Unesco pone el ojo en el Eje Cafetero

El paisaje cultural que distingue a Colombia del resto del mundo, es el modelo único de acción colectiva en el desarrollo del capital social, representado en Quindío, Risaralda, Caldas y Valle del Cauca.

El territorio cafetero comprende 47 municipios dentro de la zona geográfica ubicada en las ramificaciones central y occidental, de la Cordillera de los Andes. Foto por Nicolás Díaz

La propuesta se planteó hace once años, mediante un estudio profundo enfocado a los procesos de desarrollo que tuvo en cuenta elementos económicos, recursos naturales, humanos y culturales, y se adoptó una determinación este año, en julio: dentro del marco de la XXXV sesión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), con sede en París, Francia.

En consecuencia, la producción cafetera generó un modelo de acción colectiva con programas de agroturismo, comercio exterior e implementación de zonas francas que también involucra la apropiación y sentido de pertenencia de la riqueza cultural, arquitectónica, natural y productiva. Al respecto, la lugareña Ana López, expresó que “es un orgullo para los colombianos; el proyecto se esperaba hace años. He tenido la oportunidad de viajar al Eje Cafetero y espero verlo convertido en patrimonio cultural, porque desde ya lo es” (sic).

Cultura cafetera para el mundo

En ese orden de ideas, se incrementan las estrategias de concienciación por parte de empresarios turísticos y los tradicionales productores de café en la comercialización en especial desde el Quindío. Claudia Zapata, representante de la agencia de viajes Mariana Tour, aseveró que “los paisajes son increíbles, es lo que más operamos en la agencia. Promovemos la visita a fincas, y es una de las regiones más apetecidas por los extranjeros” (sic).

De ahora en adelante, el legado cultural de las familias campesinas se conservará por las futuras generaciones para la sostenibilidad, las prácticas innovadoras y la protección de los recursos naturales orientados por la Federación Nacional de Cafeteros y sus respectivos comités departamentales. El esfuerzo humano, la historiografía, la cultura mundial, el capital social y la relación entre tradición y tecnología son aspectos que han trascendido y han generado conocimiento.

“Por fin nuestro verde es importante en el país, el porcentaje de naturaleza es abundante porque hace parte de nuestra historia y vivencias. Estamos siendo reconocidos y es una ayuda a las problemáticas de producción de estos departamentos” (sic): Angélica González, coordinadora de Turismo de Girardot.

Por tal razón “la Unesco volcó su mirada hacia Colombia, es decir, está comprendiendo que existe una riqueza cultural que es absolutamente necesaria visibilizar, explorar y sobre todo salvaguardar. Es una apuesta y un desafío enorme para la academia, ya que se deben dar espacios de divulgación y construcción de conocimiento desde esas declaratorias” (sic), afirma la docente de Comunicación Social y Periodismo en Uniminuto, Flor Morantes.

Es por esto que la propuesta abarca distintas iniciativas ambientales con reformas políticas y diversos conocimientos de las zonas rurales. Así, como lo han sido otros lugares declarados patrimonio cultural: el Puerto La Pontificación en el Centro Monumental de Cartagena, el Centro Histórico de Mompox, los parques naturales de Catíos y Malpelo, y los parques arqueológicos de San Agustín y Tierradentro, son los más reconocidos del país.

El New York Times calificó el Eje Cafetero, en su edición del 12 de febrero de 2006, como uno de los lugares más atractivos del mundo. Foto por Nicolás Díaz

En el plano histórico

El Paisaje Cultural Cafetero (PCC) como valor sobresaliente es el reflejo de más de cien años de adaptación al cultivo en complejas condiciones. La siembra empieza en las pendientes de las montañas de la zona, luego se realiza la recolección manual de las cerezas maduras y prosiguen al lavado, despulpado y secado en las fincas.

“Es increíble que tengan que decirnos desde afuera que tenemos un paisaje patrimonio de la humanidad. Creo que deberíamos haberlo reconocido nosotros y desde el mismo gobierno haber establecido políticas para conservarlo” (sic): Piedad Dimas, docente de Comunicación Social y Periodismo en Uniminuto.

Los resultados de dicha interacción despiertan respeto hacia los hombres visionarios que llegaron a esas tierras, a finales del siglo XVIII, encontrando en el café una fuente de ingreso y el principal motor de desarrollo de la zona. “Implica como colombianos reconocer este acontecimiento patrimonial, la biodiversidad, el ecosistema y, además, hacer lo posible por cuidarlo, mantenerlo, para que las próximas generaciones puedan disfrutarlo” (sic), aseveró Piedad Dimas, docente de Comunicación Social y Periodismo.

Históricamente, Colombia ha tenido una serie de etiquetas relacionadas con el narcotráfico y un historial violento, ante lo cual se contrapone una re-significación en términos culturales y que debe asignar valor patrimonial: para que no se trate sólo de una declaratoria, sino que se articulen procesos y estrategias de desarrollo regional. Así, como se tuvo en cuenta dentro del proceso de modernización, industrialización y urbanización, anteriormente.

Todos los paisajes requieren de cuidado, por lo que los seres humanos deben transformar las acciones depredadoras en acciones de conservación: no talar, no contaminar, apreciar la vida y la naturaleza para resaltar la cultura ciudadana. Aunque en tiempos de crisis los productores se pegan del escapulario, con la imagen de la Virgen, oran al Sagrado Corazón de Jesús y le piden al gobierno una mano para no desfallecer en el intento de permanecer en el campo.

Etiquetas: Emprendimiento turístico, Centro de Memoria Histórica, Viaje, Galería de Arte

                                                                                                                  Caricatura por Laura Ortiz
                                                                                                                   Infografía por Nicolás Díaz



Por: Laura Ortiz – Nicolás Díaz

2 comentarios en “Unesco pone el ojo en el Eje Cafetero

  • el 3 noviembre, 2018 a las 5:20 PM
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    Que favorecedor que la UNESCO ponga su mirada en un país tan maravilloso como lo es nuestra Colombia y que fije su preferencia en el Eje Cafetero, ya que, es uno de los lugares más fascinantes del país. Colombia siempre se ha caracterizado por producir uno de los cafés más ricos del mundo, también tiene una amplia gama de paisajes naturales por descubrir y maravillarse con ellos, así mismo, disfrutar de una gran variedad de planes que contribuirán a la diversión al conocimiento de los turistas o mismos nativos. Es interesante que la UNESCO fije su mirada allí para lograr que se aseguren los lugares y que por ende, se genere aún más desarrollo.

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  • el 2 noviembre, 2018 a las 3:43 PM
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    Esta es una gran oportunidad no solo para el municipio de Girardot, también lo es para Colombia puesto que esto seria un chance para llegar a ser un país desarrollado. Puesto que con lo que esta realizando, no solamente genera una producción de un producto para venderlo, sino que ademas, fortalece su capital cultural y genera interés en el extranjero que a su vez decide invertir en Colombia generándole así mas ganancia para producir, exportar y mejorar sus bienes

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