En alerta roja

Ola Invernal azota municipios ribereños del río Magdalena

Por las fuertes lluvias recientes presentadas en el país, muchos colombianos se han visto afectados al perder sus familiares, casas y enseres tras el paso de la fuerte e intensa corriente fluvial.

Aumento del caudal del río Magdalena convirtió calles de la cabecera municipal de Coello, La Vega de los Padres, en rutas fluviales y dejó más de 20 familias damnificadas. Foto tomada por Alejandra Zarta

Las fuertes precipitaciones ocurridas en mayo, que seguirán hasta mediados de junio, han causado graves daños en diferentes departamentos, entre ellos, Tolima y Cundinamarca. Por esto, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) advirtió que se tienen prendidas las alarmas en regiones cercanas a los ríos Magdalena y Cauca. Según un comunicado difundido por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), las cifras de damnificados en el país, hasta el momento ascienden a 1.213 personas, 630 son menores de edad.

En los municipios de Girardot y Honda, los niveles del río siguen muy altos, debido a las súbitas crecientes de los ríos Saldaña y Coello, además, de las del Magdalena. Por otra parte, en Bogotá, aunque no se registró el hito histórico de lluvias, se presentaron fuertes precipitaciones, en muy poco tiempo, que dieron lugar a diferentes inundaciones en el Distrito Capital. Ómar Franco, director del IDEAM, aseguró que la temporada de lluvias se mantendrá; por esto, será necesario evacuación de ribereños en todas las regiones del país.  

En el contexto local, se han realizado labores de intervención en vecindarios como La Victoria y Obrero, en donde muchas familias ya han sufrido daños por la creciente. Mayerly Cortés, habitante del barrio La Victoria, afirmó que se rehúsa a desalojar su vivienda por miedo a los amigos de lo ajeno. En muchos casos, tal como aseguró Juan Fontalvo, coordinador de Respuesta de la Corporación Prodesarrollo y Seguridad, las personas no aceptan la ayuda brindada por la Alcaldía, la cual consiste en la reubicación en lugares como los coliseos de los barrios Kennedy y Centenario.  

Asimismo, Fontalvo aseveró que desde la entidad “se puso en marcha el procedimiento operativo normalizado que busca atender la problemática social por la situación ambiental actual” (sic). Además, dijo que las personas que deseen contribuir con alimentos no perecederos y enseres, pueden acercarse a la Estación de Bomberos de Girardot , donde se encuentra su oficina, para entregar las ayudas, que serán repartidas entre las personas vulnerables.  La tarea entera se hace mediante colaboración de la Administración local, Bomberos y la Policía Ambiental de la ciudad.

Las ayudas se acopiarán  en la Estación de Bomberos de la ciudad de Girardot.
Foto tomada por Mónica Gutiérrez

Por su parte, la Unidad de Bomberos realiza la labor de inspección del río cada dos horas para evitar catástrofes mayores que afecten el bienestar de los lugareños. El bombero auxiliar Luis Carlos Corona recordó que en 2008 se presentó la creciente más alta en Girardot y no se había vuelto a ver algo de esa magnitud, hasta ahora”. Cabe mencionar que la semana pasada se presentó una cota de 2.68 metros sobre el nivel del mar, un aumento importante, por lo que se inundaron sitios que inundó sitios turísticos como `El Embarcadero´.

“La comunidad no debe habitar riberas del río; por esto, la Administración, de la mano de Planeación, debe tener un mejor control del ordenamiento territorial” (sic): Juan Fontalvo.

El Embarcadero Turístico cuenta con una amplia tradición económica e histórica, pues fue donde inició el comercio fluvial y sirvió de unión para los departamentos del Tolima y Cundinamarca. Foto tomada por Mónica Gutiérrez

Aumenta la población cerca del río Magdalena

Cada vez más, los habitantes construyen cerca de las cotas del río, por factores como el desplazamiento y falta de recursos; los cuales conducen a que se presenten este tipo de tragedias climáticas. En el caso de la ´Ciudad de las Acacias´, las Secretarías de Planeación y Hacienda crean subsidios de vivienda para la reubicación de las personas que viven en sectores de alto riesgo y, a su vez, implementan constantes controles para mitigar el número de asentamientos cerca del caudal.

Otras víctimas del `Fenómeno de la Niña´ son las mascotas, animales de diferentes especies los cuales quedan en precaria situación, debido a que sus dueños se trasladan a otros lugares o, en el peor de los casos, pierden la vida. Gracias a las medidas en pro de la protección animal ha sido constante la colaboración de la Policía Ambiental y las fundaciones animalistas en la emergencia para brindar a estos seres primeros auxilios y, así, poder velar por su bienestar.

Por su parte, Camila Martínez, habitante del municipio de Coello, en Tolima, comentó que su familia “se ha visto muy afectada. En este momento ha disminuido un poco el nivel del río; pero, igual, la comunidad se encuentra en constante alerta por la apertura de las compuertas de la represa de Betania, ya que, si llegara a ser cierto, inundaría por completo nuestros hogares” (sic). La Alcaldía Municipal ha hecho presencia con mercados y agua potable, teniendo control junto al Ejército Nacional sobre las víctimas; aunque aún no se han pronunciado acerca del tema de la represa.

La Cruz Roja llega al lugar de la tragedia con una lista, esto impide a muchas personas ser beneficiarias de las ayudas” (sic): Camila Martínez.

 

Intervención psicológica a los damnificados

En el aspecto emocional, la ciudadanía debe recibir además de una ayuda económica, un apoyo psicológico, puesto que estos profesionales son de gran ayuda en dichos escenarios, y su labor va ligada con el tratamiento de episodios traumáticos que puedan generar estados de ansiedad, ataques de pánico, y desconsuelo. La psicóloga Diana Cortés aseveró que “en este tipo de desastres es necesario hacer un acompañamiento a las familias que lo pierden todo, por cualquier circunstancia; en este caso, el desbordamiento del río” (sic).

Por ahora, la Administración local tiene la responsabilidad de cubrir y satisfacer las necesidades básicas en este tipo de catástrofes naturales, bien sea, brindando apoyo psicológico, económico o con hogares de paso, que permiten aliviar la situación de la comunidad. Sin embargo, es notoria la baja preparación, en el país, para solventar este tipo de problemáticas que generan desmedro sanitario y emocional. Hoy, casi dos meses después de la tragedia de Mocoa,  aún es normal ver en los diarios más importantes, como El Tiempo y El Espectador, noticias sobre la escasa intervención del Gobierno en el lugar.

Realizada por Óscar Imbáchiz



Por: María Alejandra Zarta – Mónica Gutiérrez – Lizeth Villarreal – Óscar Imbáchiz

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