Las escuelas culturales de Ricaurte

Foto: Andrea Peña
Foto: Andrea Peña

Ricaurte es un municipio desde 1857; sin embargo, no se reconocía como tal por la cercanía a Girardot, que es la cabecera de la provincia, lo que hacía que algunas personas creyeran que pertenecía a la ‘Ciudad de las Acacias’, hasta que estalló en la zona el boom inmobiliario. Por lo cual, el desarrollo urbanístico comienza a atraer miradas de todo el país y lo posiciona como el naciente destino turístico de Cundinamarca. Pero, no sólo por esto se debe poner los ojos en el lugar, sino por la cultura que está en crecimiento a través de las diferentes escuelas de formación cultural que la jurisdicción ha creado.

“Por la cultura que está en crecimiento a través de las diferentes

Escuelas de Formación Cultural”.

Desde la Secretaría de Educación y Desarrollo Social, está la Coordinación Cultural que se ha dividido en Escuelas de Formación para que los niños, jóvenes, adultos y los de la tercera edad tengan diferentes espacios que les permita aprovechar su tiempo libre con expresiones artísticas y culturales. Por lo tanto, se les brinda capacitación en música, arte, teatro y danza durante diferentes sesiones a la semana. Y es tan natural ver desde el más pequeño hasta el más ‘viejo’ bailando o actuando en las actividades que se desarrollan, según revela Germán Reyes, coordinador de Cultura.

Ahora bien, en el área de la música se cuenta con instructores de banda imperial y sinfónica, quienes realizan múltiples talleres para enseñar a los participantes lo tradicional sin olvidar lo moderno. También, está el grupo ‘Raíces de mi tierra’, en el que los jóvenes pueden mover su cuerpo al ritmo de las notas folclóricas y contemporáneas. De acuerdo con Jonathan Castro, integrante de la escuela, “en el grupo hemos tenido personas que se dedicaban antes a otras cosas; pero desde que descubrieron el arte de bailar, han sabido amar esto y hemos representado al municipio en bastantes lugares” (sic).

Otros de los grandes tesoros de Ricaurte es su Escuela de Formación en Artes Plásticas, en la que se maneja la pintura y la escultura, y en la que hay más de cincuenta personas, desde niños de tres años hasta personas mayores de 70, según el coordinador de Cultura. También está la escuela de artes escénicas y esto permite que el municipio sea reconocido no sólo por sus atractivos turísticos y naturales, sino por su producción creativa. Al respecto, se “capacita a la comunidad que se quiere vincular. Hace que el pueblo se vuelva pujante en el aspecto cultural”, opinó Javier Charris, habitante del lugar.

Pese a que, la Alcaldía Municipal ha apostado por las Escuelas de Formación como la manera para fortalecer la cultura, hay algo que estanca el proceso y es la ausencia de un espacio arquitectónico, en el que los integrantes puedan reunirse a ensayar. Debido a que los puntos de encuentro se concentran en la finca de Pacandé, que se usa para todas las actividades que se desarrollan en el ámbito social. Así pues, se espera que los ingresos de las más de veinte construcciones logren desarrollar el proyecto de la casa cultural para los integrantes de tales escuelas del ramo.

Por: Andrea Peña

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