Animalista de corazón

El bienestar animal y ambiental  de  Girardot  en manos de una mujer

La mujer que  llegó a Girardot con vocación de servir, no solamente a las personas, sino también a los animales de la calle.

 

Clara Ureña llegó a Girardot para cambiar la vida a los animales callejeros, ofreciendo una mejor calidad de vida, y con valentía lleva quince años con su Asociación Defensora de Animales y del Medio Ambiente de Girardot (ADAG), generando  ejemplo  y concienciación  en la comunidad.

La asociación animalista  y  ambientalista  de  Girardot  es una organización  sin ánimo de lucro que busca proteger a todos los animales que  sufren en las calles, brindando estadía, cuidados,  alimentación y la oportunidad de encontrar un nuevo hogar, al permitir que estos animales vivan en un ambiente sano, libre de maltrato y de la cruel vida callejera.  Sus integrantes son personas comprometidas y con una meta fija de  hacer entender a toda la comunidad sobre la importancia de la esterilización  de los animales de compañía como perros  y gatos.

Katherin Perdomo: (K.P.) ¿Cómo nació la idea de formar la  asociación  animalista?

Clara Ureña: (C.U.) Primero que todo, agradecerles que me vean como un gran  personaje, realmente, no lo considero así. Pero la verdad es que ha sido un trabajo de muchos años, arduo, duro. La asociación nació por una iniciativa mía. Por una sensibilidad, por un amor muy grande a los animales, por casos concretos de ver en la calle. Antes del año 2000 de ahí nació la  idea  de que Girardot, debería tener una asociación defensora de animales (sic).

K.P.: ¿Cuánto lleva y qué espera en un futuro de la asociación?

C.U.: Lleva quince años, se fundo el 27 de marzo del año 2000, y ya lo que espero en un futuro lo estoy viendo, y es hecho de concientizar a la comunidad de la esterilización, de los animales de compañía -gatos y perros-. Lo estoy logrando definitivamente con  una de las maneras, de poderles ayudar para que no sufran, no  los abandonen, para que no los envenenen, para que no haya maltrato: definitivamente es la esterilización para que haya un control de natalidad, que haya un control de esa reproducción indiscriminada que hace que la gente no sepa qué hacer con ellos. Entonces, un futuro ya se ve, a largo plazo, en el que espero es que no se vea un animal sufriendo, en la calle vueltos nada, y que realmente la gente de una vez por todas se responsabilicen de la manutención de sus animales de compañía (sic).

K.P.: ¿Además de trabajar en esta labor tan social, a qué más se dedica?

C.U.: La verdad, muy poco. Esta labor me absorbe totalmente mi tiempo porque yo estoy al tanto de todo el manejo y todo lo que implica el albergue y las personas que ayudan a cuidar a los animales, pero en un almacén, que es personal, y lo alterno en las para colaborarle a mi esposo, aunque sea un poquito, porque todas las mañanas estoy en el albergue (sic).

K.P.: ¿El albergue es propiedad de la asociación?

C.U.:Es un lugar muy bonito, grandísimo, que nos lo dieron en comodato. Lo compraron unas señoras y me lo prestaron. La asociación no tiene nada, su único patrimonio  son los animales, nada más (sic).

K.P.: ¿Aparte de la representante de la asociación, existen otras personas que podemos referenciar?

C.U.:Por supuesto que hay un grupo bien importante, que son las benefactoras, las dueñas del lote -quienes están aportando un dinero mensualmente para el sostenimiento-, una junta directiva; pero, pues, la representante mayor soy yo. Somos un grupo en el que intentamos sacar adelante la asociación y todos los proyectos que nos hemospropuesto. La señora Estela de Duque, de Bogotá, la señora Almaren Martin yDora de Navarroque si viven en Girardot; pero, reitero, la cara visible soy yo. Estoy en todos los eventos que se realizan, soy la representante legal.Las benefactoras, además de aportar dineros, también aportan colaborando en el albergue y algunas otras cosas que hagan falta (sic).

K.P.: ¿Cuántos voluntarios hay en este momento?

C.U.: Voluntarios hay 20 chicos. Tampoco puede haber tanta gente, porque no se comprometen; es muy difícil que haya gente que se sensibilice y sea comprometida con los animales (sic).

K.P.: ¿Qué tipos de medios utilizan para sensibilizar a la comunidad?

C.U: Definitivamente, las redes, la radio, la televisión. Son quince años de hablarle a la gente por el canal local, porque realmente es muy amigo nuestro, nos ha colaborado siempre: DW, con el señor Danny Wilson. Las emisoras, son maravillosas,  con ellas hemos logrado, por ejemplo, lo de las esterilizaciones, concientizar a las personas y enseñarles qué es y por qué lo debemos hacer. Las emisoras han colaborado muchísimo, como RCN, Radio Ciudad de Flandes y Radio Colina. Todos estos medios de comunicación siempre han estado aliados con el bienestar animal (sic).

K.P.: Tenemos entendido  que en el albergue se hace todo el proceso de  esterilización. ¿Quiénes son los médicos y cómo funciona el contrato con ellos?

C.P.: En Girardot, a ningún veterinario le ha interesado ayudar ni regalar cirugías;  el único veterinario que está con nosotras y un gran benefactor es el doctor Augusto Mejía: él nos regala sus procedimientos y su tiempo. La tarifa baja que se le cobra a la comunidad es la que tenemos para pagar el material. Es así como trabajamos (sic).

 De lo social a lo personal

Edwar Flórez (E.F.): ¿Cómo ha sido su vida personal?

C.U.: Bueno, no hay mucho qué contar. Soy del año 97. Siempre en mi familia hubo animales; por eso, ya en mi edad adulta, me preocupé mucho por servir a la comunidad y estuve en muchos voluntariados. Fui fundadora de voluntariados, incluso, en ancianatos  y en iglesias, encaminados a ayudar a la comunidad. Cuando llegué a Girardot, algunas experiencias personales, lo que veía, me llevó a fijarme en los animales, totalmente desprotegidos, tan indefensos. Adoraría que Girardot fuera pionera, diera ejemplo en Cundinamarca; al ser una ciudad turística, no ver animalitos en estados tan deprimentes por las calles.

E.F.: ¿Dónde nació y qué motivo la trajo a Girardot?

C.U.: Nací en Bogotá, pero mi niñez y adolescencia la pase en La Dorada, Caldas. Ya después de casada estuve en varias ciudades, porque mi esposo fue gerente bancario y trabajó en muchas oficinas. Entonces, estuve en San Gil –Socorro -Santander, Campoalegre-Huila, para finalmente llegar con mis hijas pequeñas a Girardot (sic).

 E.F.:¿Ha pensado en la idea de ser parte de un concejo o algo parecido, para ayudar a los animales desde la política?

C.U.: No, definitivamente no, porque yo no creo en la política. No creo en políticos, hay mucha corrupción. Y si la política fuera buena, las leyes se cumplirían  todo lo que hicieran fuera por un bien común;  pero hay muchos intereses creados. Jamás estaría en algo que tenga que ver con la política (sic).

E.F.: ¿No piensa en que usted puede generarel cambio?

C.U.: No. El cambio lo puedo generar sin estar dentro de la política, tal vez, estando pegada a ella. Sabemos que los políticos tienen el poder, necesitamos tenerlos de amigos, y no de enemigos; además, que tienen el presupuesto (sic).

K.P.: ¿Cuál sería el mejor castigo quedebería recibir una persona que maltrata un animal?

C.U.: Si, claro. Pienso que estas personas deberían quedar vetadas para tener animales. Un perro es un ser maravilloso y no todas las personas deberían tener acceso a él y, sobre todo, estos maltratadores. Por otro lado, hay algo interesante que se está contemplando en la ley 84 del 27 de diciembre 1989, que es la ley que tenemos de protección animal.  Esta ley  enfatiza en que pueden pagar con trabajo social (sic).

 Experiencias de vida

K.P.: ¿Cuál es la anécdota más significativa que la haya conmovido?

C.U.: Son varias; pero hay una que jamás olvidaré y que estoy segura de que el señor que le hizo eso a esa perrita tuvo que haberlo pagado muy caro. Ocurrió hace varios años,  dimos en adopción a una bóxer albina -blanca-, muy bonita y este señor la descuidó, cuando fuimos a visitarla, la perrita tenía invadida la piel de hongos. Inmediatamente, la tomamos a cargo y no la pudimos salvar, sólo porque una persona malintencionada, la adoptó aludiendo que la va a cuidar, y escoge el mejor perro que teníamos en ese momento para hacerla sufrir, que enfermara y nunca comunicó para pedir ayuda; ya cuando pide ayuda nosotros no pudimos hacer nada. Casos así se ven muchos y son  insoportables y  muy degradantes; más saber que los seres humanos hagan eso. Ése es el -pan diario-(sic).

Por: Katherin Perdomo

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