Jóvenes músicos en la región cumplen oficios de compositor y de intérprete

¿Nuevo aporte a la industria musical?

foto maria

Desde hace algún tiempo, la música ha dejado de interesarse por crear referentes significativos para su público. Bien lo planteaba Barthes: “Lo que se dice revierte sobre lo que se lleva”, lo que en este caso sería: “Lo que se escribe revierte sobre lo que se escucha”. Asimismo, surgen preguntas que muchas veces quedan postergadas en el análisis de las melodías: ¿Dónde se encuentra el objeto de la música? ¿En las partituras, en los escenarios, en los músicos que la interpretan, en los discos? Su búsqueda puede resultar extensa, pero su lenguaje será “un repertorio abierto de elementos, sonidos, combinables en sucesión y en simultaneidad, según un criterio estético” (Rocha). Podemos presuponer que nos encontramos frente a un objeto complejo.

Ahora bien, cuando se habla de complejo, en realidad se trata de indicar la particularidad de la música, no de manera sobrevalorativa; pues todo objeto en tanto fenómeno, reviste un cierto grado de “compleja especificidad” frente a otros, destacando lo que diversos autores han logrado establecer, exteriorizandola música desde una perspectiva poco significativa, semánticamente vacía en comparación con otras representaciones artísticas basadas en lo figurativo y en lo representativo. Es un objeto en devenir, difícil de conmensurar a priori. No tiene la tangible estabilidad de una imagen, ni la de un cuadro, el limitar el análisis a lo dicho en una canción deja fuera justamente el componente rítmico-musical. Por tanto, la crítica no se escapa de este fenómeno cultural.

Evidentemente, para algunos artistas enfrentarse a una crítica es quizá una de las formas más perniciosas, empezando porque cualquier análisis de la composición está condenada a la futilidad: el intérprete tiene varias opciones, hay quienes las toman y quienes las evitan o quienes directamente las ignoran. El músico argentino Charly García considera que “a la música mucho no le hace bien”, y añade que debe tener “melodía, armonía y ritmo”, dado que “lo que hay ahora es ritmo”. Mientras que para el cantante ibaguereño Santiago Cruz, el objeto de la música está en los escenarios, pues para él “cada concierto es un ritual de conquista, de seducción con el público, despertando un instinto de cazador” (sic). Ello convierte en objeto el público.

“Quiero escribir letras que generen conciencia, que tengan un sentido lógico por la vida”: Tomás Álvarez.

La música no es una tarea fácil, sin embargo, el cantautor melgarense Tomás Álvarez ha logrado hacer de ella una verdadera armonía de ritmos; esa misma que le hace disfrutar con el sonido de un saxofón, dejando salir a través de melodías el alma de su voz. La pasión por su arte le ha permitido crecer profesionalmente, sumada al gran apoyo familiar que además es inspiración. Entre risas pintadas de satisfacción, pudo manifestar su sentir: “Papá quiero ser músico, quiero ser feliz”. A los 21 años quiere conquistar al público, llenando escenarios, cautivando con su música, al expresar que quiere escribir “letras que generen conciencia, que tengan un sentido lógico por la vida” (sic).

Entre sus canciones está ‘Historia de un hombre’, una letra que le demandó tiempo, pero lo dejó satisfecho: un género bastante fructífero, como es el pop alternativo, que logra combinarlo con melodías pentatónicas y comerciales, fusionando el jazz y el blues, expresión de una música contemporánea, combinada de bossa-nova y bachata. Un género musical que tiene muy buena aceptación en la industria musical, mientras que para algunas personas, como el docente de música Juan Carlos López, “el género no tiene diferencia, son canciones que uno podría escuchar de Andrés Cepeda” (sic). Este estilo musical tiene muy buena aceptación entre los jóvenes de la localidad, caso de  Kátherin Sánchez, estudiante de Comunicación Social y Periodismo, para quien “es un género que mueve sentimientos”.

A finales de abril en el Museo Nacional, de Bogotá, será el lanzamiento de la nueva producción musical de Tomás Álvarez, titulada ‘Inesperado’, ante la cual su expectativa es enorme: «Ojalá todo el mundo pueda compartirla”. Para este artista de provincia, tomar este camino no implica que se tenga que continuar un género, muchas veces es el artista es el que debe crear identidad en su estilo musical. La semejanza de sus composiciones las encuentra en la música tolimense, con las melodías pentatónicas, y la riqueza de sus géneros le permitirán seguir incursionando en la industria musical para dar a conocer las armonías de su región y el talento de sus gentes.

Por: Thimmy Rojas – Peter Ramírez – Johana Cajamarca

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