‘Peludos’, entre el desasosiego y la esperanza

La ley 1774 de 2016 estipula que el abandono es una forma de maltrato, que ‘sacude las pulgas’ de los animales de compañía.

Comedor comunitario, contribución de una girardoteña a los animales abandonados de las calles del municipio. Foto por Paula Jiménez

El estimado de colombianos que tienen animales de compañía se encuentra en el 64%, y, aproximadamente, nueve millones de éstos conforman el núcleo familiar, haciendo parte de uno de cada tres hogares en el país. Pero cerca de dos millones de perros forman el 80% de animales en abandono; y en cuanto a los gatos, no les va mejor, pues deambulan por las urbes colombianas; Bogotá, Cartagena, Medellín y Cali son las regiones con mayor tasa de animales domésticos en abandono, así lo señaló el Departamento Nacional de Planeación (DNP). 

En Girardot, las estadísticas no son de mostrar, aproximadamente el 5% (cuarenta y cinco mil) de los animales domésticos abandonados en el país corresponden a este municipio. Según el Instituto de Protección y Bienestar Animal se cree que, en los primeros meses de este año, cerca del 20% de los perros y el 11% de los gatos expulsados de los hogares, son de ‘raza pura’ y de edad adulta.  

La travesía que estos ‘peludos’ guerreros deben llevar a cabo para sobrevivir al maltrato es colosal, “a veces la gente simplemente viene y deja abandonado al perro o al gato. Ahora hay más desamparados; pocas personas les ayudan” (sic), afirma Mábel Castro, vendedora informal de libros. Surcar las calles de esta calurosa urbe se vuelve un pandemonio que les desgasta gradualmente; una pelea por la supervivencia en medio de una sociedad altamente indolente. 

Las personas cuando ya no quieren más al animalito, o cuando se enferma, lo primero que hacen es botarlo a la calle. El animal no va a encontrar condiciones que le garanticen seguridad” (sic): Magaly Castro.

El paso de las semanas trae, inevitablemente, turistas a la ‘Ciudad de las Acacias’; recibe viajeros, visitantes ocasionales y fiesteros que siguen los caminos del ocio, dedicando miradas de desdén y hasta desprecio hacia los desamparados que, con la piel pegada a los huesos, “no tienen más alternativa que buscar en la basura o en  los establecimientos: donde algunos les dan comida, otros les echan agua”, relata  el reciclador José Arango. 

Prosiguen sus senderos, llenos de suciedad, con mal estado de salud, mirando a todas partes con miedo; siempre alerta hasta encontrarse con una tasa de agua y un plato de comida. “Los gatos vienen de noche, ellos no salen en el día, y comen de ese concentrado. Las palomas también comen del mismo concentrado; en el día veo muchos perros con hambre”(sic), expresa Rosalba Martínez, administradora del hotel Acacias

La ciudadanía que pone su ‘grano de arena’

El déficit de cultura, cívica de  lugareños y  turistas hace que no respeten la comida destinada a los animales, en la zona del Pabellón del Comercio, centro de Girardot. Foto por Alexánder Nieto

El reloj sigue corriendo en contra de estos supervivientes que, en muchas ocasiones, terminan muertos a un lado de la carretera. A otros “se los lleva la Alcaldía a la perrera, pero no muchos salen de ahí; nadie los adopta” (sic), expresa el emprendedor Jairo Gómez, y mueren encerrados o “son sacrificados, como mecanismo de control”, concluye. 

“Una hija, hace tres años, me regaló un comedor comunitario que instalé al frente de mi negocio; he luchado porque se llevan el concentrado y el agua” (sic): Rosalba Martínez.

Al llegar a la perrera, la adopción o el sacrificio son las únicas opciones. Los animales que han sido rescatados en albergues cuentan con mayores posibilidades. La diferencia radica en que “la gente no tiene cultura ambiental, le hace falta sensibilizarse y educarse en ello; tener muy claro que los animales son un miembro más de la sociedad, garantizándoles sus derechos” (sic), comenta Magaly Castro, docente de UNIMINUTO

La Asociación Defensora de Animales de Girardot (ADAG) es una organización local que funciona como hogar de paso, donde se les brinda cuidado veterinario. Además, junto con estudiantes de Ingeniería Civil y Trabajo Social de UNIMINUTO, dan asistencia y atención a aquella población maltratada que vaga en busca de un lugar donde establecerse sin temor a ser agredidos. 

La mutua asistencia de la ciudadanía, los jóvenes y las instituciones ha reducido los índices de animales callejeros en el municipio. No obstante, aún falta tiempo y educación para que mejore de manera contundente. Hasta el momento los aportes que se visualizan no toman fuerza en una acción colectiva que trascienda las fronteras ideológicas y morales que dividen a las personas que hacen parte de la comunidad del Alto Magdalena.

Sólo les queda continuar, contra toda adversidad, contra el ‘viento’ de la arrogancia humana y la ‘marea’ infranqueable de la desigualdad que, en Colombia y el mundo, acecha. Esperando que aquellos ciudadanos empeñados en contribuir no caigan en la desesperanza, motivando, engrosando e incentivando una cultura del respeto hacia los animales y el medio ambiente. 

Etiquetas: Asociación Defensora de Animales de Girardot, Respeto hacia los animales, Animales domésticos, Importan los animales

                                                                                          Caricatura por Alexánder Nieto    

                                                                                Infografía por Paula Jiménez




Por: Paula Jiménez – Alexánder Nieto

5 comentarios sobre “‘Peludos’, entre el desasosiego y la esperanza

  • el 7 noviembre, 2018 a las 11:19 AM
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    Historias que nos conmueven y nos permiten tomar conciencia, reflexionar, ver mas allá de nuestra realidad, pensar que el mundo es más que solo seres humanos. El gusto por los animales no es de todos pero tener claro que muchos tienen necesidades y requieren de atención nos hace menos ignorantes. Este tipo de crónicas fomentan el interés por los animales y abren puertas para mejorar la vida de muchos de ellos. Siempre que puedo trato de aportar con algo para el beneficio de ellos, ya sea dándoles comida o un poco de agua; consentirlos es algo de mucho agrado para ellos y se dan cuenta que no están tan solos.

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  • el 2 noviembre, 2018 a las 11:09 AM
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    Que interesante el desarrollo de este tipo de actividades la cuales generan en la sociedad conciencia y solidaridad con nuestros animales, generando que cada vez esas labores se promuevan más constantemente quizás hasta el punto de volverse un acto totalmente cotidiano en nuestras vidas, teniendo en cuenta que son seres vivos los cuales merecen vivir en óptimas condiciones y recibir los cuidados adecuados para garantizar su permanencia e impedir que sean víctimas de irregularidad alguna.

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  • el 2 noviembre, 2018 a las 8:56 AM
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    Que interesante el desarrollo de este tipo de actividades la cuales generan en la sociedad conciencia y solidaridad con nuestros animales, generando que cada vez esas labores se promuevan más constantemente quizás hasta el punto de volverse un acto totalmente cotidiano en nuestras vidas, teniendo en cuenta que son seres vivos los cuales merecen vivir en óptimas condiciones y recibir los cuidados adecuados para garantizar su permanencia y no ser víctimas de alguna irregularidad.

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  • el 2 noviembre, 2018 a las 8:54 AM
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    Que interesante el desarrollo de este tipo de actividades la cuales generan en la sociedad conciencia y solidaridad con nuestros animales, generando que cada vez esas labores se promuevan más constantemente quizás hasta el punto de volverse un acto totalmente cotidiano en nuestras vidas, teniendo en cuenta que son seres vivos los cuales merecen vivir en óptimas condiciones y recibir los cuidados adecuados para garantizar su permanencia y no permitir que sean víctimas de alguna irregularidad .

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  • el 2 noviembre, 2018 a las 12:05 AM
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    En girardot se evidencia una gran cantidad de animales de la calle y más que todo de perros, donde son muchas veces abandonados y es muy poca la población que les brinda ayuda, hay personas que los maltrata por el simple hecho de ellos acercarse a pedir algo de comer. Existe un hogar para animales abandonados, pero ya esa fundación no da basto y necesita la colaboración de donación de alimento, medicamentos y toda clase de implemento que compone la sobre vivencia de estos animales.
    Sobre el estilo periodístico, cumple con los parámetros establecidos y contiene información importante que complementa la noticia.

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