´Andrés Sheen´: un virtuoso del ´tatoo´

Una disciplina que le cambió la vida y lo llevó al camino de la

profesionalización de su arte y al progreso empresarial.

Andrés ‘Sheen’ durante una sesión de trabajo.
Foto por Róbinson Grajales

El 12 de abril de 1996 nació Andrés Felipe Feria Arenas, como es conocido en el seno de su familia. Se caracteriza por una significativa tendencia rebelde y de inadaptación al sistema de vida moderno; es acelerado y sin respeto por la expresión y cadencia del arte: aún más, optó por uno que no tiene aceptación cultural mayoritaria: el tatuaje.

Creció en un ambiente conservador, caracterizado por un entorno campesino, lo que encaminó su estilo de vida hacia el trabajo constante. Sin embargo, aunque su niñez no fue la más propicia para desarrollar dotes de expresión creativa, en la etapa escolar, “siempre era el de atrás, me la pasaba perdiendo el tiempo; pero dibujando y mejorando mis habilidades y técnica” (sic), recordó Feria.

Cuestionamientos a la labor

Desde que inició en el mundo del tatuaje recibió un sinnúmero de críticas por parte de familiares y la sociedad ortodoxa girardoteña, debido al modus vivendi que decidió llevar. No obstante, hay quienes resaltan su trabajo, como el tatuador José Bermúdez, quien acotó que “sin importar qué tanto señalen a ‘Sheen’, él ha sabido mejorar y crecer como persona y artista”.

Otra perspectiva es la de quienes lo han apoyado desde, incluso, antes de su incursión en los grabados sobre la piel, pues conocieron de  primera mano, sus  múltiples cualidades; así, Carmen Olaya, tía de Andrés, lo constató: “Sin importar lo que se vea en el exterior, él es un muchacho muy talentoso y se refleja en lo que ha emprendido como proyecto de vida. Siempre le ha gustado explorar nuevas cosas» (sic).

Su especialidad son las curvas y las sombras.
Foto por Brayan Ávila

Proceso empresarial 

En el transcurso de encontrarse como artista soñó con ser comunicador social y periodista. “Pero no era lo mío, realmente, siempre me ha gustado crear y pensar figuras para plasmar en la piel; por eso, decidí abandonar la carrera”, aseveró Feria. No es nada extraño, pues según un artículo de El Tiempo, el 50% de los estudiantes de pregrados dejan sus estudios, debido a confusiones y otros factores sociales.

Bocetos de tatuajes elaborados por Andrés.
Foto por Nicolás García

La forma en que emprendió Tatoo Barber Shop, la microempresa de Andrés, se entrecruza con realidades socioculturales y económicas que desencadenaron en un proyecto que busca convertirse en una marca mundial mediante, primero, la formación constante en la técnica; y, segundo, el apoyo constante de familiares y personas como su amigo Brayan Ordoñez, quien comentó que en un inicio contribuyó significativamente en temas económicos y de estructuración de la iniciativa emprendedurista.

Andrés ha asistido a muchos eventos de carácter internacional, en Venezuela y Ecuador.

En consecuencia, toda la vida del mentado artista atraviesa diferentes etapas que ponderan la negación social, la crítica de colegas y la dificultosa tarea de mantener una empresa, cubrir sus gastos y hacerla prosperar. Entre todas las vicisitudes, Andrés ha sabido sortear la manera de vivir de lo que le gusta hacer e iniciar la formación de una marca que posicione su talento creativo en el mundo.

Etiquetas: Deserción escolar, Del campo a la ciudad, Evolución mentantil, Emprendimiento,Creatividad




Por: Róbinson Grajales Peralta – Nicolás García Meneses – Brayan Alfonso Ávila Chaux

2 comentarios en “´Andrés Sheen´: un virtuoso del ´tatoo´

  • el 29 noviembre, 2017 a las 4:20 PM
    Permalink

    En muchas ocasiones la deserción de estudiantes en carreras profesionales se debe a la poca información brindada en el momento en que se esta inscribiendo una persona, como también, a la mala organización del pensul académico.

    Respuesta
  • el 28 noviembre, 2017 a las 7:11 PM
    Permalink

    En muchas ocasiones la deserción de estudiantes en carreras profesionales se debe a la poca información brindada en el momento en que se esta inscribiendo una persona, como también, a la mala organización del pensul académico.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *