Escasez de agua en Anapoima

Diez años esperando a que termine la obra del acueducto regional

Los anapoimunos sufren por el desabastecimiento de agua, un problema que se agudiza por las fuertes sequías.

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La falta de agua siempre ha perseguido a Anapoima, pues no cuenta con un acueducto propio que suministre directamente el preciado líquido. La empresa regional Aguas del Tequendama tiene una Oficina de Peticiones, Quejas y Reclamos (PQR) que le brinda sus servicios al municipio, y que debe recurrir a extraer el agua de la quebrada La Honda que se encuentra ubicada en el municipio de Tena, con una aproximación de 37 kms de tubería que proviene de la parte alta de Tena, la segunda fuente de agua proviene de la represa de Mesa de Yeguas que suministra 15 litros por segundo. La empresa de servicios está conectada directamente con la Corporación Autónoma Regional (CAR), que les brinda un respaldo.

También existen factores externos que atribuyen al déficit de esta población. Anapoima se caracteriza por su clima cálido y es por eso que es apetecido por los turistas, los cuales demandan la oferta de piscinas. Pero el tema por resaltar aquí es la cantidad de piscinas privadas que tiene y la poca estabilidad de agua que provee para poder abastecerlas. Su mantenimiento constante está perjudicando a los anapoimunos, dado que la prioridad que le brindan al turista los está dejando sin agua. Otro factor importante radica en que las primeras fases de construcción, de la red de acueducto que quisieron tener para el solvente suministro, fueron canceladas porque en la contratación estaban involucradas empresas de propiedad del Grupo Nule.

La cantidad de 5709 habitantes que alberga la localidad excede el porcentaje de agua que se le puede proporcionar. Al respecto, Javier Arévalo, coordinador cooperativo de Aguas del Tequendama, de Anapoima, afirmó que “en estos momentos el municipio cuenta con 25 litros por segundo, aproximadamente, teniendo un déficit del 60 % de caudales, ya que la población ha ido creciendo demasiado y se espera poder traer agua de pozos profundos del municipio de Bojacá, que es un proyecto manejado por el Ministerio de Vivienda y la Gobernación de Cundinamarca. Además, existen zonas de Anapoima, sobre todo veredas, que no cuentan con acueducto para suministrar el líquido y toca por medio de carrotanques” (sic). 

Diez años han esperado los anapoimunos para que terminen las obras del acueducto regional, que por escándalos de corrupción fueron detenidas, se ha tratado de un proyecto envuelto en una serie de irregularidades que llevaron a suspender en 2006. Sin embargo, dicha iniciativa según aseveró Arévalo y de acuerdo con la Gobernación de Cundinamarca, hará que los pobladores reciban agua por tuberías a partir de 2017, pues a través de una licitación por parte de Findeter (Financiera del Desarrollo Territorial) que se quiere terminar el acueducto ya entregarse una obra que según la Contraloría de Cundinamarca en 2012, se convirtió en un proyecto más que fue contratado sin la planeación correspondiente.

El proyecto se basa en la perforación de un pozo en Bojacá, pero debido a que la capacidad del pozo es insuficiente, esperan hacer otro o hacer intervención en la construcción del tanque de Bojacá, para luego tender una línea de conducción, aunque esto implicaría que se alargue la obra y no sea entregada en 2017. Antes de volver a adelantar el proceso de licitación hicieron un diagnóstico de la tubería que aún estaba en óptimas condiciones. Es un trabajo que genera un alto impacto en una zona que históricamente ha sido afectada por problemas de suministro de aguas, dadas las continuas sequías y la falta de concienciación del vacacionista.

Encarna una problemática que tiene una trascendencia tanto por la falta de compromiso en el complemento de las contrataciones como por el paseante, que no tiene sentido de pertenencia alguno, lo que desorienta a la comunidad por la falta de agua que tienen durante la semana. Al respecto, Diana Vargas, habitante del municipio, aseveró que “sufrimos porque el agua es bombeada una vez por semana y a veces la presión no es suficiente; también el sobrecosto es alto y tengo que estar pendiente de no gastar más de diez a doce metros cúbicos, porque si excedo me aumenta el recibo. También viví en vereda y allí es más complicado, porque llega el agua cada quince días o cada mes y los tanques no son suficientes. Además implica un estancamiento que puede producir enfermedades” (sic). 

¿Quiénes son más importantes?

Al constituir un municipio turístico, cuenta con varios clubes vacacionales y hoteles que les brindan los servicios a los visitantes, quienes son generadores de recursos económicos pero también derrochadores activos de agua, qué tanta falta les hace a sus habitantes. Jáiver Oliveros, habitante de Girardot y recreador del club Campestre Anapoima, exclamó que “como habitante transitorio de Anapoima, no siento afectación alguna por la falta de líquido, puesto que en el trabajo siempre tengo un suministro continuo; pero lo que sí es evidente es el derroche que hacen los trabajadores y socios del club, por la continua regada de plantas, lavadas de silletería y el tema de los niños que se dan duchas con agua caliente” (sic). 

118 Aún con la problemática local que se evidencia desde hace 70 años, se siguen presentando inconsistencias sobre la falta de compromiso y sentido del deber que tienen los funcionarios del acueducto, la población y vacacionistas acerca del medio ambiente y el agua, es algo que desorienta a los pobladores, en especial los que viven en zonas rurales, habida cuenta que la deficitaria infraestructura en su alcantarillado genera daños en las tuberías y que el agua no sea proporcionada en el tiempo indicado: lo que deja como única opción el suministro del líquido en carrotanques; con provisiones de mínimo seis metros cúbicos a noventa mil pesos y aun así la factura del servicio público es generada con un cargo básico de dieciséis mil pesos.

Esto se presenta por las fallas de mantenimiento de parte del acueducto, basuras que arrojan y el barro que se inserta dentro de los ductos, más las deficientes obras de acueducto en la región hace que no únicamente genere problemas sanitarios sino que fomentó la aparición de enfermedades. El problema, según la Administración Municipal, se debe al retraso en la entrada en operación del acueducto regional La Mesa- Anapoima. En lo atinente, el presidente del Concejo, Jarvey Benavides, afirmó que “Anapoima no cuenta con recursos propios y las administraciones pasadas han tratado que ingrese turista; pero no han tenido en cuenta sobre los consumos que generan y el impacto que hay al suministrar agua en corto tiempo” (sic).

En Compartir, conjunto residencial de Anapoima que tiene doscientas casas y apartamentos, y que cuenta con tanque subterráneo, también se ve afectado al solamente poder abastecer lo de agua a las viviendas durante dos días a la semana con bombeo por una hora y media. Aun así los lugareños no están satisfechos, pues es reducido el surtimiento y más en los apartamentos de segundo piso, pues el bombeo resulta más complejo y requiere de mayor presión. Al respecto Stella Amaya, administradora del conjunto, precisó que “en épocas de sequía, el abastecer a los habitantes se torna difícil, ya que el tanque subterráneo no es suficiente para todos, y se debe abrir el paso del agua por sectores”. (sic)

En el invierno no se ocasionan problemas en dicha urbanización pues las lluvias permiten que el tanque se mantenga lleno y así se les suministre el agua a todas las zonas del barrio privado. Pero existen temporadas que hacen sufrir a todos los anapoimunos en las vacaciones, y por lo general casi todos los fines de semana, ya que el alto flujo de visitantes hace que el gasto de agua sea un 60% mayor al acostumbrado. Una problemática trastornante para la Alcaldía, pues aún no han podido resolver eficazmente que acabe de inmediato con los faltantes en el preciado líquido y, al mismo tiempo, conservar el índice de visita de los paseantes. 

No obstante, las autoridades aseveran que se está en proceso de adelantar notorias operaciones de intervención. Al respecto Benavides, afirmó que “el municipio ha crecido en población e infraestructura y esto ha generado complicaciones para abastecer agua a sus habitantes y problemáticas de sanidad, pero se están gestionando convenios que permitan suministrar, tanto al sector urbano y rural con el agua suficiente para brindar una calidad de vida” (sic). Una de Las provisiones de agua que maneja el municipio es la de Campos, la que suministra a las veredas; aunque realiza de forma precaria la prestación del servicio para el usuario.

Existen otros víveres que prestan buen servicio y se está a la espera de firmarse convenio con ellas. El sufrir por la falta de agua lleva a que las personas la almacenen en distintos recipientes, para poder cubrir sus necesidades diarias por un buen tiempo; mientras vuelve a ser bombeado el líquido. Y ello, a su vez, conduce a crisis sanitaria por aguas estancadas y la reproducción de zancudos, que provocan enfermedades perjudiciales para los residentes.

A la fecha, el municipio sólo cuenta con la entrada en operación de la fase IV del polémico acueducto, la cual fue inaugurada a finales de 2012, tras una inversión de más de ocho mil millones de pesos. Por lo tanto, los anapoimunos sólo esperan contar con favorables condiciones ambientales para resolver la crisis de agua que padecen, con la terminación de la obra de acueducto, y que la Administración tenga la capacidad de encontrar las soluciones alternativas de cara a futuros avatares de semejante tenor.

Foto tomada de la web
Foto tomada de la web

Por: Carolina Durán – Aura Galeano

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