Por una vejez saludable

Comedores comunitarios de Girardot

reportaje

Los ancianos de estratos bajos son seres propensos a padecer de desnutrición y problemas relacionados con la salud. Girardot en su Plan de Desarrollo adopta una política pública de seguridad alimentaria y nutricional, que proporciona una ración de comida diaria a pobladores desamparados de la tercera edad.

Los comedores comunitarios de Girardot son organizaciones públicas lideradas por instituciones gubernamentales, creadas con la finalidad de beneficiar a las personas de escasos recursos. Estos proyectos sin ánimo de lucro se encargan de brindar alimentos de calidad y cantidad suficientes a la comunidad girardoteña que padece desnutrición, riesgo de padecerla e inseguridad alimentaria. El impacto radica en mejorar la calidad de vida de los adultos mayores a través de una adecuada alimentación nutricional, y además en velar por el cuidado alimenticio del adulto mayor a través de tales proyectos sociales.

La Secretaría de Desarrollo Económico, bajo lineamientos de la Alcaldía Municipal de Girardot, cumple la función de ofrecer programas que beneficien a la población vulnerable de la ciudad, brindando proyectos que incentiven el desarrollo social, tales como los comedores comunitarios. La ‘ Ciudad de las Acacias’, cuenta con 30 comedores que han sido adaptados desde los gobiernos anteriores, con el propósito de fortalecer la atención integral del adulto mayor, y están estratégicamente ubicados en diferentes sectores rurales y urbanos del municipio, cubriendo la necesidad de aproximadamente 900 abuelos de estrato bajo.

En el Plan de Desarrollo de Girardot 2008-2012 se reconoce la importancia de formular una política de seguridad alimentaria y nutricional como una de las estrategias para lograr la garantía de los derechos fundamentales, económicos y sociales el fortalecimiento del capital humano y la reducción de la pobreza. El objeto de la iniciativa consiste en establecer una política pública de seguridad alimentaria y nutricional a través del programa ’Girardot sin hambre’, en armonía con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

De acuerdo con el documento CONPES SOCIAL 113 de 2008, “la implementación de la política se realizará mediante el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (PNSAN), planes y programas departamentales, municipales, distritales o regionales de seguridad alimentaria y nutricional que garanticen su continuidad en garantía con esta Política y se exprese en los Planes de Desarrollo e Inversión y los planes de acción de cada entidad. Tanto el PNSAN como los territoriales se deben ajustar y actualizar para que estén acordes con los Planes de Desarrollo y las políticas de cada Gobierno.

El secretario de Desarrollo Económico, Frank Gamboa, es el supervisor del programa social, y su función es verificar que los comedores marchen de manera óptima. Gamboa, afirma que los ancianos son parte fundamental del municipio y que el cambio de gobierno que inicia el 1 de enero de 2016 no afectará, de ninguna manera, los programas sociales; por el contrario, se asume que los comedores comunitarios se extenderán en toda la localidad, puesto que ya están establecidos, debido a que tienen un acompañamiento por parte de la Gobernación de Cundinamarca.

Los requisitos para acceder al programa consisten en ser mayor de 60 años y tener un estado de vulnerabilidad , y en segunda instancia, debe constatarse mediante evaluación su situación socioeconómica o algún tipo de discapacidad. Los comedores comunitarios abren sus puertas al público a las 11:00 de la mañana y finalizan jornada a la 1:30 de la tarde. El alcalde Diego Escobar Guinea, junto con los secretarios de Hacienda y de Desarrollo Económico, estipulan un rubro para ejecutar el programa, gracias a los recursos que llegan directamente desde el Gobierno Nacional.

Según la nutricionista Ana Arellano, en todo proyecto nutricional se define una minuta patrón: debe haber una dieta especial para el adulto mayor, teniendo en cuenta la edad, estado fisiológico, sexo, clima y actividad física. En los comedores comunitarios el ciclo de minutas tendrá preparaciones que sean fáciles de masticar y de digerir, llamada dieta blanda. Los alimentos para un niño, un adulto y un adulto mayor pueden ser los mismos, lo que cambia es la presentación. Por ejemplo, “una carne sudada se le sirve al adolescente, mientras que al abuelo se le da en trocitos o molida” (sic).

El objetivo es suministrar una ración balanceada diaria de alimentos de lunes a viernes tipo almuerzo que consta de sopa, jugo, y seco, cumpliendo con los valores proteínicos requeridos para la nutrición de un adulto mayor. Arellano comentó que cuando la dieta de una persona no cumple los patrones nutricionales que cubren sus necesidades diarias, con el tiempo puede ocasionar desnutrición por falta de calorías y proteínas; además, si falta el calcio se puede presentar osteoporosis y si no se cumple con el aporte diario de hierro puede causar anemia.

El trabajador social de la Secretaría de Desarrollo Económico, Julián David Mayorga, que lleva trabajando aproximadamente tres años con este proyecto. Asevera, que su función es vigilar que los 30 comedores operen correctamente, es decir, que la ración diaria de almuerzo cumpla los parámetros nutricionales establecidos, puesto que cada almuerzo debe contener una verdura, una fruta, un cereal y una harina. Mayorga visita todos los comedores semanalmente para evitar irregularidades como la suplantación de algún anciano o la venta de los almuerzos.

La selección de los colaboradores tiene seis criterios: saber cocinar, tener experiencia en cocina, atención al cliente, manipulación de alimentos y manejo de cárnicos. Marisol Gómez, colaboradora del comedor comunitario del barrio Kennedy, lleva cinco meses cumpliendo la labor de preparar los alimentos para los adultos mayores. Asegura, que ama su labor, pues servir a la comunidad siempre ha sido una de sus pasiones. El pago que recibe mensualmente es de $750.000 más prestaciones sociales y relata que por encima del dinero se encuentra el crecimiento cómo persona, ya que como dice ella: “Hoy por ti, mañana por mí”.

La Administración Municipal se ha encargado de difundir en los medios locales los avances del proyecto social. “Hace días salió una publicación donde el señor alcalde inauguraba dos comedores comunitarios en los barrios Puerto Montero y Puerto Cabrera, con una capacidad para 30 abuelitos. Es una labor importantísima porque en Girardot hay mucha persona de edad que no puede trabajar. Por ello, es algo bueno porque ellos tienen su menú o dieta diaria” (sic), relató William Ochoa habitante de Kennedy.

Durante la conferencia “El fenómeno del hambre oculto en Bogotá”, dictada en la Universidad Nacional de Colombia por Federico Valdeblánquez – docente del departamento de Sociología de la institución- , se dio a conocer que la política pública de los comedores comunitarios solo brinda el 35 % de una dieta nutricional que debe comprender las tres comidas del día. Desde la perspectiva local las personas que dependen de los comedores comunitarios, los sábados y domingos deben buscar alternativas para conseguir su ración diaria.

Por: María José Arango – Mayra Delgado – Sofía Galeano

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