Al servicio de los jóvenes

Trabaja por una ciudad mejor

El activista juvenil Julián Huertas ha movilizado  diversos proyectos con los jóvenes  y  de paso, ha logrado aumentar las oportunidades para ellos. La intención es que la ciudad mejore en su ámbito social, cultural, laboral, ambiental y político. Persiste en cambiar el pensamiento individualista, por uno más colectivo, puesto que ve que  de ahí nacen las buenas intenciones y, principalmente, entre los girardoteños.

Julián Huertas es el ‘Súper A’ del cambio social.
       Foto tomada de Facebook

Sus sueños al ser joven se vieron truncados por la falta de acción que en su época se lograba dar a dicho grupo, y en aras de cambiar ese pensamiento excluyente Julián Huertas se puso la camisa por la adolescencia y niñez de Girardot, para que así se le pudieran regalar más oportunidades a las nuevas generaciones.

Aura Domínguez (A.D.): ¿Quién es Julián Huertas y por qué se caracteriza?

Julián Huertas (J.H.): Es un entusiasta de la vida, un soñador que no le gusta quedarse solo en el sueño sino ponerle alas a esos sueños. Ehh… me gusta entrar en acción, no quedarme en las palabras ni en la retórica, sino ir a los hechos. Hay un dicho muy conocido que es ´diciendo y haciendo´; yo lo complemento más haciendo que diciendo.

 A.D.: ¿Cuáles han sido sus mejores experiencias en la vida?

J.H.: De las experiencias más significativas que he tenido en mi vida, ha sido tener un padre militar que me dio ciertos valores como la honestidad, la disciplina y el estar en ese contexto militar; poder vivir en diferentes ciudades, darme un bagaje cultural que hoy en día me da todas las vivencias y experiencias, de tener una riqueza cultural, tanto nacional como internacional: para poder proyectar a Girardot, que está relacionado con mi proyecto de vida, como una ciudad culta y educada.

A.D.:  Julián Huertas es un apasionado en la acción de la juventud, ¿por qué trabajar por ellos?

J.H.: Bueno, yo dejé de ser joven esperando  oportunidades que nunca llegaron; en cierta forma, se me volvió un reto. En Girardot, como en todas partes, hay cosas injustas y, parte, es que en el municipio a los jóvenes no se les brindaba cierto apoyo. Decidí que yo no quería que eso le pasara a las generaciones venideras.  Empecé a gestionar, a trabajar, y con el pasar del tiempo, las cosas se fueron dando. Al tener tanta acogida de la juventud, porque vio en mí que había una persona que se preocupaba por ellos, que les podía abrir unos espacios, quise aplicar una mejora continua, avanzar y mejorar en muchos sentidos para darles más oportunidades (sic).

A.D.: ¿Qué lo motivó a ser un activista social?

J.H.: La motivación llega en los años de la universidad. Me di cuenta de que en Girardot hacían falta muchas cosas y parte del paradigma era que aquí no había nada qué hacer: no por llevar la contraria, sino porque Girardot me gusta; pero me gustaría verla mejor. Decidí montar mi proyecto de vida basado en mi ciudad y en todo el contexto que la rodea. Eso es lo que me motiva, poder cambiar una realidad que muchos han intentado hacerlo y no han podido. Los años que llevo trabajando en este proyecto me han dado a entender que sí es posible; lo que pasa es que hay que tener mucha paciencia, mucha audacia, mucho trabajo y mucha disciplina (sic).

A.D.: ¿Considera que a la adolescencia se le ha dado la importancia que necesita?

J.H.: No, a pesar que he estado en este trabajo. Sé todas las falencias que hay y lo mucho que hay por trabajar. Sin embargo,  es complicado. A qué voy yo,  a que la niñez tiene mucha importancia y obviamente es clave porque los términos de salud, de bienestar de los niños son sagrados y hay que darles ese estatus. Hay muchas ayudas, muchos programas, pero siempre queda “sueltico” el tema de la juventud y me refiero a términos presupuestales, de escenarios y de espacios reales en los que ellos puedan participar, si los hay. Pero siento que nosotros deberíamos tener y brindarles más oportunidades, se puede hacer mucho para darles esa importancia a la adolescencia y a la juventud (sic).

La sociedad tiene su héroe

Huertas persiste en cumplir sus sueños.
        Foto tomada de Facebook

A.D.: ¿En qué proyectos está trabajando en este momento?

J.H.: Empezamos un proyecto muy bonito y es en el que queremos darle  un ´día de los niños´, a niños con discapacidad. Es chévere poder mostrarle a Girardot que hay unos niños que nos necesitan y que sin mucho esfuerzo pero sí con mucho amor podemos darles cierta inclusión y generarles una mejor calidad de vida. Estoy trabajando muy duro el tema de jóvenes emprendedores, porque quiero que se acabe el paradigma de que, en Girardot, no hay oportunidades para los jóvenes, no hay espacios: porque  en este momento, sí hay las oportunidades. Qué otro proyecto… Soy administrador del medio ambiente de profesión  y  con el cual  hago pedagogía ambientalista de todo corazón. Quiero hacerle mucho énfasis a los niños, que ellos se pueden forjar de una mejor forma: les podemos entregar mejores valores sociales, ambientales, humanos. Y, bueno,  hay muchos proyectos más.

A.D.: ¿Qué lo motiva para seguir adelante en su lucha contra los problemas sociales en la ciudad?

J.H.: Es mi proyecto de vida, es una pasión. Es lo que me hace madrugar y trasnochar, es el reto que asumes cuando decides algo. Es poder ver resultados tangibles, que a pesar de la adversidad, de los problemas que suceden, tanto personales como colectivos, puedas sobreponerte y poder decir ´no importa´, ´nos caímos pero seguimos´. Hay situaciones polémicas que te afectan; pero que a pesar de eso es la gasolina que nos mueve.  Entonces, mi motivación es más de inspiración propia.

A.D.: ¿Cómo responde la ciudadanía frente a los problemas sociales?

J.H.: Bueno… Girardot es un caso especial. A veces, en mi posición, es un poco complicado hablar tan abiertamente. Es bueno saber que la gente de Girardot es buena, de corazón noble,  pero tenemos mucho qué mejorar. Primero que todo, hay que inyectarle educación de calidad a la base, a la sociedad, porque una sociedad educada puede enfrentar mejor los problemas; tiene una visión más clara de cómo poder dejar de ser parte del problema y venir a hacer parte de la solución:  las debilidades y amenazas, volverlas oportunidades y fortalezas ese es el reto (sic).  

A.D.: ¿Cuál sería la  acción que pueda beneficiar a la sociedad?

J.H.: Pienso que insistir, no rendirse, trabajar; es dejar un legado. Un legado no se construye, muchas veces ni siquiera en un siglo, a veces los seres humanos nos asustamos porque pensamos que no estamos haciendo nada. Ehh… el miedo a morir, es el miedo a irse sin haber dejado nada, sin haber hecho nada, no solamente en logros personales sino el legado: el legado no es para ti solamente sino para toda la sociedad, la familia, tu ciudad.  Ya desde lo colectivo, pienso que la gente puede comprometerse más, puede dejar de pensar en sí misma y en su bienestar para empezar a abrirse un poquito a pensar en colectividad, porque eso es lo que nos hace falta (sic).

A.D.: ¿Cómo piensa que se acabarían las injusticias sociales y políticas en la ciudad?

J.H.: Primero que todo, esto es algo estructural,  es un tema bastante fuerte. El proyecto de ‘Girardot río de vida y de colores’, que estamos haciendo en el barrio Diez de Mayo, pretende es eso, poder cambiarle una cultura el ´chip´ que está insertado hace muchos años, por personas que han hecho política de una forma nociva. Simplemente, estas comunidades son tenidas en cuenta cuando hay política electoral para ir entonces a jugar con sus expectativas, a seguirlos empobreciendo: me refiero a un proceso de empobrecimiento mental y actitudinal que tiene a la gente sumida en la miseria, que es el principal generador de injusticia social. Y cómo podemos revertir eso, trabajando, dándole alas y herramientas a la comunidad de poder volver a soñar; a creer en ellos mismos como personas que son capaces de lograr lo que quieran, y de poderlos hacer creer en colectivo que  unidos, trabajando de la mano, pueden salir adelante (sic).

A.D.: ¿Cuál cree que es el mayor reto que tiene Girardot?

J.H.: Aprender a elegir adecuadamente a sus mandatarios, a sus líderes: me   refiero es al término de opinión que tiene la información, la independencia, el criterio y el carácter para elegir a una persona porque estudió su plan de gobierno, sus propuestas, porque se tomó el trabajo de averiguar quién es ese candidato.  Ése es el reto que tiene Girardot, el de tener unos buenos líderes que puedan canalizar todas esas riquezas que tenemos – todo ese buen nombre que tenemos a nivel nacional  e internacional –  en oportunidades reales para la gente sin buscar el brazo asistencialista del Estado. A la gente humilde con mucha pobreza económica, hay que ayudarles pero no hay que volverlos dependientes de eso siempre (sic).

Julián Huertas seguirá luchando por una mejor Girardot.
      Foto tomada de Facebook

A.D.: ¿Cómo proyecta a la juventud de Girardot en cinco años?

J.H.: Podemos llegar a tener, en cinco años, jóvenes muy bien preparados con una mentalidad y con una vocación de servicio lo suficientemente amplia para poder lograr que sean los líderes que empiezan a hacer ese relevo generacional.Vamos a tener emprendedores que lograrán, no sólo tener una calidad de vida adecuada para ellos sin  irse de Girardot, sino que van a poder ir a competir a otro mercado y  a generar empleo para otras personas. Sé que en temas de cultura, de educación, de deportes, hay muy buenas estrategias. Espero que tengamos muchos campeones, reconocimientos, por este tipo de actividades que se desarrollan en el municipio y fuera de él.

Por: Sofía Galeano – Aura Domínguez.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 comentarios sobre “Al servicio de los jóvenes