¿Cómo utilizar la marca-ciudad en Girardot?

Gerson Darío Esquivel Zambrano, consultor en Comunicación Estratégica Universidad Sergio Arboleda

Para responder al interrogante, se debe reflexionar inicialmente desde cómo la Comunicación Estratégica Enactiva puede ser sinónimo de planeación del desarrollo y competitividad de la ciudad. Y es en este punto que la co-creación se infiere, pues cuando no se tienen presentes los grupos de interés en esa planeación y en la ejecución de los planes, deja de ser coherente con el pensamiento estratégico que Morín (s.f, p.8) abarcara desde la misma complejidad. Ahora, para poder demostrar cómo esa inferencia ayudaría al proceso, es menester entender que la comunicación no es un algo que se da de manera lineal, tampoco es una acción meramente transferencista, se debe considerar que la intersubjetividad de la otredad, sin duda alguna, conllevará a que enactúe dado que, “con el movimiento de los actores, emergerá el encuentro de la diversidad”. (Massoni, 2018).   

Entre tanto, analícese lo siguiente: si vendo un producto o servicio sin saber el propósito real para el que fue creado, ¿cómo me diferenciaré de los miles que se encuentran en el mercado? Si propongo un servicio como jalonante de una marca ciudad, ya sea por una ventaja competitiva, sin hacer vivir el valor agregado y diferencial al turista, ¿por qué creer que me elegirán si el turista puede experimentar, vivir alternativas mucho más inspiradoras como Bélgica, Chile, Argentina o Porto Alegre, en Brasil? Pero, ¿dónde encontrar esa particularidad de lo que diferencia a Girardot de otra ciudad?

La respuesta desde la postura que se toma en este escrito es, desde cada habitante como “experto” en su barrio o vereda, que quien más que él conoce su espacio, lo vive y lo entiende. Es él quien tiene más información y sabe cómo emplear su zona habitacional como potenciadora de ventaja competitiva. Infortunadamente, en Girardot los que han diseñado las propuestas de marca–ciudad han desestimado a ese actor tan importante, como lo es el ciudadano.

La Alcaldía, a través de la Oficina de Turismo, ha propuesto programas, subprogramas y procesos reflejados en el Plan de Desarrollo de Girardot (2016), pero poco o nada se ha implementado o ha tenido el impacto que se esperaba por parte de la Administración. ¿Por qué? Inicialmente, por tener en cuenta sólo a las opiniones de consultores y expertos en áreas de productividad económica y en otras, que, si bien son importantes, no han vinculado al habitante en la conversación-acción.

O sea, además de analizar el territorio para ver las ventajas competitivas, era pertinente aportarles a esas posibilidades el rasgo característico de sus ciudadanos, sus saberes, idiosincrasia; esos que forman y hacen la ciudad, teniendo entre ellos los elementos que debería poseer la marca de Girardot. Si se quería hacer atractiva para el turista la oferta de valor que se iba a promocionar, tenía que entenderse que comienza, acaba y se sostiene en esa identidad; no en un documento, sino en sus gentes.

Por lo visto, los entes responsables como el gobierno de turno obedecen y responden a lo urgente, teniendo como prioridad cumplir unas metas dado al orden del día, sin ir más allá sobre la historia que se cuenta y se muestra al turista. Raya con lo que con gran devoción recomienda Toni Puig: (2009, p.168). “Los ciudadanos siempre al frente, al inicio, en medio: los ciudadanos plurales en el corazón del rediseño”.

Ese rediseño del que habla Puig es lo que para Kramer llegará a hacer valor social en las organizaciones, pues “el principio del valor compartido, que involucra crear valor económico de una manera que también cree valor para la sociedad al abordar sus necesidades y desafíos… No está en el margen de lo que hacen las empresas, sino en el centro” (p.3).

Indiscutiblemente, eso es lo que está pasando ahora: llegar a entender tales necesidades de los actores involucrados desde lo comunicativo, hace parte de un mundo enactivo, donde por medio de un diagnóstico socio-cultural puede conducir a una sensibilización y reconocimiento de los públicos de interés, logrando establecer la forma de sentir de los actores involucrados: en nuestro caso, los que venden, los que legislan o diseñan, los que conocen o viven la ciudad, los que brindan seguridad y los que conciencian. No obstante, para que la Comunicación Estratégica Enactiva pueda utilizarse, debe identificarse un verdadero vínculo con cada actor. Más que proponerles una unificación, es llegar a una interacción – participación, “conectar con el otro” (Massoni, 2018).

¿Cómo lograrlo? Se propone la co-creación, que tiene un valor agregado: “conectar” los diferentes actores que poseen saberes y evocan tradiciones desde la cultura, en este caso, la girardoteña. Ello, fortalecería esa conexión desde el mismo “nombre, símbolo, término, diseño o combinación de ellos(…) al identificar las características de la ciudad y diferenciarlas de otras ciudades” (Loreto y Gama Zans, 2005, p. 6). 

Esas características son las particularidades de lo que define y diferencia al girardoteño; es ahí cuando la Comunicación en Investigación Enactiva asume un papel importante: Massoni con gran pericia ilustra desde la fractalidad cómo los cuerpos vinculantes de los actores generan emociones tanto con el entorno como con el contexto, ejemplo de esto, son algunas decisiones que se han tomado en la Alcaldía sobre la marca–ciudad de Girardot, al no conectar con el “otro”, posiblemente se transgredió el vínculo que debería existir con sus ciudadanos. El quiebre probablemente ya se hizo, lo que nos indica la enactividad en este caso, es que se debería propugnar a un movimiento, no desde lo fluido, ni de lo motivado, sino desde el “tejido relacional” (Massoni, 2018).

Por tanto, esta inferencia debería aportar a que el valor social se geste con cada actor, puesto que las ideas que se puedan presentar no serían creadas para ellos sino con ellos. El turista en este caso sería el beneficiado, pues según Sevigny, experto en turismo la interactividad que tiene un sujeto tras haber vivido la cadena de valor de un producto o servicio implica un encadenamiento “único y memorable, co-creado y transformador”. El producto “debe inspirar para rememorar”. Que sea el usuario el que sienta lo que es hacer el producto, que perciba cómo un servicio o una tradición se pone en marcha desde lo cotidiano.

Ése es uno de los tipos de turismo que existen hoy, por lo que Sevigny hace hincapié en que las personas no llegan a un sitio por el hotel o un restaurante, sino por el destino en sí ¿Qué me ofrece desde lo que yo busco? Hoy, con el “geoturismo”, se segmentan a los públicos interesados. Posiblemente con esto, se le aportaría a la identificación de la definición del tipo de turismo que se espera desarrollar en la ciudad, pero que hasta el momento no ha sido clara.

Así que se deberá entender cuál es el vínculo desde la emocionalidad de los actores, por ello el primer paso sería entender cómo se pueden “conectar”. Para tal fin, se propone utilizar los mapas asociativos, en ellos se buscará encontrar las necesidades, las expectativas, los saberes y los intereses para que, posteriormente, se pueda crear un relato coherente desde la imagen que se desea representar en uno(s) de los productos o servicios turísticos para ofertar. Por ello, se debe resolver interrogantes antes de proponer la marca–ciudad ¿Qué palabras definen a Girardot? ¿Con qué elemento, producto o servicio asocia a Girardot? ¿Qué espera de la ciudad? ¿Cómo se imagina a Girardot en diez años? ¿Qué historia desea contar de Girardot a turistas o extranjeros? ¿Cómo quiere verlo? ¿Qué idea o proyecto propone para que usted, las autoridades competentes, la academia y sus vecinos de la vereda o barrio lo desarrollen? ¿Por qué ese producto o servicio representa en parte a Girardot o sus ciudadanos? ¿Qué acciones o actividades propone ejecutar el proyecto? ¿Estaría dispuesto a trabajar en él?

Sólo hasta que se resuelvan esos interrogantes, se podría hablar de por qué clase de turismo apuesta la ciudad y esto sólo se logra construir con la gente no con un papel en el que poco participan los lugareños.

Etiquetas: Fomenta turismoEcoturismoCuentapropismo, Exigencias a locales comerciales

2 comentarios sobre “¿Cómo utilizar la marca-ciudad en Girardot?

  • el 4 diciembre, 2018 a las 6:54 PM
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    Muy pertinente la acotación del docente respecto a la nueva cultura que debemos como ciudadanos ir adquiriendo. El enfoque de una nueva ciudadanía, de innovación y proyección.

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  • el 4 diciembre, 2018 a las 5:13 PM
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    Es bueno conocer nuestro entorno para saber manejar adecuadamente nuestros recursos. Si conocemos lo nuestro, podremos proceder a manejar “aquello” sobre otras cosas. Debemos apropiarnos de la cultura en que nacemos. Para hacer un negocio en una ciudad, es necesario conocer nuestro entorno, porque de esa forma sabremos qué vender y de qué forma tratar este tipo de situaciones.

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