De la sequía a las inundaciones

Cambio climático afecta a Girardot

foto martin

La región del Alto Magdalena nunca previó las consecuencias de los fenómenos de `El Niño` y `La Niña`

Corre el primer semestre del 2016, cuando Girardot se ha visto envuelta por una serie de circunstancias que desde hace tiempo se preveían, pero con consecuencias inesperadas. El municipio, que desde sus inicios ha sido conocida por ser sede del veraneo y las actividades bajo sol, observó como muchos de sus barrios y calles se vieron sumergidas repentinamente por más de 15 centímetros de agua lluvia en algunos sectores de su casco urbano, el equipo de Giro en U decidió indagar sobre lo sucedido.

Las inundaciones sucedieron durante abril, el sol se asomaba como de costumbre acariciando la vereda de Barzalosa, en donde el Fuerte de Carabineros hace presencia como ente de ley y control de la zona. Si bien, el calor con el que azota los rayos solares la vegetación girardoteña no permite que su fauna florezca libremente, los altos niveles actuales de humedad posibilitan que varias especies de plantas y animales habiten en sus cercanías, las cuales se ven resguardadas por el ya mencionado cuerpo de policía rural.

Fue aquel lugar rural en donde nuestro grupo periodístico emprendió su camino en busca de respuestas, ya que en la población sólo circulaban rumores de la misma forma en la que el agua transita por las calles; sin embargo, cada miembro de la población tenía su versión de los hechos, y era común oír comentarios, como el del trabajador independiente Rafael Morales, quien afirmó que “eso es porque las alcantarillas no dan abasto para tanta agua, y también es culpa de la infraestructura de las casas. Estoy seguro de que la Administración pasada tuvo que ver en esa inundación; todo es culpa del alcalde pasado” (sic).

Dentro del cuartel de carabineros, los comentarios en cuanto a las inundaciones tenían una perspectiva completamente distinta, estructurada, argumentada y, sobre todo, crítica. Según el teniente de la Policía Jhonny Bastias, el sobreflujo de las aguas torrenciales no era una problemática aislada, se trató del ‘Fenómeno de la Niña’, que va de la mano con el del ‘Niño’, “aunque muchos girardoteños puede que asuman que nuestro territorio siempre es caliente; pero lo que no notan es que las temperaturas suben y bajan: aun más durante dichos fenómenos, lo que ocasiona breves pero remarcables sequías e inundaciones”.

Para el Cuerpo de Carabineros, dichos fenómenos no solamente traen calamidades ambientales, como los bruscos cambios de temperatura que dañan el entorno y sus ecosistemas, sino que también afectan a la población con los destrozos y aguaceros que impactan las moradas; aparte de cambiar sus hábitos en tiempos secos cuando el agua escasea, cuando muchos cultivadores desvían caudales de manera ilegal para nutrir sus frutos, lo que causa que el tiro les salga por la culata en tiempo de lluvias, ya que el cauce se toma con el doble de fuerza dichas plantaciones.

El Cuartel de Carabineros, al mando de la comandante Paola Andrea Ruiz Castellanos, con la Cooperación Autónoma Regional de El Alto Magdalena (CAM), se encarga de castigar las actividades en contra del medio ambiente que se presenten en las áreas rurales de Cundinamarca, y que aumentan notoriamente durante la ocurrencia de los fenómenos climáticos, al incrementar necesidades críticas de la población, de las que se aprovechan algunos individuos al captar ilegalmente el agua, lo que no significa que lo hagan de una forma criminal.

Los impactos que dejan los mencionados fenómenos también ocasionan que se intente cambiar la cultura colombiana. El Presidente de la República, Juan Manuel Santos, hizo un llamado a toda la ciudadanía del país para que ahorrasen en sus consumos de agua y de energía, mediante incentivos y multas; pero también, insuflando temor en muchos por la amenaza de un posible apagón nacional, al menos, de racionar el servicio de energía.

Giro en U se dirigió hacia la Alcaldía Municipal de Girardot para obtener información sobre el rebosamiento de algunas alcantarillas en diferentes zonas. En lo referido, la coordinadora de Salud Ambiental, Marlei Damaris Rojas, comentó que “en barrios como Villampis y Villa Alexánder, la canalización colapsó completamente ocasionando que dichos barrios sufrieran enormes inundaciones y pérdidas materiales: ello confirma que Girardot no vivirá un verano infinito, se debe estar preparado para recibir fuertes e imprevistas precipitaciones, si no la región estará destinada a ser susceptible a que Dios decida abrir o cerrar el grifo torrencial” (sic).

Por: Martín León – Kátherin Sánchez – Thimmy Rojas

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