La Clínica San Rafael Dumian, en estado de shock

Una década han tenido que soportar los usuarios del centro asistencial debido a la pésima ejecución en el servicio de salud; de igual forma la ineficiencia de los operadores que han pasado por la administración ha dejado en evidencia los fallos gubernamentales al sistema en la ciudad.

Funcionarios de la Secretaría de Salud de Girardot hacen acto de presencia en la clínica para velar por los servicios prestados a la comunidad. También, se ocupan de los pagos atrasados al personal asistencial y administrativo. Foto donada por Víctor García

En 1947, mediante la Ordenanza 036 de la Asamblea Departamental de Cundinamarca, se creó el Hospital Provincial de Girardot y debido a la expansión poblacional, en 1972, el hospital se presentó como la ‘Nueva Sede’, connotación que dio cabida en su época para que se modificara el nombre a Hospital Regional San Rafael, con base en las regulaciones del Sistema Nacional de Salud.

Su transformación en materia de servicio

Al pasar 24 años de proclamarse Hospital Provincial, se consideró como Hospital Regional y a su vez, sede neurálgica de la Unidad Regional de Salud del Alto Magdalena y adscrito al Servicio Seccional de Salud de Cundinamarca mediante la Ordenanza 041 del 18 de julio de 1996 y cuatro meses después, se transformaría en Empresa Social del Estado.

“Recuerdo cómo en 1997 tuve que ser intervenido quirúrgicamente a causa de una fractura nasal; la atención hospitalaria en ese período era eficiente. Estuve aproximadamente ocho días en las instalaciones y me atendieron muy bien” (sic), señaló Carlos Rodríguez, habitante de Girardot y usuario del centro asistencial. En tanto, el dispensario con el que se contaba era catalogado como el de mayor complejidad del centro del país.

En ese orden de ideas, la atención se regía por políticas fijadas desde el Ministerio de Salud entidad que regulaba el funcionamiento. Un punto focal del prestigio del Hospital Regional San Rafael residió que Girardot en su momento era considerado puerto fluvial de vital importancia al constituir paso de un afluente comercial y económico del suroccidente cundinamarqués y del oriente y sur del Tolima.

Luego de un corto periodo, las deficientes administraciones municipales y de negligencia gerencial del hospital dieron cabida al decaimiento en el servicio: para 2001 el centro asistencial estuvo en jaque dado que debía mil novecientos sesenta y cuatro millones de pesos a la Empresa de Energía de Cundinamarca, lo que provocó la evacuación de 152 pacientes internados; no obstante, 750 usuarios de Cundinamarca y el Tolima se quedaron sin atención médica.

Ante una mala decisión del Gobierno Departamental, hace diez años se cerró el Hospital San Rafael de Girardot, lo liquidaron cuando se les pidió a gritos que esa no era la solución, debido a que se le demostró a la Superintendencia Nacional de Salud que era un hospital viable” (sic), así lo aseveró Víctor García Gutiérrez, líder comunitario y veedor de la salud en Girardot.

Para 2016 se contaba otra historia, la empresa Dumian Medical S.A.S. se consolidó como el operador del centro asistencial por causa de la ineficiencia del anterior operador, La Samaritana, según versión de la Gobernación de Cundinamarca, por boca del entonces secretario de Salud del departamento, Diego Escobar Guinea, quien agregó a su vez que buscaba consolidar el hospital como el más importante del centro del país.

«El derecho fundamental a la salud no habla de recursos ni de plata, sino de ser atendido de manera digna y decorosa. Es aquí donde los entes de control como la Contraloría Departamental tienen que poner cartas en el asunto” (sic): Víctor García, veedor de la salud en Girardot.

Por el contrario, hay quienes señalan que el servicio suministrado actualmente es eficaz, al tener que aguardar menos tiempo, “alrededor de dos horas para que realizaran unos exámenes y en el transcurso de los mismos, fui atendido de la mejor manera por el equipo de enfermería” (sic), manifestó Jaime Martínez, usuario subsidiario de la Nueva EPS. De igual forma, señaló que el proceso de requisición (orden de compra) de medicamentos cumplió con sus expectativas.

¿Qué hacer para contrarrestar la crisis?

Se ha reclamado que los girardoteños alcen su voz de protesta, puesto que se cuenta con aproximadamente 45.000 usuarios del régimen subsidiado y cerca de 75.000 del contributivo que reciben atención en la Dumian. Por su parte, Juan Pablo Ríos, docente de Comunicación Social y Periodismo de Uniminuto, afirma que “desde la teoría de la Comunicación Estratégica se debe plantear la dimensión participativa, con talleres para generar un proceso de capacitación, debido a la falta de cohesión social”(sic).

“Estamos dolidos porque los gobernantes se han aprovechado de un pueblo atónito y silencioso. Invito a que la Procuraduría General de la Nación evidencie la problemática para adelantar las investigaciones de tipo penal, fiscal y administrativo” (sic): Víctor García, veedor de la salud en Girardot.

Documento elaborado por diferentes habitantes de Girardot con el objetivo de informar a la ciudadanía de los problemas en materia de salud. Foto donada por Víctor García

Para finalizar, la salud es un derecho fundamental toda vez que  si no es atendido se corre el peligro de que la integridad física y emocional se vean afectadas. La intervención de los entes de control respecto de dichas problemáticas sirve para vigilar que se cumpla con las normativas legales; es así que organismos como la Contraloría Departamental tienen que velar por los derechos del usuario.

Etiquetas: La salud, un derecho fundamental, Visitas de control e inspección, Campañas de salud para adultos mayores, Nuevas instalaciones

                                                                                           Caricatura por Cristian González

 

Por: Cristian Camilo González García – Brayan Nicolás Rodríguez Estrada

 

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2 comentarios sobre “La Clínica San Rafael Dumian, en estado de shock

  • el 3 noviembre, 2018 a las 5:35 PM
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    Concuerdo con que la Clínica Dumian de Girardot se ha venido deteriorando, se puede evidenciar que en los últimos años ha tenido un decaimiento significativo que contrarresta a su préstamo de servicio prioritario como lo es la salud. He podido ver con exactitud cómo se genera la demora de las citas, la falta de médicos especializados, falencias en el servicio del transporte dentro de la institución como el ascensor y también la escasez de máquinas para exámenes médicos. Es de primera mano producir un cambio positivo a este tipo de problemáticas, ya que, se han visto afectados gran cantidad de personas, muchas de ellas personas de la población adulto mayor que no se encuentran en las condiciones necesarias para darse a tanta espera.

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  • el 2 noviembre, 2018 a las 3:25 PM
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    ¡Enhorabuena Dr. Uribe y su ley 100! Por la privatización de la salud. He visto gente de la tercera edad subir las escaleras de la clínica Dumian, personas que están en silla de ruedas porque los ascensores no funcionan, ahora imagínense la atención. Los valores ahora se compran y sobrevive quien pueda comprarlos, y a su vez mientras redacto este comentario, alguien a lo mejor este agonizando en un rincón, carente de salud y atención, pero peor aun, carente de solidaridad humana en un mundo en el que sobran humanos pero falta humanidad.

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