Una mirada hacia la juventud

Semana educativa en Girardot busca emprender una cruzada contra embarazos no deseados

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Una de las principales problemáticas sociales en la ‘Ciudad de las Acacias’ es el alto índice de embarazo en menores de edad. Según cifras de la Gobernación de Cundinamarca, la tasa de fecundidad entre 2005 y 2013, en niñas de 10 a 14 años, tuvo un aumento porcentual de 167,37% mientras que dentro de la población de 15 a 19 años se evidenció una leve disminución de 0,15%, lo que significa en pocas palabras, que los casos de embarazo se presentan en las más pequeñas. En aras de mitigar el impacto del fenómeno, la Alcaldía Municipal, la Secretaría de Desarrollo Económico y Social, en alianza con la Oficina de Liderazgo Juvenil, realizan la ‘Semana Andina de Prevención del Embarazo Adolescente’ y la ‘Semana de la Juventud’.

Julián Huertas Fernández, coordinador de la Oficina de Liderazgo Juvenil, recalcó que “estamos dando inclusión y participación a todos los colegios. La idea es que se vinculen la mayor cantidad. Hay una causa fuerte que es el tema de la familia, en el núcleo familiar se desconoce muchas veces cómo orientar a los niños. Estamos recogiendo una semilla negativa” (sic). La iniciativa, según Huertas, busca llegar a una cifra cero de embarazos. Sin embargo, él reconoce que los tabúes frente a la sexualidad hace que los padres, y en general las personas, no dialoguen de esto con los adolescentes. Este silencio alrededor del tema hace que los jóvenes actúen de manera irresponsable, pues ignoran los peligros que hay detrás del desconocimiento.

En el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, el Gobierno Nacional fue enfático en tener, como uno de sus objetivos, la creación de estrategias para la prevención del embarazo en la adolescencia. En Cundinamarca, el Plan de Desarrollo Territorial ha creado proyectos para la sensibilización y concienciación tanto en adolescentes como en padres de familia. Sin importar esto, la discusión se torna bizantina a la hora de llegar a la conclusión sobre quiénes deben hablar de sexo con los adolescentes, y además, si realmente las charlas de anticoncepción sirven sin antes crear conciencia a toda la comunidad de alejar cualquier prejuicio acerca del tema.

Para algunos vale la pena, entonces, preguntarse sobre quiénes recae la responsabilidad de la educación sexual: la familia o el colegio. Los más conservadores dicen que es un deber que se circunscribe al ámbito familiar; mientras que los que apoyan una idea menos prejuiciosa afirman que tanto en la familia como en el colegio se puede y se debe dictar una cátedra de educación sexual, en la que además de enseñar los métodos de planificación, se expliquen las implicaciones de un embarazo no deseado que, finalmente, termina truncando el desarrollo profesional de las niñas.

Rafael Triana, habitante de Girardot, menciona que “el tema del embarazo adolescente se produce más dada la falta de apoyo por parte de padres y seres cercanos, lo que les hace buscar afecto en brazos de otras personas” (sic). Por otro lado Alexandra Doncel, enfermera de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, desde su relación con el ámbito académico de la medicina, aportó que “es por la falta de educación que no se brinda desde casa, es decir, que no solamente en las instituciones educativas es donde se pueden dar este tipo de charlas; sino que sobre todo es en el hogar donde se debe hablar con más confianza y hablar con toda seguridad con nuestros hijos acerca de estos temas de salud sexual” (sic).

Ahora bien, se hace hincapié en que las personas que hicieron parte de esta iniciativa, que sin llegar a dar un lugar a la duda es un tema que compete a todos, realizaron con antelación un análisis sobre problemática actual con la intención de poder argumentar de forma adecuada la promoción de la mentada ‘Semana Andina’ frente a los jóvenes receptores de la campaña, facilitando así el acceso a cada una de las actividades para realizar dentro del cronograma expuesto por sus creadores, como lo son ciertos integrantes de las regionales de Juventud para la Prevención de Embarazo en Adolescentes y veedores juveniles de los Servicios de Salud Amigables para Adolescentes y Jóvenes (SSAAJ).

De este modo, hay que señalar que no sólo se realizarán actividades que vinculen a los municipios que conforman a Cundinamarca, en este caso el de Girardot, sino que como evento central en el ámbito nacional, se realizará en la capital del país, el 26 de septiembre, el ‘II Foro de Prevención de Embarazo en la Adolescencia’, en el que participarán la Comisión Intersectorial para la Promoción y Garantía de los Derechos Sexuales y Reproductivos y los veedores sobresalientes de cada uno de los municipios mencionados. Este evento, alineado con la planificación de la ‘Semana Andina’, pretende verse como un mecanismo que de alguna forma permita el fortalecimiento de las estrategias nacionales que existen para la prevención del embarazo en los adolescentes de Colombia, especialmente, en Cundinamarca.

Tanto en Girardot como en Colombia, el índice en la tasa de fecundidad se acrecienta con la amenaza de la concepción de bebés en niñas adolescentes; es por tal motivo, que las actividades que se pretenden abordar a lo largo de tal campaña en la ciudad y en los municipios aledaños, busca visibilizar estrategias verídicas que mengüen la problemática y que, a su vez, permitan la identificación de un sinfín de recomendaciones que se deberían tener de la mano en cualquier programa de atención y prevención del embarazo durante la adolescencia.

Por: Smith Barbosa – María Isabel Serna

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