La vida en bicicleta

El “Negro” lleva 50 años pedaleando

Foto de la web.

A Luis Alberto Trujillo, la ‘Clásica’ le dio otro significado a su vida.

Dos ruedas, un marco y la libertad de ser libres pedaleando, es la imagen perfecta de una vida llena de anécdotas. El destino da muchas vueltas, mismas que acostumbro a dar cuando voy en mi bicicleta. De forma curiosa me topé hace unos días con un personaje muy peculiar. El daño de un electrodoméstico me llevó al barrio San Antonio de la ciudad; allí me encontré con Luis Alberto Trujillo. Esperando que repararan mi licuadora entablé con Luis padre, un hombre de aproximados 60 años, quien por casualidad es amante del ciclismo.

Luis, de aproximadamente 1.80 cm de estatura, contextura atlética y cabello blanco, se me acercó de forma amena y me brindó jugo mientras esperaba. Como buen conversador, me contó bastante sobre su vida. Con gran curiosidad noté que en su casa alrededor del 30% de imágenes eran de policías. Fue criado en un ambiente estricto. Es técnico electricista de profesión y ciclista de corazón, me contó su participación como mecánico voluntario en la ‘Clásica de Girardot’. Pensé que no volvería a ver y me fui. Cuando me propusieron compartirles de un personaje, siendo honesto, sólo pensé en él.

Primeros años

Luis Alberto Trujillo Méndez, nacido el 21 de mayo de 1996 en Girardot – Cundinamarca, vivió sus primeros siete años en el barrio Santander. Manifiesta con agrado que aún recuerda las tardes en las que esperaba con ansias que su padre llegara de trabajar; él le dio su primera bicicleta y con ella la ilusión de ser campeón algún día. Vive en la casa que su padre compró cuando trabajaba en Bavaria, es el mayor de tres hermanos y más le exigían en su niñez. Mirando la carretera expresa que esas calles fueron las primeras que recorrió y que gracias a ellas lleva prácticamente toda la vida dando pedal.

“Seguiré pedaleando cada día hasta ver en el podio a algún joven que saque adelante esta disciplina, olvidada en la `Ciudad de las Acacias´: José Luis Trujillo.

Muy joven se enamoró de Leida Rojas, con quien lleva 40 años de convivir y 25 de casados, tienen dos hijos: Carlos Antonio y Luis Alberto, a quienes desde niños se les inculcó el amor por la bicicleta; además de, lo que más le gusta, repararlas. Fomentar esta disciplina en los jóvenes no es fácil, las veces que lo intentó hace un par de años, se encontró con el desinterés de muchos. Según Jenny Ramírez, estudiante de Comunicación Social y Periodismo, “los jóvenes suelen tomar como disciplina deportiva el fútbol o baloncesto, puesto que, culturalmente, son los más apoyados en la ciudad” (sic).

Hace seis años su amigo Parmenio Manrique lo llevó a participar en la `Clásica de Girardot´ como mecánico –sin saber que era ciclista aficionad-; hasta la fecha, ha participado en tres clásicas Girardot, Anapoima, Fusagasugá. Algo tímido ante mi presencia, su hijo Luis Alberto Trujillo, cantante, expresó que “su casa ha sido sede de ciclistas reconocidos, cuando el apoyo económico ha sido poco” (sic). Como anécdota recuerda haber dejado su herramienta para una competencia. Ha podido apoyar a algunos jóvenes y con orgullo manifiesta que dos ya están compitiendo con grandes equipos.

Para Rubén Darío Ramírez López, coordinador académico Institución Educativa Nuevo Horizonte, quien fue el organizador de la ‘Clásica de Girardot’, por más de 25 años, asegura que “la participación formal de ‘El Negro’ como mecánico ha sido motivacional, ya que es una persona filantrópica que busca resaltar una figura en el ciclismo” (sic). Luis Alberto es un personaje alegre honesto y de esos que muy pocas veces se encuentran al cruzar la calle. “Seguiré pedaleando cada día hasta ver en el podio a algún joven que saque adelante esta disciplina, olvidada en la `Ciudad de las Acacias’ «, expresó José Luis.

Por: Peter Ramírez

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