Un Flagelo sin control

Al Parque Simón Bolívar en Agua de Dios, los niños no volvieron a jugar

Parque Simón Bolívar – Agua de Dios. Foto: Alberto Olivero
Parque Simón Bolívar – Agua de Dios.
Foto: Alberto Olivero

Como si fuera un deporte, en Agua de Dios jóvenes entre 14 y 17 años se dedican a la venta y consumo de estupefacientes. Los habitantes del barrio Simón Bolívar han podido evidenciar cómo desde hace tres meses el parque de este sector se ha convertido en el punto de encuentro de un grupo de jóvenes que se reúnen a consumir alucinógenos y para la distribución de los mismos.

A diferentes horas del día es normal ver entre cinco y diez jóvenes agrupados esperando al distribuidor o jibaro que suministra la sustancia psicoactiva. Sandra Martínez, presidenta de la Junta de acción comunal del barrio señaló: “Los que llegan a traer la droga preferiblemente llegan en moto, ni siquiera se bajan del vehículo. uno de los jóvenes se acerca para recibir la mercancía y luego se sientan a fumar como si estuvieran en la sala de la casa”.

Los habitantes del sector reclaman más ayuda por parte de las autoridades locales para combatir la problemática. Sibel Pedraza vive justo enfrente del parque y manifiesta que “es increíble ver como se está perdiendo la juventud de nuestro municipio y no se toman medidas al respecto. Pienso que la Alcaldía y la Policía Nacional deberían hacer un frente común para ponerle el pecho a esta situación, que hasta el momento es un flagelo sin control”.

Por su parte, el Ingeniero Hernando Acevedo, secretario de Despacho señaló que “desde comienzo de este año la Administración Municipal ha venido trabajando en estrategias de prevención junto a la Policía Nacional, porque estamos convencidos de que la mejor forma de atacar el microtráfico y bajar los índices de consumo de drogas en nuestros jóvenes es combatiendo las causas del delito”. Se está en espera de que se vincule el Policía de Infancia y Adolescencia para continuar con el toque de queda en las horas de la noche y adelantar talleres de prevención en las instituciones educativas con el acompañamiento del psicólogo de la Administración local.

En 2012 esta misma situación se presentó en el sector de Barrios Unidos. Después de un trabajo encubierto de un equipo de la SIJIN se pudo realizar la captura de tres miembros de la banda dedicada al microtráfico, dos de ellos residentes en Flandes y el otro habitante de este sector.

Lo cierto es que al parque Simón Bolívar los niños no volvieron a jugar; y es que aunque los jóvenes que allí se reúnen no presentan conductas violentas ni protagonizan robos o pleitos con los vecinos, el olor a marihuana en el ambiente hace imposible a los visitantes permanecer en este sitio.

Infortunadamente, la ley autoriza que el consumo mínimo sea permitido, lo que hace que cada quien porte su dosis personal. Lo que no es permitido es realizarlo en lugares públicos. Por eso, es importante hacer un llamado a las autoridades para que realicen un ataque frontal a todos los fenómenos que están afectando a la comunidad.

Por: Alberto Olivero

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *