El ‘cotero’ que cambió a Melgar

Con una bayetilla al hombro en la plaza de mercado y la esperanza de transformación social, Gentil Gómez marcó un precedente en la historia de los ‘veraniegos’.

En uno de los centros turísticos de la ‘Ciudad de las Piscinas’, se concretó la entrevista con un personaje que se destaca entre los visitantes. Sus característicos poncho, gorra y una medalla de la virgen son de esos elementos que nunca le faltan a Gentil Gómez, el exalcalde más controversial que ha tenido Melgar. Durante su mandato, el desarrollo social marcó cifras históricas en el municipio. Por eso, Gómez es un hombre querido y muy recordado por los melgarenses.

Gentil Gómez Oliveros, el hombre que en 2012 llevó las riendas del municipio más turístico del Tolima se hizo a pulso. Foto por Fabio Sánchez

Aún es recordado como el ‘Cebollero’ entre algunos, sin embargo, esto no le molesta. Ha sido un hombre progreso, pese al tiempo en que trabajó como ‘cotero’ en la Plaza de Mercado de Melgar. A sus 18 años de edad y con su contraseña en mano se inscribió como concejal y ganó; cambió su formación de litigante y se enfocó en la administración pública. Entre risas recuerda a su madre furiosa por esa decisión, “ella quería un hijo abogado”, comenta Gómez.

Con entusiasmo narró su experiencia de crecimiento en la política hasta cuando se convirtió en diputado por el departamento del Tolima. Volvió a los suyos en Melgar donde lo vieron crecer, pero con una fuerte intención arraigada en su interior, trabajar para el pueblo. Llegado a la Alcaldía, “el cargo -según puntualiza- que mayor satisfacción” le dio, pudo impulsar proyectos importantes para la ciudadanía; al punto de que su Plan de Gobierno fue considerado el segundo mejor del país en su categoría.

“En la vida pública no hay límites ni prerrequisitos establecidos”: Gentil Gómez.

Amado por muchos y motivador de pasiones en otros, el exburgomaestre dejó claro que la clave del éxito en su gobierno fue el acercamiento con el ciudadano, “Él no era un desconocido entre nosotros, sabíamos muy bien quién era él”, expresa Nohemí Sánchez, ama de casa.  Sin embargo, en su gestión tuvo muchos detractores y algunas investigaciones, “algo normal en la política”, explica Gómez, ante lo cual sonríe tras recordar haber cumplido con muchas de sus promesas.

Gentil no ha cambiado su esencia, continúa visitando la emblemática central de acopio, habla con su gente; “a veces desayuno con ellos”, matiza. Varias de las adecuaciones que dejó en su administración continúan sirviendo al municipio, y cuando habla de que finalmente alguien le dio utilidad al terreno que años atrás se prometió para la estación de buses, lo hace con esperanza, debido a que considera que esta obra es señal de progreso y cumple, entre otras, con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

A Gentil Gómez le apasionan los caballos, le fascina trabajar con mujeres y aprendió a vivir con el estigma de ser un ‘placero’ o, como lo llamaban sus contradictores, un ‘cebollero’. Foto por Fabio Sánchez

Melgar es la ciudad más turística del Tolima, cerca de ochenta mil ciudadanos arriban en temporada alta; empero se caracterizaba por no contar con sitios atractivos, vías en deterioro y la no existencia de una Terminal de Transportes. “El desorden con la parada de los buses debajo del puente peatonal era poco al lado de la elevación de los costos y la inestabilidad en las tarifas los días festivos” (sic), subraya Carlos Martínez, residente del barrio Las Vegas.

 “Dejé de usar la característica bayetilla por sugerencia de mi madre, ella me hizo ver que ya era un personaje público y no un ‘cotero’. Ahora uso poncho”, rememora Gómez.

Con el vaivénen en el giro de las regalías, el endeudamiento del municipio y contra todos los pronósticos, Gómez garantizó la gratuidad escolar, el transporte y la alimentación a todos los estudiantes -beneficio del que no goza gran parte del departamento-, y que en la actualidad se mantiene. Su efectiva política en infraestructura vial abrió caminos en el área rural, como nunca antes en otras administraciones, y con ello, mitigó entre otros, el ausentismo escolar de las veredas.

Nohemy Sánchez vive en Melgar hace más de 35 años, y los ha visto ‘desfilar a todos (los gobernantes)», enfatiza. También compartió de los inicios de Melgar y cómo absolutamente había sido proyectado para ser una base militar gigantesca, hasta que empezó el ‘caserío’: “Todo aquí era de la época del General Rojas Pinilla, las tuberías, las vías, el único que levantó el pueblo después de él, fue el ‘Cebollero’”, recuerda con cariño refiriéndose al exalcalde.

La entrevista

El carisma de Gómez y la espontaneidad de sus palabras pusieron en el ambiente un cierto aire de confianza… sonreía bastante. Al parecer, mientras contaba su historia era como si se remontase a cada momento, movía sus manos, se acomodaba, volvía y se salía de la silla, todo estaba quedando filmado, pero él se olvidó de la cámara. Es un hombre lleno de anécdotas, y sí… del campo, porque proviene del oriente del Tolima, de un municipio llamado Villarrica.

Por otro lado, ad portas de las festividades decembrinas, la comerciante Omaira Godoy recordó las navidades del mandato de Gómez. “Antiguamente eran las novenas en el parque, a eso estaba acostumbrado el pueblo; pero -remarcaba la comerciante- con él fue distinto, ¡era un total personaje!” (sic). Las caravanas y desfiles salieron de las avenidas principales y entraron a los barrios con regalos, refrigerios, recreación; “él vistió de alegría el corazón de su gente”, concluye Godoy.

“Ya cumplí con mi ciclo”: Gentil Gómez

Y cómo no íbamos a indagar sobre su proyección política con Melgar ahora, no es un secreto para nadie que muchos de sus seguidores albergan la esperanza de volver a verlo con las riendas de la ciudad, nuevamente. Es por ella que entre risas y bromas se le insinuó la posibilidad de un segundo mandato, a lo cual afirmó que él sentía haber cumplido su ciclo y era mejor darle “espacio a nuevos liderazgos y nuevos prospectos” (sic).

“Un alcalde que no cuenta con la ciudadanía, es un alcalde condenado al fracaso”, afirmó Gómez al preguntársele por su éxito como burgomaestre.

Sin embargo, quienes manifiestan su agradecimiento, como el caso del comerciante Ángel Cadena, exteriorizan que “si él quiere una segunda vez, cuenta con total apoyo”; aunque Cadena desconocía en ese instante el pensamiento del exmandatario al respecto. Es notorio el aprecio de varios melgarenses hacia su gestión pública, la cual meses atrás fue condecorada por el Congreso de la República, con la medalla de Caballero, dado ese trabajo desarrollado en la ciudad veraniega.

Caricatura por Yadi Vargas

Etiquetas: Potencia turística, Medidas de seguridad, Fortalecimiento del sector primario, Controles viales en Melgar

Por: Yadi Vargas – Xiomara Portela – Bianka Sánchez – Karen Vera – Jenny Ramírez

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