Contravía entre las opiniones de líderes sociales y empresarios de El Espinal

Como un atropello a la cultura interpretan los espinalunos lo sucedido el 21 de marzo.

Nueva base sobre la que reposa la estatua en honor
a la pieza musical insignia del Tolima.
                                                                           Foto por María José Aranzazu

El Monumento al Bunde, una escultura de bronce que surgió como homenaje al lugar -donde, según la historia, Alberto Castilla escribió la melodía del Himno Tolimense- es obra del artista Francisco Cardona Suárez, quien la emplazó en 1987, en lo que para entonces era la Caja Agraria del El Espinal, y que más años atrás fuera la tienda de la señora María Jiménez, epicentro de reunión de los músicos de antaño para pasar noches de bohemia.

Aunque la estatua es de gran valor cultural, ninguno de los alcaldes y concejales, hasta la fecha, se ha encargado de cursar el proceso de declaración de los bienes culturales de El Espinal, mediante la presentación de los mismos ante la Dirección Departamental de Cultura del Tolima; por lo tanto, el dueño del inmueble donde reposa el monumento puede disponer de él como a bien tenga.

“El monumento no puede moverse, porque eso significaría trasladar la historia y ella está plasmada en el tiempo”: Pedro Rojas, historiador.

Opiniones encontradas

El pasado 21 de marzo los espinalunos se despertaron con la noticia de que el pedestal en que reposaba la ‘flaca de la Caja Agraria’ -como prosaicamente la conocen- había sido demolido, pues antes del inesperado suceso “la gente del pueblo no conocía lo que significaba la valiosa estatua”, según comentó Pedro Rojas, miembro del Centro de Historia de El Espinal; y aun, pese a su importancia, el “descontento del pueblo es manipulado por una riña política”, agregó Rojas.

Antiguo pedestal donde reposaba el Monumento al
Bunde, de Castilla.
            Foto cortesía del Centro de Historia municipal

La profesora de Ciencias Sociales, María Gutiérrez, argumentó que ”el desconocimiento cultural no puede ser excusa para semejante atropello”; sin embargo, no se trata de un caso que esté ligado únicamente a la significación del icono artístico, sino con la percepción de los bienes muebles públicos o privados, según su ubicación; entre tanto, es necesario que la alcaldía esclarezca cuál es la situación legal de las representaciones artísticas y culturales del municipio.

No obstante, tratándose de una pieza de sentida importancia para los tolimenses “debieron asesorarse de mejor forma, en lo legal, quienes iniciaron las obras, para no herir susceptibilidades”, acotó el líder juvenil en El Espinal Camilo Duque, pues en redes sociales se ha creado honda controversia respecto de las consecuencias que puede traer o no modificar tal símbolo, dado que los “monumentos culturales son inmejorables e inamovibles”, completó Duque.

El pedestal fue remodelado cuando la plazoleta fue dada en arriendo por los propietarios del predio a un reconocido empresario del municipio, quien dio vía libre a la construcción que allí se encuentra. “Ello no puede entenderse como un hecho malicioso, teniendo en cuenta que se actuó en la libertad que tiene cada quien de disponer de sus posesiones” (sic), señaló Károl Vanegas, empresaria espinaluna. 

La ley 1185 de 2008, artículo 5°, reglamenta el procedimiento para la declaratoria de Bienes de Interés Cultural.

¿Valor cultural o un elemento problematizador?

Carlos Vásquez y Gonzalo Duarte son reconocidos como incidentes figuras de la  política doméstica; sin embargo, se han caracterizado por defender ideologías contrarias, que han generado discusiones entre ellos. Duarte es un exconcejal del municipio, con trascendencia en el ámbito empresarial; mientras Vásquez es un líder social clave en el ejercicio de control político en diferentes escenarios coyunturales locales.

El activista Vásquez denunció ante la opinión pública lo sucedido con el monumento, lo que desató una acción por parte de la Secretaría de Planeación, pues las obras no cumplían con lo formalmente presentado a la dependencia, dado que el permiso fue otorgado únicamente para remodelar la fachada; en consecuencia, la obra tuvo que ser suspendida por la Inspección de Policía.

El meollo del asunto resulta de la pérdida del sentir original del artista y lo que en su entonces significó la postura del monumento en ese sitio. Ahora bien, no puede pasar inadvertido el abandono administrativo de los elementos de identidad cultural que se consideran piezas constituyentes al crecimiento del municipio en el área turística.

El terreno al ser privado y por no existir algún documento legal que restrinja la libre disposición de los muebles que pertenecen al mismo, hace que lo ocurrido no pueda llamarse un daño a un elemento cultural o municipal; además, se ve favorecido según el listado de Bienes de Interés Cultural, proporcionado por el Ministerio de Cultura, a El Espinal solamente corresponden las estaciones del Ferrocarril Espinal, Santa Ana y Chicoral. 

Etiquetas: Patrimonio cultural, Tradición y Festejo, Evento Folclórico, Festival  Nacional del Bunde

Caricatura:

                                                                 Caricatura por Génesis Torres

Infografía:

                                          Infografía por María José Aranzazu

Por María Aranzazu, Génesis Torres

4 comentarios en “Contravía entre las opiniones de líderes sociales y empresarios de El Espinal

  • el 16 mayo, 2019 a las 5:41 PM
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    En primera instancia, puede notarse que los respectivos pie de fotos son incorrectos, ya que describen la imagen. Por otro lado, se puede ver que se agregó un guión erróneamente en la oración «como homenaje al lugar-donde» por lo que tal vez se agrego por equivocación al subirlo, en donde se hace evidente que los signos de puntuación no son los adecuados. Cabe resaltar que la noticia es relevante al abordar un tema como lo son los patrimonios históricos y culturales de un municipio.

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  • el 16 mayo, 2019 a las 5:24 PM
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    Informes especiales como los bienes de interés cultural «Monumento al Bunde, de Castilla« son de gran importancia para los espinalunos y toda la población tolimense. Sin duda alguna produjeron un daño histórico al cambiar de lugar y hacer algunas remodelaciones al monumento, claro está, que afecta en la parte cultura, porque ya es todo un patrimonio que identifica al departamento del Tolima. Por otro lado, todos los monumentos son inamovibles. La nota periodística cuenta con buena información relevante a la noticia, el video se encuentra bien proyectado y cuenta con imágenes de apoyo.

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  • el 15 mayo, 2019 a las 11:14 PM
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    Es claro que el daño al patrimonio histórico y cultural va más allá de la consideración de si es un bien privado o público. En este caso, el monumento al Bunde no solo representa un elogio a Alberto Castilla, también representa la esencia del arte y la música para el departamento del Tolima. Al perecer son las autoridades locales del Espinal quienes deben procurar conservar estas piezas representativas de la ciudad, y así mismo, fomentar el conocimiento de la población hacía su historia con la cuál construyen una identidad cultural. Es verdad, que no se pueden evadir el poder jurídico del propietario del terreno, sin embargo, las acciones que toman las entidades municipales son prácticamente nulas y reducidas al abandono administrativo del monumento, lo cual debe remediarse con la imposición de medidas que protejan y restrinjan el área que ocupa este.

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  • el 15 mayo, 2019 a las 10:53 AM
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    Los monumentos hacen parte de la historia de cada ciudad,puesto que,tienen un significado para dicha comunidad y son reconocidos mediante hechos que han marcado en su transcurso del tiempo, dado que, para sus habitantes es valioso. Podemos poner el ejemplo del León,que para los giratdoteños era como un punto de encuentro. Esta noticia aporta el conocimiento de una ley que hace respetar los monumentos, pues son un patrimonio cultural y deben ser protegidos por el legado que simbolizan en el municipio del El Espinal.

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