‘Chazas’: el rebusque de los universitarios en Fusagasugá

En los pasillos de la Universidad de Cundinamarca, en Fusagasugá, estudiantes han instalado improvisados puestos de ventas, denominados ‘chazas’. Foto por Jina Salas

 

Desde chicles hasta impresiones y fotocopias, se pueden conseguir en estos puntos informales de comercio denominados ‘chazas’, en donde jóvenes como Juan Bernal, cursante de Administración de Empresas en la Universidad de Cundinamarca –sede Fusagasugá, se ‘rebuscan’ ingresos para el almuerzo, buses y gastos académicos. Y aunque hay varios instalados, estos no siempre fueron permitidos, ya que de acuerdo con Irma Calderón, decana de Educación, la sede cuenta con locales que son arrendados para brindar dichos servicios, razón por la que, tal como lo explica Bernal, “fue una apropiación de espacios”, pues necesitaban derivar maneras de subsistir. Hoy en día, las ‘chazas’ se han legitimado y convertido en una alternativa para los alumnos. Aquéllas, más allá de ser rentables, tienen como objetivo ayudar a quienes no pueden pagar por estos servicios a los precios ofrecidos desde la “fotocopiadora”. Bernal aseguró que “los precios están al mínimo, y el negocio es más por ayudarnos unos a otros” (sic), pues una fotocopia cuesta $70, mientras que en los puntos autorizados cuesta $150.

Etiquetas: Fusagasugá, Universidad de Cundinamarca

Por: Jina Salas 

Un comentario en “‘Chazas’: el rebusque de los universitarios en Fusagasugá

  • el 29 noviembre, 2017 a las 7:08 PM
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    Cada vez más la universidades publicas se encuentran en condiciones precarias con menos calidad educativa

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