Un mundo Accesible para todos

Drogadicción, un enemigo invisible

Los alucinógenos están de moda. Las adicciones son nocivas para el ser humano y traen consigo consecuencias que no tienen solución alguna.

Foto tomada de la web

Drogadicción: Se llama así a la propensión producida por el consumo de drogas, entendiendo a la droga como toda sustancia cuyo consumo actúa sobre el sistema nervioso modificando el sistema psíquico. No todo consumo de una droga significa un problema. Pero como la adicción a una sustancia es un proceso, el uso inicial puede fácilmente derivar en un abuso.

El alto consumo de sustancias psicoactivas a temprana edad se da por los diferentes factores que inciden  en su entorno. Esto dado por las dificultades que los jóvenes enfrentan diariamente: los problemas académicos, las complicaciones familiares, los abandonos, la falta de oportunidades, nefastas  amistades y la falta de atención por parte de allegados. Vale aclarar que esta realidad no se da solo en estratos bajos, las problemáticas se evidencian en cualquier capa social. Además,  los padres de familia al no prestar la atención necesaria inducen a que los jóvenes tomen la decisión de consumir drogas, ya que en ellas encuentran refugio.

Sociedad, drogas y consumidores

La sociedad se ha encargado de establecer parámetros, los cuales inciden en las determinaciones  diarias, donde los principales afectados son los más chicos. El principal factor de los vicios contemporáneos radica en la economía de las familias,  puesto que cada día es más precaria;  por ende,  los jefes del hogar se ven en la necesidad de salir y buscar el sustento diario lo que genera dejar a la deriva a sus hijos,  y quienes  encuentran compañía en el mundillo de los estupefacientes: donde es fácil entrar, pero lo complicado es salir.

La  problemática social ha invadido todos los lugares del mundo sin respetar estratos sociales, condiciones de   belleza y edades.  En Carmen de Apicalá se mueve como fantasma;  pero deja consigo rasgos en las personas que viven en él. Es por eso  que cuando Sonia  tenía 18 años, su vida cambió ciento por ciento: esto por la partida de su padre, luego el quedar embarazada de su primera hija y, finalmente, por no contar con el apoyo que necesitaba  de su núcleo familiar: El único lugar que encontró,  donde nadie le repetía las cosas inconvenientes  que hacía ni le reprochaban por qué actuaba de esa manera. “Los problemas familiares fueron los causantes de que empezará a consumir: que mi papá se fuera de la casa fue el principal causante. Además,  me encontré con unos amigos y ellos ‘metían’.  Fue una decisión propia, consumía marihuana y se siente bien y relajado (risas)…  A uno le da hambre”, (sic) manifestó Yuri Sonia Gutiérrez, rehabilitada.

 

A esta edad es cuando los jóvenes necesitan de sus familias, apoyo y compañía.  Al no tener contacto con estas se abren espacios para que empiecen con algún vicio, toda vez  que el microtráfico y los grupos que expenden las diferentes sustancias psicotrópicas se encargan de envolverlos,  sin importar qué edad tengan, simplemente con ideas de que es lo mejor, aprovechándose de su insuficiente experiencia para discernir lo bueno y lo malo y cómo manejar situaciones críticas.

Por tal razón,  los adolescentes presentan diversas señales de experimentación y exploración de todo cuanto los  rodea, y los sobreexpone a riesgos de  vulnerabilidad. Otra razón  importante para que los jóvenes inicien a tan temprana edad el consumo de estupefacientes, reside en la impresión que quieren  dar a otros de  “estar en la onda”,  como suelen decir. La vida es para las personas batalladoras, quienes están dispuestos a luchar por disfrutarla sin necesidad de depender del alcohol, la nicotina, alcaloides  o cualquier sustancia que afecte la parte psicomotora de las personas o altere los estados de conciencia.

La moda en los jóvenes

Casos como el de Yuri suceden a diario y  está en manos de ellos mismos tener la fuerza suficiente para detener su avance;  además, en  cada persona radica  la decisión de decir ‘no’ en el momento que otra le ofrezca, así sea probarla. Por lo tanto, la situación en el municipio es preocupante porque las cifras de menores que consumen drogas crecen a diario.

Los jóvenes se dejan llevar por  causa de la influencia de  amigos, es decir, hacer lo que otros hacen para estar “dentro del grupo”,  ya parecen como una prenda de vestir, zapatos, aretes, música y hasta comida, y el que no lo tenga está  pasado de moda. Estas cosas suceden porque la sociedad se encarga de formar estereotipos que los muchachos quieren seguir y luchan por encuadrar dentro de ello, a pesar de las campañas que realiza el Estado y los diferentes programas y entidades que existan.

Autoridad, seguridad y prevención

Las autoridades del municipio se ven altamente preocupadas por el incremento de consumo en los menores de edad; por eso,  han toman medidas de prevención como campañas educativas en las diferentes instituciones escolares, programas de requisas, para detectar el porte de armas y de drogas y programas educativos para la resistencia al abuso y uso de las drogas  como el D.A.R.E. (Drogas, Abuso y uso, Resistencia, Educación) llevadas a cabo por la policía nacional; Jhonatan Martínez, teniente de la Estación de Policía de Carmen de Apicalá, dijo al respecto que “en el municipio sí se presenta consumo de alucinógenos, ya que tenemos vecinos como Melgar, Flandes,  Girardot y el Espinal, a raíz de esos municipios vecinos tenemos ese “demonio” que es el consumo de la droga” (sic).

El narcoconsumo  que no solo causan efectos en las personas que las usan, sino que también encarna sentida  preocupación para las familias, por lo que reclaman ayuda profesional que guíe a quienes están siendo excluidos de la sociedad por sus inclinaciones.  Aparte de la adicción a ‘drogas duras’, existen las bebidas alcohólicas que van de la mano y crean en el sistema tal desorden que hacen que pierdan el sentido, y entran en relajamiento total. “Todo inicia por la experimentación a temprana edad para saber  qué  son estas sustancias. Claro, que algunos tienen fuerza de voluntad y otros no,  y acaban con su vida inútilmente” (sic), aseveró  Paola Espitia, psicóloga de la localidad. (sic)

Jennifer Paola Camacho, secretaria de Bienestar y Desarrollo Social, afirmó que “la situación es delicada. Al ser un  problema que tiene gran impacto social se han creado campañas que contrasten y disminuyan los índices de consumo” (sic).  Asimismo,  se trabaja con las familias locales para que tengan en cuenta y estén informadas de las consecuencias que acarrearan  sus hijos, puesto que se trata generalmente de  menores que no han empezado su vida y la están dejando allí.

Las drogas más comúnmente comercializadas son la marihuana y el bazuco, ofrecidas a la niñez, jóvenes,  adultos. La Policía ha iniciado operativos para que las ‘ollas’ sean descubiertas.

Por: Andrea Ramírez – Martha Urquijo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Un comentario sobre “Un mundo Accesible para todos