Crisis ambiental en Melgar

Quebrada La Melgara pide un respiro

El agua es esencial para la vida. Su contaminación no es una problemática ajena, afecta a todos.

 

Quebrada La Melgara en estado de contaminación.
Foto tomada de la web.

La contaminación es uno de los problemas ambientales más importantes que impactan al planeta, que causa efectos adversos en el ser humano, la flora y fauna.  Colombia es uno de los países con mayor riqueza natural en el mundo: dos océanos, tres cordilleras, ríos, quebradas, lagunas, páramos, bosques tropicales y una ubicación estratégica que  le permite al país tener una generosa oferta hídrica. El problema radica en que   no sabe cómo administrar ni proteger este recurso que está íntimamente relacionado con la vida y el desarrollo.

Según la UNESCO, prácticamente todas las actividades productoras de bienes generan contaminantes como subproductos no deseados. Más del 80% de las aguas residuales en los países en vías de desarrollo se descarga sin tratamiento, contaminando ríos, lagos y zonas costeras. De manera global, el problema más común con respecto a la calidad del agua es la eutrofización, resultado de grandes cantidades de nutrientes (principalmente fósforo y nitrógeno), que deterioran considerablemente los usos benéficos del agua. En Colombia y en lo  local no se es  ajeno a esta problemática.

¿Qué está sucediendo en Melgar?

“En el centro de Colombia, a orillas del Sumapaz, en valle próspero y fértil, allí floreció Melgar. La Melgara y la Palmara con sus aguas cristalinas…”, es parte del himno que  representa al municipio. Estas palabras, que  en algún tiempo fueron realidad, hoy solo quedan escritas en un cántico de todos los melgarenses que con fervor continúan aludiendo al izar la bandera. Sin darse cuenta de que actualmente estas quebradas se han convertido en botaderos de basura, con  ausencia de vida, por la contaminación que las  aqueja.

Giro en U evidenció esta problemática en La Melgara, al realizar un recorrido por sectores del barrio Galán, Sicomoro y Las Vegas.  El mal olor, desechos arrojados  dentro de su afluente y aves de carroña rondantes es lo que a simple vista se observa en estos sectores, donde sus habitantes se ven sometidos a soportar  todos los días lo que empezó aproximadamente treinta años atrás. Es así como José Gutiérrez, residente del municipio, decidió  comentar y recordar con nostalgia  esa época cuando  turistas y lugareños acudían a la quebrada a pescar, bañarse y divertirse.

Gracias a empozamientos de lluvias muchas familias realizaban paseos a la orilla de este recurso natural, época en la que el agua tenía vida, pues encontrábamos abundantes peces oriundos de quebradas y aquellos que subían del río Sumapaz. Actualmente, la contaminación es tan grande que al contacto podría generar infecciones. La gente no apetece su afluente y los peces escasean. Con el pasar del tiempo la población creció, junto a la falta de cultura, y es cuando empezó a presentarse la necesidad de desechar desagües residuales, utilizando la opción más fácil;  arrojándolos al cauce” (sic), mencionó Gutiérrez.

En el recorrido,  el mal olor capta la atención hasta llegar  a un desagüe expuesto en  la superficie, cerca de una zona residencial del barrio Galán. Las ‘aguas negras’ corrían para desembocar directamente en La Melgara. Anadel Robayo, mujer de la tercera edad, que con el pasar de sus años y las múltiples quejas que ha interpuesto ante los distintos entes municipales, no ha presenciado mejoría del servicio de alcantarillado y aun, así,  “la factura llega como si todo estuviera en  perfecto estado. Siempre encuentran una solución a corto plazo”, denunció Robayo.

¿Quién es el culpable?

 

El hombre, es el principal causante de la contaminación generada. “Mundialmente,  se está agotando el agua potable por los desechos, la ampliación de la frontera agrícola y la deforestación… Centralizándonos en la región, la contaminación de la quebrada es producto del arrojo directo en el afluente de todos aquellos desperdicios sólidos como la basura y aguas residuales -aguas negras y grises-. (sic), precisó Erwin Perdomo, Coordinador Agropecuario y Ambiental de la Alcaldía de Melgar.

“Lamentablemente,  al llegar al pueblo,  el agua es contaminada. Las personas no han sido conscientes de que se cuenta con una ‘olla de oro’, porque esta nace en una de las veredas de la localidad” (sic), así lo afirmó Raúl Soto, líder juvenil, quien ha intervenido en diferentes proyectos en busca de la recuperación de uno de los ríos tributarios de la zona.  Aunque, a pesar de las ingeniosas  propuestas, estas no se han tomado en serio  por las administraciones municipales de turno.

Sin embargo, algunas personas no piensan en el  futuro, ni en el valor tan importante que tiene. Mientras unos mueren de sed, en Melgar el agua se desperdicia y contamina. El técnico en Manejo Ambiental,  Felipe Gómez, mencionó que “los lixiviados residuales de personas que quedaron por fuera de las canales puestas por la Alcaldía caen directamente en la quebrada”. (sic) Y  añadió  como posible solución realizar un censo de aquellas casas que no están conectadas al canal de desagüe;  Además, de “campañas de sensibilización y concienciación ambiental”.

Consecuencias en la salud

Los efectos de la contaminación en La Melgara son nocivos para los seres humanos. “Van desde problemas de salud como las alergias, infecciones, rinitis y asma por los malos olores que expele la quebrada”, asegura el médico Fernando José Pimienta, egresado de la Universidad de Cartagena. Asimismo, explicó que este fenómeno trae consigo la propagación de vectores infecto-contagiosos como zancudos, ratones, cucarachas, entre otros que,  a su vez,  propician la  transmisión de enfermedades a través de los alimentos que consumen las personas.

En busca de una solución

Hace quince  años se constituyó  un colector que “pretendía que  todas las  aguas negras que caían directamente a la quebrada se vertieran a él, y  evitar este factor contaminante”, (sic)  así lo aseveró  Nelsy Arias, directora de Calidad y Medio Ambiente de  la empresa de servicios públicos  Empumelgar . Además, agregó que este año se realizó mantenimiento al colector y  se observaron cambios en ciertos tramos. El problema radica en la falta de cultura ciudadana. Es así como nace la campaña ‘Empumelgar al barrio’, donde la empresa va a zonas vulnerables para  embellecerlas  y a realizar  charlas de educación ambiental, enfocadas al uso del agua y el manejo de  residuos sólidos.

El tema ambiental incumbe a todos los seres humanos en el mundo, no es solo del resorte de alcaldías o el Estado. Por tal razón, se requiere conciencia ambiental para mitigar los daños que se están generando a los recursos hídricos. La naturaleza no es una fuente ilimitada, está por agotarse. Se ha  alterado de manera nociva su estado a un ritmo acelerado, es decir, se deteriora  introduciendo agentes contaminantes. El planeta pide a gritos ayuda, pero nadie la escucha.

Por: Danny Cubillos – Brigitte Mayorga  

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