Joven melgarense con un futuro prometedor

Un tenista comprometido con el deporte

“La individualidad es lo que más me gusta del tenis, porque luchas contra ti mismo y tu oponente”: Johan Rodríguez.

Johan Rodríguez en un torneo en Chile del 2016.
Foto: Cortesía Alexander Rodríguez

Es un joven deportista colombiano que ha recorrido las canchas de tenis nacionales e Internacionales, nacido el 26 de septiembre de 2003 en Melgar-Tolima. A la edad de ocho años comenzó a practicar deporte, pero fue hasta mediados del año 2010, que le surgió la idea de ser parte del tenis. Para ese entonces, sus padres le brindaron todo el apoyo posible para especializarse en el deporte blanco, con el objetivo de hacerlo profesional. con dedicación, compromiso y esfuerzo, ha logrado triunfar a pesar de los obstáculos. Son más de cinco horas diarias las que le destina al entrenamiento físico y psicológico. Johan rodríguez ha obtenido 50 trofeos en su totalidad.

Caterine Perdomo (C.P.): ¿cuál fue la principal motivación para desempeñarse en el tenis?

Johan Rodríguez (J.R.): La iniciativa comenzó con mi papá, quien ha sido mi entrenador y me ha enseñado todo para  seguir jugando en el tenis. Desde hace ocho años me ha ayudado a desarrollarme en el juego, y ha sido la herramienta necesaria en todo este proceso como deportista. Para mí el tenis no ha sido un hobby, sino, como entre comillas un “trabajo para mí”, el entrenamiento, el esfuerzo. El sacrificio ha sido muy duro: dejar a los amigos, el estudio a un lado para centrarme y focalizarme en el deporte. Lo que más me gusta del tenis es la individualidad y el nivel de competición con otro rival  que se maneja (sic).

C.P.: Habla de su papá como eje central en su carrera, cuéntenos ¿quién es su papá?

J.R.: Es mi entrenador personal; pero cuando es preparación física o psicológica, sí lo hace otro profesor. Mi papá en toda su vida ha practicado el tenis, preparándose más,  incluso, por los entrenamientos que hemos tenido (sic).

Obstáculos y Desafíos

Después de tomar la decisión de ser tenista, el joven deportista ha luchado contra todo para lograr sus objetivos, como lo es ganar en cada campeonato. Las derrotas son para Johan el motivo para luchar por seguir en el camino, esperando que en el futuro sea reconocido profesionalmente, en el campo del tenis, como el mejor.

Kátherin Sánchez (K.S.): por haber ido su padre tenista, ¿no cree que la exigencia hacia usted, es porque él tiene un sueño frustrado como deportista y lo quiere  lograr a través suyo?

J.R.: ehhh, pues… ¡No creería eso!, pienso que es para apoyarme, porque quiere que yo no sea una mala persona, y guiarme por buen camino como cualquier padre con su hijo. Él sí se ha esforzado para llevarme a torneos, entrenarme y que cumpla mi sueño…Seguir adelante en el deporte. Además, mi papá siempre me dice antes de entrar a la cancha que “le dé con toda”, que entregue lo mejor de mí, que no importa que salga con las rodillas sangradas, con tal que haya hecho un buen trabajo” (sic).

 

Johan Rodríguez y su padre, Alexánder, fundidos en un abrazo tras una sesión de entremaniento.
Foto: Cortesía Alexánder Rodríguez

C.P.: Sabemos que para lograr lo que se quiere, hay que superar muchas situaciones, ¿cuál ha sido su mayor reto en el deporte?

J.R.: El mayor reto ha sido la economía, porque el uniforme y los demás implementos son costosos. Los viajes también cuestan mucho dinero. Las raquetas nuevas están costando $550.000; la ropa $300.000, y sólo  los tenis para jugar cuestan $300.000. Al comienzo, mis padres me ayudaron económicamente y, en el momento, ya cuento con patrocinadores. Por otro lado, he buscado apoyo, por parte de la Alcaldía, y no he encontrado alguna respuesta positiva; no nos han querido ayudar para desempeñarme en mi carrera como tenista.

C.P.: ¿Cuál fue ese fracaso que recuerda con claridad?

J.R.: En 2015, fue un año malo para mí; casi no tuve triunfos, no me sentía con confianza para seguir en el juego. En ese año, mi parte psicológica era el motivo para no ganar, porque era muy explosivo, no me controlaba y eso me llevó en varias ocasiones a  perder los partidos. Hubo un momento que dije que no quería jugar más al tenis, fue muy crítico. Fue una derrota que no debí tener, con un  rival  prácticamente fácil, y ese día me sentía que no le podía ganar a nadie; no creía en mí mismo  (sic).

C.P.: Debido a la intensidad de los horarios de entrenamiento, ¿cómo hace para estudiar?

J.R.: Debido a los viajes y al entrenamiento, no tenía mucho tiempo así que, desde el año pasado tuve que cambiar la modalidad de estudio presencial, por la virtual, para poder tener más tiempo. Actualmente, estudio en el Colegio Siglo XXI, ya que este es uno de los mejores. Estoy cursando grado noveno (sic).

 

¡Enhorabuena!

K.S.: Después de pasar momentos difíciles en el deporte, ¿existe algún patrocinador, entidad privada  o personas que lo apoye en este momento?

J.R.: Primero que todo, a mi mamá, mi papá, mi familia, que siempre me han estado apoyando. Igualmente, la señora Luz Dary Rodríguez, quien es la dueña de la empresa que me está patrocinando desde el año pasado, MACS distribuidora de lácteos Tío Campo. También al señor Moisés Carreño, dueño del hotel Guadaira, donde realizo mis entrenamientos, ya que tienen una cancha adecuada. Además, estoy entrenando muy fuerte porque en noviembre es la salida a Estados Unidos, a jugar un torneo importante, el cual se llama Orange Sport, uno de los mejores torneos del 2017(sic).

K.S.: ¿Cuándo fue que ganó su primera medalla?

J.R.: Mi primer triunfo fue en Ibagué, en el primer torneo que jugué y eso me motivó para seguir jugando, entrenando y asistiendo a torneos. Bueno, pues, tengo que reconocer que antes (…), como todo sentía que iba a llegar a ser grande, que más adelante iba a ser un gran deportista; siempre he soñado ser el número uno del mundo. Ahora me siento con más seguridad, antes, en los torneos no era tan seguro; siempre entraba con miedo a perder; ahora estoy más seguro, no le presto importancia a perder ni a ganar, es hacer bien las cosas y así se darán los resultados (sic).

K.S.: Respecto de los campeonatos fuera de Colombia en los que lo metió durante 2016, ¿ha encontrado diferencias culturales entre esos países? y ¿el deporte ha tenido apoyo por parte del gobierno?

J.R.: Durante la visita a otros países, la cultura de ellos es muy distinta a la colombiana, la actitud de la gente es más sobria a comparación de los colombianos que son más alegres: no tienen tantas festividades como acá. Allá ven a un extranjero y les da igual; nosotros sí los atendemos, les hacemos sentir que están como en casa. Y la mayor diferencia que hay entre países es que en otros lugares el Estado sí apoya a los deportistas, ellos sí cuentan con espacios especiales que para que puedan entrenar. Acá en Colombia no es así; los deportistas trabajamos con las uñas: a los presidentes en Colombia no les importa el deporte (sic).

Entrenamientos en la cancha del hotel Guadaira, de Melgar.
Foto: Cortesía de Alexánder Rodríguez

 

K.S.: Por otro lado, ¿por qué impulsó a su hijo para que desarrollara ‘el deporte blanco’?

Alex Rodríguez (A.R.): Bueno, pues la verdad, en sí, lo que pasa es que él desde que nació me ha visto jugando tenis y acompañándome; entonces, él decidió un día jugar, coger la raqueta y, pues, igual nunca lo he obligado; además, las cosas tienen que nacer. Yo sé que este deporte es muy difícil, muy duro, de mucho sacrificio; Johan es un ‘pelado’ que es un jugador muy agresivo en la cancha, nunca está a la defensiva; es un jugador que ataca, siempre al rival lo quiere tener sobre las cuerdas: ésa es su mayor virtud y yo sé que si él cuenta con el granito de suerte va a llegar muy lejos (sic). 

K.S.: ¿Cuál ha sido la mayor dificultad que se le ha presentado a su hijo en el deporte?

A.R.: Pues, como él lo ha dicho y no se puede negar, igualmente, aquí en Colombia y en suramérica, es muy difícil salir adelante por medio del deporte, porque es una profesión que requiere más sacrificio y dedicación  que cualquier otra, diría yo, en el mundo: porque el que quiere ser deportista profesional se tiene que privar de muchas cosas, dedicarse sólo a lo suyo. Y lo económico, a modo personal, en lo que lleva Johan jugando se ha ‘comido’ más de $30.000.000. Cada mes un ‘pelado’ de estos se gasta cinco millones para mantenerlo, y lo peor es que no se ve (sic).

K.S.: Para finalizar, Alex, Johan está creciendo y… ¿el día que se enamore?

A.R.: (risa tímida)… creo que cuando se presente una mujer o un problema, una lesión ‘Dios no lo quiera’, el deportista no está exento de eso, que en un ‘abrir de ojos’ su carrera se acabe ésa es la ley de la vida. Él tendrá que tener su esposa e hijos; pero lo que más le he inculcado, es que no es el momento. Si él quiere ser profesional, debe tener novia hasta los 23 años; de resto, no. Le toca trabajar, él lo sabe y es consciente que no puede ahorita: ni novia ni amigos; tiene que alejarse de todos. Ése es el sacrificio para poder lograr lo que él quiere ser (sic).

Por: Kátherin  Sánchez – Caterine Perdomo.

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