Prevención del VIH/SIDA en Girardot

Por: Rafael Suárez Charry, médico internista y nefrólogo

Durante el primer foro sobre el VIH/SIDA realizado en diciembre de 2015, en Girardot se mencionó que Cundinamarca, cuenta con la mayor incidencia de casos con VIH /SIDA, y que los municipios con mayor índice de casos eran Fusa y Girardot. Esta noticia prendió, inmediatamente, las alarmas del sistema de salud de la `Ciudad de Las Acacias´ y se pusieron en marcha los planes de prevención, especialmente en la juventud, necesarios en pos de mitigar los casos de una enfermedad sin cura y con un sinfín de consecuencias para el afectado y los que lo rodean.

Siendo la prevención, una de las herramientas más eficaces para prevenir enfermedades de transmisión del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) es importante realizar una intervención adecuada y especializada en cada uno los ámbitos de la comunidad como: educativo, salud (Ministerio de Salud y Protección Social), comercial, religioso, gubernamental y civil. Esto, con el fin de poder utilizar el vocabulario y herramientas requeribles para que cada uno de los integrantes que conforman el área, entiendan la importancia de la campaña; sin sentirse en ningún momento agredidos por sus creencias o valores.

La incidencia de contagio de VIH, en Cundinamarca, en 2015 fue de quince hombres y cinco mujeres por cada 100.000 habitantes. En Soacha, con una población de 511.262 habitantes, durante el mismo año, se presentaron 79 casos de infección del VIH/SIDA; de los cuales, ocho fueron víctimas mortales. Ahora, en Girardot en donde hay más de 108.000 habitantes, se presentaron 25 casos y, de los cuales, siete personas murieron relacionadas con la patología. En otros municipios, también se han presentado casos de personas contagiadas con cifras menos alarmantes: Mosquera, 20 casos; Fusagasugá, 19 casos; Chía, 16 casos; Zipaquirá, 11 casos; Facatativá, 7 casos; Cajicá, 5 casos y Cota, 5 casos.

Tomando como precedente el inicio en la vida sexual a temprana edad, las campañas de prevención se enfocan principalmente en los jóvenes, ello, con el fin de orientar a esta población en la práctica del sexo seguro y evitar más contagios; así como, también, embarazos no deseados. Para poder intervenir este grupo, es necesario el apoyo de los centros educativos por medio de charlas instructivas dentro de las instituciones, que eduquen en saberes correspondientes al tema. Algunos de los colegios en donde ya se realiza esta campaña son el Manuel Elkin Patarroyo y Francisco Manzanera.

En estos recintos, donde los jóvenes muchas veces experimentan sus primeros encuentros sexuales -amenudo, con precaria precaución- lo que desencadena factores de riesgo inherentes a prácticas poco responsables con nuestro cuerpo. Es importante resaltar que muchas de las enfermedades de contagio por contacto genital se pudieron prevenir, haciendo uso adecuado de los elementos dispuestos en el mercado, como condones, de acceso público y, que incluso, son ofrecidos de manera gratuita por entidades prestadoras del servicio de salud.

Otros grupos con mayor riesgo de contraer Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) son los de una alta movilidad, como los transportadores, comerciantes, militares, trabajadores sexuales (hombre y mujer), drogadictos, desplazados y habitantes de calle. Una vez identificados los diferentes sectores que pueden beneficiarse de las campañas de prevención, se debe realizar una observación directa de la comunidad, a través de la cual se indaga la condición económica, social y física de cada uno, para poder articular acciones específicas con cada uno de los grupos y, así, cumplir con los procesos necesarios de intervención, tratamiento y control para la evolución del paciente.

Después de culminar la campaña de prevención se realiza el monitoreo del cumplimiento de metas; teniendo en cuenta los parámetros definidos por el Ministerio de Salud y Protección Social; puesto que, por medio de estos indicadores se puede evaluar la eficacia de las acciones desarrolladas y, con base en el resultado, se pueden seguir o no implementando las mismas acciones; además, de implementar otras estrategias de intervención de acuerdo con el interés e impacto dentro de la población.

Tal y como determinaron los especialistas en el foro, el VIH/SIDA es un problema de mayor incidencia en Fusa y Girardot; por esto, es necesario que cada uno de los lugareños reflexione sobre la manera en la que controla su vida, sus gustos, sexualidad y planificación. Este virus se puede evitar de muchas maneras; pero la más importante es la educación que impartimos desde los hogares e instituciones, las costumbres y valores de cada persona son las que evitan que el VIH/SIDA siga acabando con miles de vidas.


Por: Nicoll Reyes – María Alejandra Zarta

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