corazón; lo vuelve más humano” (sic). Foto por Wílmar Eslava

Y.H.: ¿Cómo hace trascender su labor social?

C.H.: Aportando a la comunidad que necesite una sonrisa, aunque, todos merecemos felicidad en nuestras vidas; pero, hay niños que de pronto tienen días más tristes que otros, y cambiar un día de esos para mí es significativo; entonces, la cuestión es llegar a toda la comunidad. Todavía faltan muchas por visitar; pero la idea es que las personas me inviten cuando tienen una reunión para poder saber dónde están, y allí siempre encontrarán mi apoyo (sic).

L.R.: ¿Recibe la ayuda de algún ente estatal o empresa privada o actúa con recursos propios?

C.H.:  Al principio trate de recibir apoyo de algunas personas, empresas pero es triste, porque -no lo digo por todos-, pero algunas empresas tratan de sacar pecho en cuestión de generar una marca y ya, mas no de entregar el corazón en lo que se hace. En ocasiones llegaban a poner pendones, a tomarse las fotos y se iban, entonces, ésa no era la idea de hacer una labor social, pues es tener el contacto, es de sentir lo que están sintiendo ellos y de saber que uno está transformando vidas, porque para irse a tomar una foto cualquiera lo puede hacer; así que hace muchos años trato de que estas labores siempre sean promovidas por parte de Caserolo Eventos.

M.J.A.: ¿Cómo reaccionó el equipo de trabajo de Caserolo Eventos frente a la labor social?

C.H.: Son muchachos que tienen un corazón muy grande, han llegado a ponerse la mano en el pecho… Porque  tenemos primero que identificarnos nosotros, y luego nuestra ciudad; saber que ésta es nuestra casa y nuestra familia, que es Girardot como tal. Entonces, eso es lo que tratamos de promover en nuestra empresa, que antes de ser artistas tienen que ser personas y pues un ser humano siente, un ser humano debe de estar pendiente de todo lo que pasa en su entorno. Esto es lo que se ha movido en nuestras empresa, en especial más que un grupo en realidad hablamos de una familia. Son personas que están ya en el mismo rol, en el mismo camino y nos van colaborando con este sentido de cosas. O sea, hoy decimos: vamos a hacer una labor social, y los muchachos ya ¡van de una! Van y entregan su trabajo de corazón (sic).

Entendí que como payaso podía canalizar mi energía entregando lo mejor como persona, como ser humano, y  todo eso, se resume en la sonrisa de un niño” : Carlos Herrera.

G.T.: En algún momento ‘Caserolo’ y su equipo de trabajo, dentro de la labor social, ¿han pensado realizar el movimiento Clown, en Girardot?

C.H.: Sí, en realidad el movimiento Clown lo hemos realizado; pero desde otros aspectos, porque bien sabemos que ese movimiento está en clínicas con los niños de cáncer, que también es una labor muy hermosa. Mejor dicho hay otras comunidades en donde también hay sufrimiento, tristeza, donde hay que cambiar ese estilo de vida. Creo que al movimiento clown, ya me he unido, inocentemente, como “sin querer queriendo” dijo el Chavo: porque hago lo mismo, transformar vidas, transformar energías, desde otro aspecto.

Y.H.: Si alguna vez tuviera que decidir entre hacer labor social y su carrera, ¿cuál elegiría? ¿y por qué?

C.H.: En realidad, estoy tomando la decisión de hacer labor social, porque siempre me he guiado en la cuestión que una persona tiene que buscar su felicidad y su tranquilidad. Mi carrera es muy bonita, me encanta la Ingeniería Civil; pero me fascina más poder construir sonrisas, poder cambiar el pensamiento de las personas, construir una sociedad y que, de pronto, mañana, mis hijos puedan decir, “gracias papá estamos tranquilos… viviendo felices” (sic).

L.R.: ¿Hay personas que no estén de acuerdo con el trabajo social que realiza?

C.H.: Lo que pasa es que hay personas que siempre tratan de criticar todo. En esta labor, no, porque como son niños… ¡ehhh! … meterse con un niño pues no… A Girardot le falta mucho avance, como otras ciudades es muy desorganizada en tema de tránsito, de espacios públicos; entonces, tratamos de organizar eso por medio de los payasos. Por ejemplo, nosotros logramos que organizaran la plaza, fuimos los promotores, luego quisimos hacerlo con las calles, y no, fue muy difícil…

M.J.A.: ¿En algún momento su familia no ha estado de acuerdo con la labor social que ejerce?

C.H.: No, en realidad, mi familia hoy en día es un apoyo muy grande, gracias a Dios, porque han visto el avance del payaso, que no solamente me quedé ahí sino que también hemos impactado muchas comunidades. Se sienten orgullosos de lo que hago con amor.

Desarrollo profesional, artístico y social

G.T.: Teniendo en cuenta su profesión de ingeniero civil y sabiendo que las ciencias exactas son muy cuadriculadas, ¿qué le aporta la Ingeniería Civil a la labor social que realiza?

C.H.: El ser ingeniero me ha servido mucho para ser payaso, muchas personas me dicen usted payaso e ingeniero civil, que la mayoría son ‘cara de puño’ (risas) o bueno hablemos en el sentido que son personas muy serias, muy rígidas, muy conceptuales, muy cuadriculadas, como tal… Pero el ser payaso me ha permitido tener contacto con las personas. Por ejemplo, saber que también soy humano, que puedo entender la situación de otros. Obviamente, siempre hay excusas, y el ser ingeniero como payaso me ha servido en todo el tema de crecer empresarialmente, de construir con lógica. Entonces, la ingeniería sirve en eso de que si voy a hacer una fiesta, o una labor social poder decir éste va a ser equis resultado.

Y.H.: Hablando respecto de la construcción de sonrisas, ¿han pensado en movilizarse nacionalmente, que han sido destruidos por catástrofes naturales a realizar una reconstrucción social?

C.H.: Aunque estamos hablando de temas de magnitud, y digamos que cuando uno desplaza al equipo toca mirar muchos aspectos, sobre todo, en lo económico. Pero respecto de catástrofes, por ejemplo, nosotros estuvimos en Puerto Monguí, donde ocurrió un pequeño percance que afectó a muchas familia: con la reunión de algunos empresarios tuvimos la oportunidad de ir a compartir una comida que les hacía falta, de hacer con payasos un cambio del panorama. Entonces, el payaso puede llegar a muchas comunidades y acá también vimos cómo se transformaba la energía de las personas, la comunicación que tenían con un payaso (sic).  

Es notable la decepción de Herrera por los casos en los que la gente ha utilizado los espacios de interacción y contribución social para hacer publicidad de sus empresas. Si bien es entendible que este tipo de labores significan inversiones económicas y deben tener constancia, es importante para él que sean vistas como algo voluntario, que “nace del corazón”, pues es la mejor manera de enseñarle a las nuevas generaciones que el otro es tan importante como el yo individual, que más allá del bien personal debe primar el colectivo.

L.R.: ¿Por qué trabajar sólo con niños?

C.H.: Lo que pasa es que cuando tú trabajas con niños, ya sabes lo que dicen… “los niños son el futuro del país”; entonces, es importante trabajar, entenderlos y, sobre todo, enseñarles a ser buenos ciudadanos. Además, que ellos no sufren de ningún tipo de atadura, son libres y es importante en esta etapa reforzar los valores que se han ido deteriorando en la actualidad (sic).

M.J.A.: ¿Son las redes sociales un aliado para la expansión de su labor social?

C.H.: Por supuesto, por allí hago movilizaciones y retos para la comunidad. Una es el ‘Reto Mi Escoba’: consiste en que la gente debe salir con su escoba a barrer el frente de su casa, hay que empezar por lo mínimo; luego nosotros fuimos a limpiar después de los conciertos de las ferias y fiestas, y tuvimos una buena acogida. En las fiestas infantiles, incluso, también lo hacemos, casi siempre nos piden superhéroes; entonces el villano es el que contamina el mundo: les decimos que “no podemos permitir que nos dañen nuestro mundo”, y pues ahí ingresan los superhéroes como ‘Supermán’, ‘Capitán América’ y ‘Batman’ a combatir al malo…cosas sencillas y simples, pero que generan impacto en los niños. Incluso, cuando se termina la fiesta, los niños recogen la basura que se genera en el evento.

G.T.: ¿Por qué es importante para usted que los girardoteños tengan sentido de pertenencia?

C.H.: Porque teniendo un sentido de pertenencia lograremos que la ciudad progrese más respecto a todos los ámbitos, que sea más comprometida en el sentido de que sí pasa algo nos duela,  que si ven que tiran un papel o que los turistas vienen a dañar nuestras cosas, que nos duela. No precisamente, realizando más violencia, sino cambiando con nuestras acciones, sin quedarnos callados. Así vamos a tener cultura, y vamos a cuidar nuestra ciudad. Esto permite que seamos más prósperos. Si nosotros cuidamos la ciudad, la gente va querer seguir viniendo a visitarla (sic).

“Somos constructores de sonrisas, somos ingenieros de sonrisas”. Foto de Facebook

Y.H.: ¿En algún momento ha tenido que cancelar una jornada de labor social por un evento comercial?

C.H.: No, pues siempre trato de ser muy organizado. Una vez, una chica me había alquilado el saltarín para los niños de la vereda San Lorenzo, y la noche anterior se me dañó uno de los motores y tuve que llamarla a decirle que no se lo podía alquilar. La chica se pone a llorar y me dice que es para llevarlo a donde unos niños que nunca han visto payasos ni saltarín ni nada y además han vivido cosas terribles… Yo tenía un evento grande en Tocaima, entonces, cancelé mi ida allá; obvio no quedamos mal en el evento, porque fue otro payaso del equipo; pero decidí irme a San Lorenzo y fue superbonito (sic).

L.R.: ¿Cuáles son los proyectos que ha desarrollado en su carrera profesional?

C.H.: He tenido la fortuna de participar en varios proyectos, entre ellos, la construcción de senderos de Las Acacias, desarrollando un proyecto de interés social de más de 50 casas; también, en el proyecto Barlovento, con Piscilago y actualmente con Ecopetrol y mi empresa CHG Ingeniería S.A.S.

Rescatar en los girardoteños el cuidado de la ciudad es uno de sus más grandes retos; por eso, a través de plataformas digitales como Facebook  e Instagram, en las cuales cuenta con gran cantidad de seguidores, promociona campañas que permitan a los ciudadanos movilizarse a limpiar las calles, ayudar a los animales y respetar las normas de tránsito; de tal manera, que se empiece a crear conciencia ciudadana, es decir, que exista una comprensión de los deberes y derechos , que se traduce en el comportamiento responsable y armónico de la comunidad.

M.J.A.: ¿Cómo describe a Carlos Herrera?

Magaly Castro (M.C.): Carlos Herrera, es un excelente ser humano, un egresado de Uniminuto del programa de Ingeniería Civil y, actualment,e participa en nuestro grupo de voluntariado. Es una persona con mucha alegría,  muy dado al servicio, entregado a su comunidad.

G.T.: Según el perfil  profesional  de Carlos Herrera, ¿cree que está bien enfocada la labor social que realiza?

M.C.: Antes de su profesión yo creo que es el mejor ser humano que he conocido en mucho tiempo, es una persona con un sentir social inmenso, que se preocupa  por el bienestar de los demás.

“Una labor social es tener contacto, es sentir lo que ellos sienten, es saber que uno está transformando” : Carlos Herrera.

Y.H.: ¿Cómo ha sido trabajar con ‘Caserolo’ en el voluntariado? 

M.C.: Ha sido de gran ayuda, ha sido una persona que nos ha tendido la mano siempre; nunca nos ha dicho un ‘no’. Siempre ha estado presto a colaborar, en eventos de niños, adultos y ancianos, realizando una labor muy linda.

Convertirse de manera voluntaria en guardianes del cumplimiento de las leyes y principios que regulan y garantizan la equidad social, la higiene del entorno y la seguridad ciudadana que se manifiesta en la paz social, debería ser el objetivo de todos los ciudadanos del país, a quienes corresponde luchar para aclimatar un Estado de Derecho en el cual las leyes, los reglamentos vigentes, las normativas y resoluciones de las entidades públicas se cumplan: aunque lo importante consiste en tener claros los deberes propios para la construcción de ciudadanía.

Etiquetas: Plaza de Mercado, Campañas de limpieza, Girardoteños, Niños, Servicio a la comunidad, Paz social

Caricatura: 

                                                                                 Caricatura por María Aranzazu

Infografía: 

                                                                                Infografía por María Aranzazu

Por María José Aranzazu, Yussen Hernández, Lisa Rincón, Génesis Torres

2 comentarios en “‘Caserolo’ se las ingenia para desatar sonrisas en los pequeños del Alto Magdalena

  • el 6 junio, 2019 a las 12:20 PM
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    Que bonito artículo para una persona como caserolo, es importante resaltar la labor de este joven ya que en la actualidad muy pocas personas se interesan por ejercer la labor social, este chico hace parte del voluntariado de la Universidad y además es egresado de la carrera de Ingeniera Civil, por esto su frase de construir sonrisas, quiero indicar que su labor se extiende también para las personas de la tercera edad que tanto necesitan de una compañía y una sonrisa, y es caserolo junto con su equipo quienes se las otorgan.

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  • el 6 junio, 2019 a las 12:12 PM
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    La labor social que ejerce este ingeniero es algo que poco se ve, pues las personas se dedican a desarrollar la carrera que estudiaron y ya, pero el tema de lo social es algo que no es un fuerte, por este motivo es importante conocer que hay personas que aun se interesan por las necesidades de otros y en particular por los niños que tanto se ha visto afectados por la injusticia y la violencia de nuestro país.

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