El futuro de Agua de Dios está en peligro

noticioso

Agua de Dios posee un ambiente tranquilo y, por ello, se le atribuye el nombre de la ‘Ciudad de la Esperanza´; pero esto, se ha visto empañado por brotes de inseguridad y el incremento en la adicción a alucinógenos en menores de edad. Patricia Ríos, comisaria de Familia del municipio, al respecto manifiesta que “el consumo de sustancias psicoactivas en jóvenes está en aumento; pero estamos trabajando en conjunto con la Estación de Policía para verificar estas situaciones, con el fin de garantizar y proteger los derechos de todos los muchachos” (sic).

Las drogas que están afectando a la población y que son también las más apetecidas por los toxicómanos son la marihuana y el bazuco, que además son mezcladas con licor para aumentar el efecto placentero. Por ello, las alarmas para los padres están encendidas. “Algunos líderes de familias cansados por esta situación se acercan a solicitar ayuda y acompañamiento, ya que sienten que se les ha salido de las manos la responsabilidad de sus hijos y, estos, ya no atienden orden alguna, consejo o recomendación”, agregó comisaria Ríos.

Según Jenny Paola Galeano, psicóloga del ayuntamiento en la Comisaria De Familia, son distintos los factores que influyen en la conducta de los adolescentes respecto de este azote: “Primero, las pautas de crianza en el interior de las familias están fallando. Los infantes quieren hacer lo que ellos desean, como si no existieran normas y reglas dentro de la casa. Segundo, el círculo social de estos chicos es de dudosa procedencia y esto influye en su comportamiento, negativamente. Debido a esto, el trabajo que se ha hecho ha sido arduo, se ha estado tras de ellos buscando generarles factores de protección para tratar de erradicar esta situación” (sic).

Cambios que presenta un menor que es consumidor de estupefacientes

“Lo más notorio se encuentra en el cambio de su conducta, es decir, el mal comportamiento, tanto en casa como en el colegio y en su estilo de vida. Sus manos se despellejan, dependiendo del alcaloide que utilicen; también, se les brota mucho la cara. Casi siempre sus ojos se les ven muy adormecidos”, añadió la psicóloga, Jenny Paola Galeano. Estos son algunos síntomas que se presentan de manera general, con la salvedad de que todos los organismos son diferentes; empero de lo que se está plenamente seguro es que el cambio en su conducta resulta drástico.

Habitantes de la localidad, como Ángel María Aguilar, comentan, que Agua de Dios es bello, y amañador; “pero hay una gran cantidad de expendios de ‘vicio’ de forma descarada. En la noche –añade Aguilar-hay ciertas pandillas juveniles vendiendo droga aquí; los líderes que tenemos se hacen los de la vista gorda y la policía lo mismo. Entonces, pueda que los nuevos gobiernos y los futuros líderes políticos se preocupen por la niñez que está desamparada” (sic).

La percepción del ciudadano

Líderes sociales como la presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Simón Bolívar, Sandra Martínez, quien expresó sobre dicha situación que “estamos sufriendo fuertemente el flagelo de la drogadicción, porque los adolescentes no tienen en qué ocupar su tiempo libre. En el barrió, por ejemplo, tenemos nuestro parque y se está observando en las tardes y noches, el consumo por algunos adultos; pero, lamentablemente, con mayor frecuencia en menores entre los nueve y quince años”.

Debido a la inseguridad que perciben algunos residentes del sector, ya no pueden estar tranquilos y utilizar libremente los espacios públicos destinados para el esparcimiento de la comunidad. Las familias se privan de compartir en sus ratos libres, pues en ocasiones se presentan riñas por el alto grado de excitación que les produce el consumo de estupefacientes. También, se han presentado casos en que agreden a otros niños verbal y físicamente y, a veces, se dan a la tarea de robar predios aledaños.

La juventud aparte percibe tal problemática y se hace partícipe en el contexto, pues saben que ellos son los principalmente afectados. “Tristemente nos hemos dado cuenta de la situación que viven muchos de nuestros conocidos. Antes eran mis compañeros en el colegio y se destacaban por sus buenas calificaciones. He tratado de hablar con ellos, como amigo, para que salgan de ese problema; pero ya uno pierde la esperanza, porque ellos no tienen la motivación necesaria para hacerlo”, comentó Julián Carabalí, estudiante de bachillerato.

En lo que va del año, se han realizado campañas contra el consumo de psicotrópicos dirigidas a la protección de la población juvenil aguadediocense –la más vulnerable- para ayudar a mitigar y erradicar tal flagelo. La Gobernación de Cundinamarca, junto con la Alcaldía, han venido trabajando de la mano durante todo el año para socializar y sensibilizar a la localidad sobre lo importante que es decir no a las drogas y si a los valores morales dentro del núcleo familiar.

Por: Brain García – Juan Carlos Cubillos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *