La gimnasia toma fuerza en Girardot

 Daniel Garzón, lugareño que ha dejado en alto el nombre del municipio, al convertirse en campeón nacional de la disciplina olímpica.

“Ángel Rice ha sido mi ejemplo a seguir en la gimnasia“(sic). Garzón. Foto por Johan Hernández

Con tan sólo 22 años, Daniel Mateo Garzón, gimnasta de Girardot, se posicionó nacionalmente como un deportista de alto rendimiento, gracias a su esfuerzo, disciplina y dedicación. Es el menor de tres hermanos; vive con sus padres; estudia Licenciatura en Deportes en la Universidad de Cundinamarca – Sede Fusagasugá, y practica la gimnasia hace doce años. Su trayectoria inició en un grupo de porrismo del Colegio Instituto Kennedy; y, actualmente, entrena en las instalaciones del claustro universitario con un instructor personal.

Johan Hernández (J.H.): ¿Desde cuándo se dedica a este deporte?

Daniel Garzón (D.G.): Desde que tenía cinco años, ingresé a la Liga del Tolima, me retiré, luego ingresé al grupo de porras del Colegio Instituto Kennedy; allí fue que empezó todo (sic).

J.H.: ¿De dónde proviene el gusto o la pasión por practicarlo?

D.G.: El gusto viene de mi familia. Mi mamá entrenó gimnasia y también tengo tres primos que entrenaron, ellos fueron los que me influenciaron (sic).

J.H.: ¿Cuáles son las experiencias más significativas que le ha dejado el deporte?

D.G.: Experiencias, muchas. Pero más que eso, está el conocimiento que se va adquiriendo a través de cada competencia, que sirve para transmitirse a los demás deportistas o amigos.

J.H.: ¿Cuántas veces entrena a la semana y cuántas horas?

D.G.: Entreno de lunes a sábado, de 8 a.m. a 12:30 p.m.

 

“Recuerdo que cuando empecé a entrenar les temía mucho a varios elementos de la gimnasia, que poco a poco fui superando con ayuda de mi entrenador” (sic): Garzón.                                                                                                    Foto por Johan Hernández

En el plano familiar y profesional

J.H.: ¿Cuál considera usted que es la técnica clave para destacar en la gimnasia?

D.G.: Técnica como tal, ninguna. Es simplemente como cualquier deporte, entrenar y tener paciencia, que todo se da con el tiempo desde que uno esté enfocado en lo que está haciendo (sic).

«Experiencias, muchas. Pero más que eso, está el conocimiento que se va adquiriendo a través de cada competencia, que sirve para transmitirse a los demás deportistas o amigos»: Daniel Garzón 

J.H.: ¿Ha tenido momentos en los que desee renunciar a esta disciplina?

D.G.: Sí, claro. No todo es color rosa y cada vez que me golpeo o sufro alguna lesión, quisiera no volver a entrenar; pero no puedo (risas).

J.H.: ¿Por qué elegir este deporte entre los muchos que existen?

D.G.: Es algo simplemente sencillo, como cualquier deporte: si te gusta o si te llama la atención, pues, lo eliges. Pero ya cuando entras a probar en qué se enfoca, es algo muy bueno, debido a que la disciplina que genera no se ve en los demás; por la rigurosidad y la exigencia de la gimnasia (sic).

J.H.: ¿Cómo se ha producido el apoyo de su familia?

D.G.: El apoyo de mi familia ha sido fundamental, sobre todo, por parte de mi madre: ella siempre ha sido el pilar desde que yo empecé a entrenar, ya sea moral, económico, etcétera (sic).

J.H.: ¿En qué influye el desempeño como gimnasta en su estilo de vida?

D.G.: Influye en mucho, mi entrenador me enseña cada día a ser disciplinado, a luchar por lo que quiero y sobre todo me inculca valores y principios, no sólo me educa como deportista, sino como persona (sic).

J.H.: ¿Podría explicar en qué consisten su rutina de ejercicios?

D.G.: En la gimnasia se ven unas modalidades específicas, que son gimnasia de piso, paralelas, anillas, barra fija y, como tal la flexibilidad, el tono muscular, la agilidad, la velocidad, la resistencia, la calistenia, que es la belleza corporal que uno ejecuta: todos estos son factores que implementa la gimnasia en cada ejercicio (sic).

J.H.: ¿Existe un rango de edad para practicar la gimnasia o cualquiera puede hacerlo?

D.G.: Cualquiera que lo desee va a lograrlo; igual, la misma rigurosidad y los entrenamientos te van a fundamentar para que puedas ejecutar los movimientos. Pienso que, si se habla de edad, lo más factible es entrenar desde los cinco años si se quiere llegar a ser un gimnasta élite; pero en cualquier momento, desde que uno esté enfocado, puede lograrlo (…). Las cosas se obtienen con disciplina y esfuerzo (sic).

 

“A pesar del poco apoyo que hay para el deporte en mi ciudad, mis compañeros y yo hemos podido destacarnos en muchas competencias”: Garzón.                                                                                                                                                                                                                                                    Foto de la web

Planes de futuro

J.H.: ¿A quién le dedica la disciplina y los triunfos obtenidos en este deporte?

D.G.: A Dios, a mi entrenador y sobre todo a mi familia.

J.H.: ¿Qué proyectos vendrán?

D.G.: Muchos, la idea es presentarme a final de año a la Selección Colombia y poder viajar a México el próximo año (sic).

J.H.: ¿Qué consejo les daría a aquellos jóvenes que quieren practicar gimnasia?

D.G.: Que luchen por lo que quieren, que este deporte es como todos: es de caídas, de golpes; pero hay que levantarse y seguir.

Por su parte, Alejandro Barreto, licenciado en Deportes, es la persona que ha acompañado a Daniel desde hace cinco años en sus etapas precompetitivas y en eventos importantes, transmitiéndole el conocimiento e inculcándole valores y principios necesarios para poder destacarse en la actividad.

J.H.: ¿Desde hace cuánto se dedica usted a esta actividad?

Alejandro Barreto (A.B.): Inicié hace más de diez años; primero, como deportista de un equipo de Bogotá y luego sí me fui enfocando a dirigir (sic).

J.H.: ¿Por qué decidió ser usted entrenador de Daniel Garzón?

A.B.: Porque vi en él unas cualidades que desarrollaba muy rápido en la parte psicomotriz y en la parte física, y me demostró cada día que ama más este deporte (sic).

J.H.: ¿Qué significa para usted ser entrenador de gimnasia?

A.B.: Tiene un significado muy grande, como persona y como maestro. Es un orgullo ver cómo una persona interpreta los distintos conocimientos que uno le ha implementado (sic).

J.H.: ¿Para usted el entrenador nace o se hace?

A.B.: Para mí, el entrenador se hace. Todo en esta vida va tomando sentimiento con el transcurso del tiempo, y uno se va enamorando de esto (sic).

J.H.: ¿Qué tanto cree usted que influye el papel de un entrenador en el deportista?

A.B.: Cumple un papel fundamental en el desempeño de un deportista, porque es el que lo motiva. A veces, los deportistas se frustran y ahí es donde estamos nosotros para aconsejarlos y apoyarlos (sic).

J.H.: ¿Qué tan complicado considera que es entrenar jóvenes para un deporte que necesita tanta disciplina?

A.B.: Es de resaltar qué cumple el deportista, porque si esa persona en realidad quiere y le mete ganas es más fácil enfocarlo en este deporte y que avance. Pero hay deportistas que vienen sólo por pasar el tiempo, y así es complicado (sic).

J.H.: ¿Cuál ha sido su mayor satisfacción desde que es entrenador?

A.B.: Creo que cada vez que hay competencias. La mayor satisfacción de todo entrenador es ver como sus deportistas alcanzan logros y superan metas: un ejemplo de esto, es Daniel Mateo (sic).

J.H.: ¿Cree usted que el desempeño de Daniel Garzón se debe a su esfuerzo como entrenador?

A.B.: Este desempeño es de parte y parte. Yo cumplo con mi deber que es dar conocimientos y la motivación, y él cumple con ser disciplinado y perseverante (sic).

«Que luchen por lo que quieren, que este deporte es como todos: es de caídas, de golpes; pero hay que levantarse y seguir»: Daniel Garzón 

J.H.: ¿Se ha sentido defraudado alguna vez por uno de sus deportistas?

A.B.: Sí. Uno forma un deportista y quisiera que siempre me recuerde como un padre; pero, a veces, hay personas que son desagradecidas, suben su ego y olvidan de dónde vienen (sic).

J.H.: ¿Podría compartir uno de los propósitos que tiene como entrenador?

A.B.: Uno de los propósitos más grandes es implementar el deporte en la ciudad, ya que es muy poco. También lograr viajar con Daniel Mateo a una competencia internacional en México y, así, motivar a que los jóvenes se vinculen con la gimnasia (sic).

J.H.: ¿Podría resumir en una frase lo que significa para usted ser entrenador?

A.B.: Amor y compromiso por lo que haces.

A pesar del poco respaldo con el que cuenta en la ciudad la gimnasia olímpica, jóvenes deportistas apasionados, como Daniel Garzón, han logrado sobresalir, cumpliendo sus sueños y destacando, también, su lugar de origen, con lo cual logran, motivar a niños y jóvenes a adquirir hábitos de un estilo de vida saludable.

Etiquetas: Porrismo, Deportistas apasionados, Motivar a niños, Esfuerzo

Caricatura por Sebastián Barrero

Por: Johan Hernández – Sebastián Barrero

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