La paz

Por: Norma Varón

Colombia es un país que ha tenido que padecer la guerra desde los años 60, puesto que sus dirigentes no han podido establecer ningún acuerdo con los grupos al margen de la ley (FARC, ELN y Paramilitares). Infortunadamente, los dirigentes políticos han sido personas corruptas que han utilizado el poder que brinda la política para trabajar en pro de sus intereses personales. En Colombia, nacieron las guerrillas, debido a las inconformidades y los altos niveles de deshonestidad que padecía la sociedad.

Clara muestra de ello ocurrió el 19 de abril de 1970 cuando el fraude electoral que se presentó en las elecciones, contra el General Gustavo Rojas Pinilla, quien a su vez había propinado un golpe de Estado al gobierno conservador del expresidente Laureano Gómez, que le arrebató la presidencia de las manos. Como consecuencia de esto surgió el Movimiento 19 de abril, conocido mundialmente como el M-19.

El M-19 tuvo como ideología el nacionalismo, dentro del cual el principal objetivo radicaba en que los derechos de los colombianos primaran por encima de los extranjeros. Este grupo guerrillero tuvo líderes como Álvaro Fayad, Luis Otero, Antonio Navarro Wolff y quizás el más nombrado en los últimos tiempos, Carlos Pizarro. Entre sus actos se conocen: el robo de siete mil armas en el Cantón Norte de Bogotá, un intento de secuestro a Carlos Lehder y la toma del Palacio de Justicia, cuya finalidad radicaba en desaparecer todas las pruebas que incriminaran a Pablo Escobar Gaviria con el negocio del narcotráfico, debido a la inminente extradición.

Nadie desconoce que el M-19 en un principio tuvo claro cuáles eran sus propósitos. Sin embargo, el vínculo que sostuvo con el narcotráfico y los actos violentos fueron el detonante para que aquel grupo que había surgido con ideales nacionalistas, decidiera acogerse a un proceso de paz bajo el gobierno del expresidente Virgilio Barco. A raíz de ello, el 9 de marzo de 1990 y con la dirección de Carlos Pizarro Leongómez, el M-19 entregó sus armas y firmó el único acuerdo de paz conocido en el siglo XX en Colombia.

Posterior a esto, Pizarro lanzó su candidatura presidencial la cual no culminó debido a su asesinato, el 26 de abril de 1990, por orden del fallecido líder paramilitar Carlos Castaño. A pesar del magnicidio de Pizarro, la Alianza Democrática M-19 continuó con actividades políticas propuestas en su plan de desmovilización. Dado un tiempo este partido político se desintegró y se conformaron nuevos con la misma ideología conocidos actualmente como el Polo Democrático y Alianza Verde, posteriormente los militantes del M-19 que más se han destacado en el ámbito de la política han sido Gustavo Petro y Antonio Navarro.

Las personas que han tenido que sufrir de cerca el conflicto son las que realmente conocen lo terrible que es vivir en medio de la guerra, ya que han padecido los abusos y las atrocidades que cometen los grupos al margen de la ley. No es un secreto que cuando se habla de paz en el país las opiniones se dividen, pues para los que viven en las ciudades este tema poco o nada les interesa.

Colombia ha tenido aproximadamente diez procesos de paz, de los que solamente uno ha sido exitoso (M-19). Es de vital importancia que el proceso de paz actual se lleve a cabo no sólo porque es inaudito que anteriormente ninguno se haya dado, sino por la necesidad de paz que tiene el país. Es imposible pensar que la guerra no tiene solución. No obstante, la colaboración y respeto de la opinión pública es crucial; además, se le debe dar la oportunidad al único proceso de paz con forma y argumentos valederos que ha tenido Colombia.

En cuanto a mí, soy una fiel creyente del proceso de paz, pues sueño con ver el país en el que nací libre y tranquilo de una guerra que únicamente ha dejado desolación; anhelo conocer una Colombia justa, capaz de perdonar y de perdonarse. Creo que medio siglo de guerra ya fue suficiente para entender que las armas no son las herramientas indicadas para encontrar una solución. Dejo este texto como reflexión porque estoy segura de que la paz no la van a firmar mañana y aún más segura de que una vez consumada pasará por picos altos y bajos, pero apoyo el intento y me agrada ver el valor de muchos que se la están jugando por una patria mejor.

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