De educador a emprendedor

Laurentino Carranza, un modelo por seguir

El Colegio Gimnasio Real, el mayor logro empresarial y educativo de Carranza.
Foto tomada de la web

Oriundo de un pueblo lejano del Tolima, de donde con mucho esfuerzo y dedicación salió a luchar contra la vida —como regularmente deben hacerlo las personas de a pie que no cuentan con las oportunidades a su disposición, sino que deben como tal buscarlas—, se erige Laurentino Carranza Meneses, un educador con más de trece años en el oficio, que hoy puede decir que ha logrado grandes cosas para su vida, como lo es el Colegio Gimnasio Real de Girardot: su empresa. “No llegué al tema del emprendimiento de la noche a la mañana”, manifiesta Carranza, lo que lleva a pensar que, para crear empresa, se debe trabajar mancomunadamente con la sociedad, como también él lo expresa, y así gozar de credibilidad.

Laurentino Carranza recibiendo el título de su maestría en Desarrollo Educativo y Social.

Educación, dinero y Colombia

El compromiso con la sociedad es fundamental. Pero ¿es lógico que una persona que puede hacerse partícipe de la educación básica y universitaria, se forme durante veinticinco años intelectualmente para tener un país como Colombia? Para nadie es un secreto que la educación en el país se convirtió en negocio; y hablando de negocios, los turbios son el pan diario del país. La corrupción —tema que compromete directamente a la educación, suponiendo que la ética y la moral se aprenden en casa— es un acto que deja en claro que se están engendrando personas con carencia de sentido de pertenencia, cuestión poco alentadora, y seguramente llevarán al detrimento social con el paso del tiempo.

Por tanto, se le debe dar verdadera importancia al creciente flagelo, pues si se sigue con tal ola corrupta, el país se irá por el desbarrancadero. Carranza declara que aporta su grano de arena y da por sentado que en la educación el compromiso con la persona debe primar, para así propender a una formación valorativa, la imperante en su institución. Pero, ¿cómo mejorar los colectivos actuales que presentan dichos inconvenientes? La única manera de poder resolverlo sería intentar copiar modelos de otros países, que generen cambios paulatinamente, y, así las cosas, tratar de llegar a un mundo mejor.

“La disciplina que me implantó mi padre, es lo que más me ha marcado, llevándome a ser mejor persona”(sic), mencionó Carranza.

Su empresa

El Colegio Gimnasio Real, de Girardot, es uno de los proyectos que le ha traído muy buenos resultados a Carranza. Además del beneficio que puede reportar ello para su vida, es algo que favorece a las nuevas generaciones que pretenderán ser el futuro del país. “Tenemos un proyecto muy grande; una nueva forma de educación que es integral y llena de valores” (sic), según comentó Nancy Vélez, coordinadora de la institución. De esta forma, la inquietante idea de Carranza, por intentar cambiar desde su proyecto el desunir de los colombianos, es algo que debe enarbolarse para que así tome conciencia muchos otras propuestas educativas que se enfocan a factores netamente monetarios que y poco contribuyen al desarrollo humano y a la proyección social.

El nombrado empresario y educador ha podido ver sus frutos hasta ahora, y cada día que pasa aprecia los resultados que con ansias siempre ha esperado. Su colegio se ha ido codeando, en el transcurso de los cinco años que lleva en marcha, con claustros de renombre, llevándose premios por calidad educativa y también por las pruebas ICFES, según los resultados del Ministerio de Educación Nacional (MEN). Al respecto, Vélez expresó que “cada vez se está viendo cómo los girardoteños están creyendo más en el proyecto, pues cada año llegan más estudiantes” (sic), muestra fehaciente del trabajo comprometido que hace la institución.

“Es una persona muy responsable, dedicado con cada cosa que se propone y todo lo que él quiere hacer o quiere llevar a cabo, procura que salga a la perfección”, comenta Michel Luna, secretaria de la institución educativa.

Un modelo por seguir

Bien se sabe que para ser emprendedor no simplemente se debe saber todo del manejo que comprende una organización cualquiera, sino ser consciente de que para hacer surgir una idea de negocio se debe contar con el respaldo de un cúmulo de características positivas que lo muestren diferente del resto de los humanos, y realmente le hagan tener presente la importancia que representa la sociedad para la vida de cada uno. “Él no se cierra en querer crecer individualmente, sino que trata de que toda la comunidad en general lo haga” (sic), señala Michell Luna, secretaria del colegio. Igualmente, la paciencia, el respeto y la organización, según expresó su hija, son pilares que deben tenerse presentes, tanto para triunfar profesionalmente, como también en el plano personal.

Una impronta, que caracteriza a los educadores que aman enseñar, es la pasión por el conocimiento, y, en ello, Laurentino Carranza se ajusta con precisión. “La vida tiene objetivo si se tienen los planes claros”, a pesar de que se presenten altibajos que acaben con lo que ya se tiene construido. Es así que en la ‘era del postcapitalismo’, lo más importante no serán las estructuras ni el dinero con el que se cuente, no… lo que verdaderamente va a importar “es lo que usted tenga en el cerebro, porque a mí se me puede acabar hoy este colegio; pero yo me voy con el conocimiento y eso lo puedo poner en práctica en cualquier lugar. Eso no me lo quita nadie” (sic).

En este mundo, lleno más de buenas intenciones que de malas, se ha de esperar que las buenas en todo su sentido traigan consignas que se encaminen al mejoramiento y a la equidad, en general. Son cuestiones que cada quien pensaría que difícilmente se cambiarían en una sociedad que va cada vez más marcha hacia su desmedro mismo. Carranza, hombre permeado de objetivos y propósitos, piensa aun así cambiar estas miras escépticas, sin importar lo que en los imaginarios colectivos se crea. Y si, verdaderamente, los granos de arena con que se quieren cambiar las realidades sociales, son pocos; no debe perderse la esperanza. Los cambios no deben ser abruptos, porque generarían caos social: y como el tiempo lo cura todo, deben generarse con el trascurrir de las generaciones y las épocas; pero antes hay que empezar por algo.

“La vida tiene objetivo, si se tienen los planes claros”, aseveró Carranza.

Caricatura hecha por: Winston Espinosa



Por: Mateo Perea – Winston Espinosa

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