Trabajo mancomunado en Guasimal

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En la vereda Guasimal, de El Espinal – Tolima, miembros de la Junta de Acción Comunal (JAC) y de la comunidad realizan actividades orientadas al desarrollo y bienestar local. Los esfuerzos físicos y de gestión giran en torno de la construcción de una edificación contigua al salón comunal de la vereda, la cual será empleada como la cafetería del lugar.

Los habitantes que apoyan la labor invierten su tiempo libre para ayudar a recolectar los implementos que se necesitan en la construcción de la obra. La arena se extrae de una quebrada cuyo cauce cruza por las tierras de la vereda Paso Ancho, del Guamo – Tolima, que se encuentra a pocos minutos de Guasimal. Al respecto, Evangelina Carvajal, presidenta de la JAC, expresó que “es un trabajo que se viene haciendo con mucho amor y cariño, porque no es fácil extraer la arena de la quebrada, luego echarla al planchón —elemento usado para el transporte Fluvial de materiales— y descargarla en el salón” (sic).

Las labores que se adelantan actualmente por la comunidad son vistas con admiración, pues las intervenciones se relacionan en lo que respecta al trabajo de la vereda, actitudes que en tiempos pasados eran poco frecuentes. Por lo tanto, el sentido de pertenencia, la identidad cultural y la vocación de servicio se han convertido en pilares fundamentales que imperan en el imaginario colectivo de sus habitantes. Alentados por una idea de progreso social que consideran ejemplar para muchos colombianos, que sólo se preocupan por el desarrollo individual, olvidando que una sociedad solidaria se construye en comunidad.

Cuando el servir expresa satisfacción, la felicidad rompe barreras. Dicho sentimiento lo manifestó Fernando Prada, residente de la vereda, al señalar que “trabajando y ayudando soy feliz, porque tenemos que buscar la forma de colaborar en el salón comunal y en la junta (…) para que los cambios nos beneficien a todos” (sic). La JAC, además de la mano de obra voluntaria de la gente, ha captado recursos con “bazares, rifas, almuerzos y la colaboración de algunos socios, con todos esto se han recolectado fondos para este proyecto” (sic), precisó José Santos Rojas, tesorero de la JAC.

“Aquí no se está trabajando para beneficio personal. Es un beneficio para la comunidad, porque nosotros ahora estamos, pero tal vez mañana ya no. Pensamos a largo plazo de que estas pequeñas obras lleguen a beneficiar a nuestros nietos y demás personas que le puedan dar un excelente uso” (sic), dijo Carvajal, quien a pesar de que por parte del Estado no reciban los recursos suficientes, gestiona fondos con los habitantes para tratar de mejorar en alguna medida la calidad de vida de la vereda.

Por: Winston Espinosa – Mateo Perea

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