Más allá de la dosis mínima

Se incrementan los índices de microtráfico y consumo de sustancias alucinógenas, en Girardot.

Iván Duque prometió, desde su campaña presidencial, contener con mano dura a los que se dediquen al tráfico de drogas en el país. Volver a la fumigación de cultivos ilícitos, anunciar una guerra sin cuartel contra las grandes bandas del narcotráfico y una polémica medida para combatir el microtráfico, con el fin de que la Policía decomise cualquier clase de dosis de alcaloides y alucinógenos circulantes en las calles de Colombia son las estrategias principales del mandatario.

Desde el primero de octubre de 2018, respecto de la dosis mínima, se firmó un decreto presidencial, que da luz verde a las fuerzas del orden para que incaute y destruya cualquier cantidad de droga que porte y consuma una persona en el espacio público. Además, se podrá multar al portador con el pago de 208.000 pesos, siguiendo lo establecido en el artículo 140 del Código de Policía.

Esta política ha mostrado su irracionalidad por los propios resultados prácticos, pues el prohibir consumo en la estrategia antidrogas no ha logrado reducir la oferta ni el consumo; por el contrario, ha generado efectos perversos, evidenciados en que 2019 ha sido protagonista del récord histórico de cultivos ilícitos, del drama por el aumento del consumo en menores de edad y de la presión del Gobierno por controlar el microtráfico en las ciudades.

Y es que era de esperarse, «Colombia durante cuarenta años ha luchado contra lo mismo y con la misma estrategia», destacó el lugareño Alejandro Barreto, consiguiendo una economía ilícita bastante dinámica, con mafias dotadas de una capacidad de violencia y corrupción tan enormes que han desestabilizado el país; eso sin contemplar el sometimiento de los consumidores a redes de distribución criminales, el incremento descomunal de personas encarceladas ligadas al narcotráfico, y muchos más efectos negativos, aludió Barreto.

En materia de drogas, el panorama en Girardot es delicado y la medida agita el debate sobre cómo abordar la lucha contra las sustancias ilícitas, pues no ha sido la excepción del pésimo resultado de la estrategia. El último trimestre, los habitantes han padecido las consecuencias del flagelo generador de preocupación en la comunidad, al presentar la situación alarmante debido al incremento de consumidores y a los disparados índices de microtráfico que se traducen en un aumento del 54%.

La labor de las autoridades no ha sido fácil por causa de la conexión que se ha generado entre las drogas y el delito. Este año se han desmantelado cuatro bandas delincuenciales que se encargaban de hurtar y robar a las personas para financiar la venta de drogas en la localidad. Además, la Policía está tras la pista de «cinco grupos criminales más que han aterrorizado a la región»(sic), acotó el mayor Diego Álvarez, comandante de la Estación de Policía.

«Los barrios más afectados por la problemática han sido Las Acacias, Kennedy, Primero de Enero y Corazón de Cundinamarca», precisó el mayor Álvarez. 

¿Se debe penalizar al consumidor?

Frente al desolador panorama, en los últimos años hubo algunos vientos de reforma de las políticas, con un sentido humanista y una mejor perspectiva frente a esta problemática. Colombia parecía haber entrado en este reformismo razonable; pero, últimamente, han surgido propuestas que implican graves retrocesos. El Fiscal General planteó castigar la dosis de aprovisionamiento, que busca que toda persona que sea encontrada con más de dos gramos de cocaína sería automáticamente considerada traficante; por lo cual recibiría una pena de varios años de cárcel.

En relación con ello, a la Fiscalía se le olvidó que en el país aumentar las posibilidades de arresto o las incautaciones, e incluso el imponer penalizaciones más fuertes, son medidas que han tenido poco efecto sobre los niveles de consumo y/o venta de drogas; más bien derivan en resultados inesperados como la criminalización de los usuarios, el trabajo exhaustivo de la policía, el incremento de la población carcelaria y, en algunos casos, más violencia.

Dentro de Girardot, «en varias ocasiones se han descubierto a presos que lideran cárteles de microtráfico vinculados con guardias» (sic), aseveró el docente de Uniminuto Walter Bustos. Por ello, se deben orientar las estrategias de seguridad ciudadana hacia la prevención, persecución y judicialización de los delitos graves y de alto impacto, concentrándose en combatir las organizaciones criminales que más afectan el orden social, además de fortalecer las capacidades de persecución e investigación por parte de la Policía y la Fiscalía.

Así mismo, en las estrategias principales se debe incluir reglamentar el Acto Legislativo 002 de 2009, no con el objetivo de penalizar el porte, sino de mejorar la capacidad de atender a las personas que tienen un uso problemático de drogas, reencarnándolo como una problemática de salud pública y así «tratar a los jóvenes que consumen sustancias alucinógenas como personas que necesitan atención médica y no como delincuentes» (sic), complementó Bustos.

Etiquetas: Prevención de adicciones, Inseguridad por expendio de sustancias alucinógenas, Consumo de sustancias psicoactivas, Contra el consumo de drogas

 

                                                                                                                                 Caricatura por Javier Montaño

 

                                                                          Infografía por Heidy Miranda

Por: Heidy Miranda, Johan Hernández, Geraldine Cruz, Javier Montaño

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6 comentarios en “Más allá de la dosis mínima

  • el 31 mayo, 2019 a las 9:26 AM
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    La dosis mínima aumenta cada vez y los consumidores portan más de lo establecido en los artículos, sin embargo, la Policía Nacional esta autorizada en recaudar y multar a quienes no cumplan con lo reglamentado, además de eso, las autoridades tienen que destruir esta sustancia alucinógena frente a la comunidad. En cuanto a las características periodísticas, cumplen con un buen manejo entre las fuentes y la información.

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  • el 31 mayo, 2019 a las 9:25 AM
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    En Colombia el tema de las drogras aunmenta cada vez más pero hay que resaltar la labor de la Policía Nacional, pues ellos a través de sus estrategias para mitigar estos flagelos se a disminuido un poco o sino no me imaginaria la cantidad de personas que estarían atravesando este mal y doloroso camino. Agregando algo, me parece importante incentivar a la gente a través de conferencias, más que todo a los jóvenes entonces no estaría mal organizar reuniones para acabar con estos temas delictivos.

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  • el 31 mayo, 2019 a las 9:20 AM
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    En todo lado existe la delincuencia, así como en Girardot la ahí aquí en Tocaima tambien. Me gusta la parte del texto donde dice que: reencarnándolo como una problemática de salud pública y así «tratar a los jóvenes que consumen sustancias alucinógenas como personas que necesitan atención médica y no como delincuentes» esto es muy cierto, pues ahí jóvenes que caen en las drogas por falta de afectación desde la familia como de la ciudadanía y no siendo poco se les tratan como delincuentes y no debería ser así.

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  • el 8 mayo, 2019 a las 12:13 AM
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    El comentario grupal está enfocado a demostrar en qué aspectos ha fallado la política de prohibición a la dosis mínima, que el Gobierno Nacional ha impuestoin embargo, el artículo, presenta cifras sobre la problemática del micro y narcotráfico que son paupérrimas con respecto al contexto histórico de administraciones anteriores que se pudieron haber abarcado entre la opinión de cuatro estudiantes. Por otro lado, hay pasajes del escrito en los que la redundancia es evidente, aunque la cita del profesor Walter Bustos es interesante porque plantea una solución viable para ayudar a los consumidores de drogas.

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  • el 7 mayo, 2019 a las 7:11 PM
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    El artículo de comentario contiene elementos periodísticos importantes como el uso de una temática que atrae a los lectores del periódico digital y también jerarquizan adecuadamente la información, pues se evidencia cómo al inicio analizan el tema a nivel nacional nombrando las multas estipuladas en el Código de Policía ;y posteriormente, hacen un acercamiento al problema latente en Girardot donde muestran los principales sectores afectados. En cuanto a aspectos por mejorar, deberían verificar que no falten preposiciones (“en”, quinto párrafo) y cerciorarse de que la información sea precisa en cuanto a instituciones y estrategias implementadas.

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  • el 7 mayo, 2019 a las 5:47 PM
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    La regulación de la dosis mínima en el país es un tema controversial, pues existen muchos factores que analizar para entender este fenómeno; uno de ellos es la dosis mínima para aquellos consumidores pasivos o recreativos, que no influyen en el orden público, pero que se ven afectados por la medida tipificada en el Código de Policía, sin ser ellos los grandes infractores de la ley, pues a quienes debe juzgarse es a los vendedores y a los productores de tal producto.
    Respecto a las características periodísticas se hace un buen manejo de la información; sin embargo, hace falta la caricatura.

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