El problema de delicuencia en menores no es un juego de niños

Incremento en las cifras de actos delictivos en adolescentes alerta a las autoridades

La Policía de Infancia y Adolescencia adelanta campañas preventivas en las instituciones educativas de Girardot, con el fin de prevenir la delincuencia, consumo de estupefacientes y el pandillismo.

La alerta se encendió el año pasado con el incremento de las cifras que involucran a menores de edad en actos delictivos y que este año han venido en aumento. Ante esta problemática la Policía trabaja junto con la actual Administración de la ciudad y las instituciones educativas, buscando que niños y adolescentes no se involucren en ningún tipo de acción ilegal.

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Policía realizando campaña de seguridad y prevención.

Según estadísticas proporcionadas por el patrullero, durante este año se han judicializado 21 casos y se han denunciado 69.

El 85% de los menores que delinquen son hombres y están involucrados en pandillismo, consumo y venta de estupefacientes o son hallados en discotecas a altas horas de las noches.

Para comprender cómo opera la Policía de Infancia y Adolescencia, el patrullero explicó que la ley que rige a los menores es la 1089 de 2006, los menores son llevados a un centro transitorio mientras la Fiscalía imputa cargos. Allí son atendidos y se les da alimentación, ropa y útiles de aseo. Las familias deben acompañar a los menores durante todo el proceso.

Ante los constantes hechos delincuenciales en los que se ven involucrados niños y adolescentes, los docentes padres de familia y juntas de acción comunal en los diferentes barrios de la ciudad han unido fuerzas para trabajar en la prevención de estos problemas.

La psicóloga Adriana Suárez explicó que son muchos los factores que inciden en que un menor cometa actos ilegales, puesto que la gran mayoría provienen de familias disfuncionales y con problemas económicos que los llevan a involucrarse en situaciones de riesgo.

La docente María Teresa Pardo del colegio Policarpa Salavarrieta, manifestó que la mayoría de adolescentes que pertenecen a pandillas tienen problemas de baja autoestima y buscan afanosamente sentirse identificados.

Para ayudar a los menores que tiene problemas con las drogas o que pertenecen a algún tipo de banda delictiva se han organizado frentes en los barrios liderados por personas como Juan Camilo Restrepo, que además de estar en constante comunicación con la Policía, desarrolla actividades dentro de sus comunidades para trabajar en campañas de prevención.

​Otra de las organizaciones que ayuda a los menores es la Fundación Manantial de Vida que acoge a menores con problemas de adicción a las drogas de forma gratuita y les brinda tratamiento psico-social.

Por: MICHELLE MOLINA – ANDREA ARCINIEGAS

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